Cochabamba, miércoles 17 de octubre de 2018

“El baile brinda placer y libertad”

Scarlet Disdain/// La bailarina qhochala está haciendo carrera con el grupo Vintage Jazz de Canadá. Hace poco llegó a Cochabamba a dictar un innovador taller de danza.
| JIMENA NÚÑEZ L. | 08 abr 2018

La bailarina Scarlet Disdain durante el whorkshop que dictó en Acrobatic.

Atraída por las luces del escenario y los movimientos ondulatorios de los cuerpos rítmicos, Scarlet Disdain empezó a estudiar baile a muy temprana edad. Tras varios años de búsqueda, se sintió plena cuando conoció el jazz. Desde entonces entabló una relación particular con este arte.

“Es difícil de explicar con palabras lo que siente el cuerpo. El baile brinda cierto tipo de placer y libertad, que hace florecer muchas sensaciones”, señala la bailarina.

Scarlet bailó hasta su juventud cuando se desgarró un músculo que la llevaría a alejarse de su meta: ser bailarina profesional; pero, una década después volvería a bailar.

“No puedo determinar

en qué momento me dejé embrujar por esta mezcla singular de tres lenguajes, la música, danza y poesía”, dice y añade “volví a nacer el día que retomé el baile”.

La bailarina qhochala trabaja profesionalmente desde hace ocho años, cuando fue contratada

para el grupo de Vintage Jazz en Canadá, mismo que se convirtió en el primer grupo de Chorus line y Vernacular Jazz en Alberta, llamado “The Sugar Sweets”.

El elenco de este grupo de baile interpreta todas las categorías de Vernacular jazz: Swing, Charleston, Lindy Hop y otros como Blues y Chorus line,- con un enfoque artístico de 1910 hasta 1950-, “Nos inspiramos en grupos famosos de Broadway, como Ziegfield, Busby Berkeley and The Rockettes, entre otros”, aseguró Scarlet.

Pero, en 2012, Disdain

ingresó en el arte del baile burlesque, que le dio la posibilidad de presentarse

en grandes escenarios,

“Me sentí apreciada. Ese momento amé ser mujer, imperfecta, madura, pero feliz. A través de la danza puedo celebrar mi edad

y mis pasiones, pero sobretodo puedo mostrarlo al mundo”, afirma.

Se presentó en el Festival de Blues en Nueva Orleans y bailó junto a grandes

artistas como Julie Atlas Muz, The world Famous BOB, Tigger!, Pearl Noire, Dirty Martini y muchos otros más.

Y precisamente, en su afán por desarrollar este arte entre la nueva generación de bailarinas locales, Scarlet llegó a Cochabamba para dictar un workshop en Acrobatic, con el apoyo de Mariana Llobet.

Este curso se desarrolló durante dos jornadas, cada día cuatro horas

intensivas, con 100 por ciento de práctica.

Debido al éxito de la primera experiencia se está planificando un próximo curso, pero en esta ocasión con más días de trabajo y que al finalizar el curso las participantes puedan presentar un show de demostración.

“En un futuro quisiera incorporar danza terapia, que es algo que estoy estudiando en la Universidad de Rochester en Canadá. Creo que el movimiento, la música y la danza, brinda todas las herramientas de una terapia exitosa para todo tipo de personas.

El sueño de Scarlet es brindar ayuda a través del arte del baile a las personas que lo requieran.

“La danza me hace sentir que todos podemos lograr grandes cambios en noso-tros mismos a través del arte. El jazz es mi pasión, no hay nada para mi tan inspirador como el. Por otra parte, el burlesque es una forma de celebrarme. Es una combinación mágica, es un regalo que siento debo compartir con todos”, finalizó la artista.



TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR:

MÁS NOTICIAS DE « REVISTA ASí »:

Opinión en Twitter
Opinión en Facebook
Portada Impresa