Cochabamba, viernes 21 de septiembre de 2018

Evita los celos entre hermanos pequeños

Las rivalidades familiares entre los niños pueden conducir a la ansiedad, la depresión y tener una baja autoestima en la vida adulta.
| www.elpradopsicologos.es | 12 abr 2018


Un estudio realizado en la universidad de Missouri evaluó la frecuencia y la intensidad de las disputas por celos que mantenían 145 pares de hermanos. Al cabo de un año, estos psicólogos descubrieron que los adolescentes que más celos sentían también reportaron mayores niveles de depresión y ansiedad, así como una baja autoestima.

Sin duda, los celos no son precisamente un sentimiento positivo. Y no es recomendable dejar que crezcan, sobre todo entre los hermanos, porque este tipo de situaciones van generando un aumento de la tensión que termina repercutiendo negativamente en el sistema familiar. Sin embargo, la tarea de los padres no es resolver los conflictos, sino mediar entre los hermanos, establecer reglas de convivencia en el hogar y, sobre todo, evitar en la medida de lo posible que surjan los celos.

En la base de los celos se esconde el miedo. El niño teme perder el cariño o la atención de sus padres.

De hecho, este sentimiento aparece cuando el pequeño siente que no es correspondido emocionalmente, o al menos no con la frecuencia y la intensidad que desearía.

Lo más usual es que sea el hermano mayor quien sienta celos por el hermano más pequeño.

Esto se debe a que se siente “ destronado”, lo cual es perfectamente comprensible, ya que hasta la llegada del bebé, no tenía que compartir el cariño y la atención de sus padres, por lo que ve al recién nacido como un competidor.

Consejos

Prácticos

1.- Jamás los compares. Cada niño es único, con sus características, necesidades y aspiraciones, por lo que no hay necesidad de colocarles etiquetas y , mucho menos, de compararles. Sin embargo, es necesario estar atentos porque, a veces, hacemos comparaciones sin darnos cuenta. Por ejemplo, cuando decimos: “ el pequeño es más simpático, el mayor es más serio”. No lo decimos con mala intención, pero observaciones de este tipo pueden dar pie a los celos en el niño que se siente menospreciado.

2.-Establece reglas en el hogar que faciliten la convivencia y respeten la privacidad de ambos niños Así los pequeños comprenderán que los padres no tienen ningún favorito y que ambos deben respetar el espacio y los juguetes del hermano. De hecho, las principales causas de conflictos entre hermanos son la invasión del espacio personal y las peleas por las pertenencias.

3.-No lo relegues a un segundo plano. A veces, no es lo que haces, sino lo que dices. Y es que la forma de expresión de los padres tiene un impacto enorme en los niños y puede desatar los celos. Por ejemplo, si tu hijo te pide ayuda y ese momento estás dando de comer al bebé no le digas:”no puedo porque estoy alimentando a tu hermano”, así se sentirá desplazado.



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