Cochabamba, domingo 21 de octubre de 2018

“No hay que olvidarse de que en arca abierta, hasta el justo peca”

| Carlos cordero analista polÍtico | 01 abr 2018

A finales del siglo XX e inicios del siglo XXI, uno de los grandes logros de las sociedades latinoamericanas fue el consolidar las democracias y desplazar a las dictaduras, a los gobiernos militares y autoritarios.

No se puede negar que estos gobiernos autoritarios tambien tenían hechos de corrupción, con la diferencia de que antes no se los podía denunciar o no existían los mecanismos ni libertades para hacerlo, de tal manera que se pueda actuar sin temor.

Dos grandes problemas tuvo la democracia tras ser recuperada de la época dictatorial: la eficacia estatal, y ser transparente y ser honesto.

Lo que ha ocurrido es que los liderazgos políticos, que han provenido del mundo de la izquierda, han superado en algo el pasado. Es decir, fueron más eficientes, pero no han podido resolver el problema de la corrupción

El caso Odebrecht muestra cómo algunos gobernantes han tenido que renunciar a su honestidad tentados por sobornos. Es un problema de los sistemas políticos.

El ser o no transparentes, honestos o corruptos, ese es el gran desafio en el siglo XXI que los ciudadanos tendremos que elegir en lo inmediato a personas que demuestren ser honestas que lucharán contra la corrupción.

Antes se pensaba que la corrupción solo estaba en manos de grupos de derecha, de quienes detentaban el poder o los grupos militares, pero hoy vemos que también hay grupos de izquierda o denominados progresistas no han enfrentado adecuadamente esta lucha contra la corrupción.

Hay que pensar hacia adelante.

No creo que las democracias estén mostrando debilidad. Por el contrario, cuando se denuncia abiertamente está demostrando que tiene fortaleza, que a pesar de los hechos de corrupción, la democracia existe.

En las próximas elecciones seremos más exigentes porque buscaremos personas eficientes que sean honestas y, verazmente, luchen contra la corrupción.

Los gobiernos se han dejado tentar. Siguiendo esta frase con atisbos religiosos: “En arca abierta hasta el justo peca”.

La tentación de la corrupción, del dinero es muy fuerte, capaz de romper todo.

Nuestros gobernantes, en democracia, han manejado recursos del Estado y son tentados por sobornos a cambio de permitir la ejecución o ampliación de obras. Es que, los gobernantes quieren hallar la forma de beneficiarse, de tomar más recursos para él.

Viendo hacia el futuro, todos sabemos que vamos a seguir haciendo obras, infraestructuras que vayan al servicio de la población. Lo que se tiene que hacer es mejorar los controles de los ciudadanos y organizaciones, y fomentar las libertades.

Las denuncias de corrupción solo son posibles en la medida en que haya medios de comunicación libres e independientes. No estaría bien que los medios de comunicación no puedan denunciar los hechos irregulares porque sería como ocultar la verdad.

Si los medios de comunicación tienen miedo o se corrompen todo está perdido, no hay nada más que esperar. Pero mientras se denuncie, se demuestre las acusaciones hay que decirles a los gobernantes que renuncien, que se vayan para que no arrastren a todos hacia la corrupción.

Por eso es importante que sepamos elegir al momento de votar en los comicios electorales. Hay que tener cuidado al elegir a las personas, buscar ciertas garantías para que no caigan en los hechos de corrupción. Verificar la calidad de las personas y asegurarse que tengan un poder de decisión y entrega al trabajo, que sean capaces de decir No a las poderosas tentaciones económicas que llegan desde grupos con capacidades de soborno.



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