Cochabamba, viernes 20 de abril de 2018

“No soy mejor que los otros”

EFE/// | | 01 abr 2018



Javier Bardem, ganador del Óscar por “No Country for Old Men” (2008), es candidato a los Premios Platino por su papel en “Loving Pablo”: “No me tomo los premios en el terreno personal, me hace ilusión estar nominado, pero no considero que mi trabajo sea mejor que el de otro”, dijo en una entrevista.

“El hecho de que reconozcan el trabajo de uno, para mí es un extra para que la película se siga viendo, y, en este caso, estoy

muy contento, todos estamos contentos, sobre todo -añade- porque un premio así ayudaría a que se hable de la película en Sudamérica y los países latinos”.

Porque la cinta, rodada en Colombia, es una interpretación de la vida del narco Pablo Escobar, escrita

y dirigida por el español Fernando León de Aranoa, donde Bardem borda su réplica del delincuente.

El actor repasa mentalmente su agenda para ver el modo de estar en Riviera Maya (México) el próximo 29 de abril, fecha de la gala de los V Premios Platinos del cine iberoamericano, creados por la Entidad

de Gestión de Derechos

de los Productores Audiovisuales de España (EGEDA) y la Federación Iberoamericana de Productores Cinematográficos (FIPCA), en colaboración con las academias de cine iberoamericanas, Latin Artist y los Institutos de Cine.

“Me hubiera gustado que estuviera nominada la película, y Penélope, pero cualquier premio para “Loving Pablo” es bienvenido”, señala Bardem, en referencia a su esposa, la actriz Penélope Cruz, que interpreta en el filme a Virginia Vallejo, amante de Escobar.

Lamenta no opinar sobre sus competidores porque no ha podido ver sus trabajos. Son su compatriota Javier Gutiérrez (“El autor”), el argentino Jorge Martínez (“Últimos días en La Habana”), el chileno Alfredo Castro (“Los perros”) y el hispanomexicano Daniel Giménez Cacho (“Zama”).

Para Bardem, el hecho de que existan los Platino es “importante” desde el punto de vista emocional, aunque, dice, “al final todo se junta, porque hay sobre todo una razón industrial

y comercial en el origen

de cualquier premio”.

“Loving Pablo”, que se estrenó en el Festival de Venecia y que llega este mes a Italia y Francia y llegará a EEUU en junio, está rodada en inglés,

pero Bardem cree que “da un poco igual el idioma”.

“Eso ya nos ha pasado

con otras películas, que van de “Doctor Zhivago” a “Gladiator”, que debía haber sido rodada en latín y tienen acento de Los Ángeles. Si uno entra -dice-,

si eres tomado por los personajes, ya está. A algunos les cuesta, pero también hay versiones dobladas”.

Eso sí, se pierden la interpretación original de uno de los mejores intérpretes del mundo, que atesora, además del Óscar, un Globo de Oro, un BAFTA británico, un Premio del Cine Europeo, uno de mejor actor en Cannes o dos copas Volpi en Venecia, además de seis premios Goya del cine español.

Hijo, sobrino y hermano de cineastas, Bardem afirma que "entiende" a los actores "intelectuales que hacen su trabajo desde un convencimiento más mental de su personaje", que le dan "una envidia extraordinaria" y añade, medio en broma y señalándose a sí mismo, que "se ve" por su cara que él "no es nada intelectual".



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