Cochabamba, viernes 20 de julio de 2018

NOSOTROS LOS ADOLESCENTES

| | 26 mar 2018


Estimados Adolescentes, pusieron atención cuando van de compras, o van al restaurante, al cine, la librería u otro lugar, al momento de pagar, casi siempre, está colgado un aviso que dice “TODOS SOMOS IGUALES ANTE LA LEY”.

Es grato saber que vivimos en una época en la que cada ser humano vive, construye y sueña una sociedad libre de discriminación o racismo. Sin embargo, la lucha continúa, y es deber de todas las bolivianas y bolivianos, sobre todo de Niñas, Niños, Adolescentes y Jóvenes transformar el lugar donde vivimos, practicando y sintiendo un buen trato.

Las escuelas y colegios son el segundo lugar donde se debe empezar a cambiar. ¿Cómo? Mejorando las relaciones entre las compañeras y compañeros, respetando las diferencias. La etapa de la adolescencia es el inicio a varios cambios físicos tanto para mujeres como para hombres. Por lo que a veces es tentador hacer una valoración física, o hacer uso de etiquetas llamando a las personas flacas, gordas, blancos, negros, morenos, rubios, chatos, altos chinos, ojosos, entre otros.

Las palabras cuando se usan mal suelen ser peligrosas y pueden afectar el estado emocional de las personas, eviten caer en actitudes de discriminación por el aspecto físico o por la mala costumbre de repetir las palabras sin pensar.

A propósito, es importante conocer que las actitudes discriminatorias, existen cuando expresamos a las personas, una actitud negativa en base a esas diferenciaciones. Otro ejemplo muy común, sucede cuando alguna compañera o compañero es muy sobresaliente o tiene bajas calificaciones, empiezan los adjetivos calificativos negativos. Cambiemos de actitud, y valoremos el esfuerzo entre estudiantes y ayudemos a quien lo necesita. Evitemos etiquetar a las personas, valoremos su particularidad destacando siempre el esfuerzo.

Es muy importante, no olvidar que el primer lugar para cultivar el amor fraternal y el respeto es la familia. Éste es el punto de inicio para erradicar toda forma de discriminación o lenguaje violento. Muchas veces, en el ambiente familiar se cae en la ofensa al hacer chistes que resalten de forma negativa las diferencias y se hace mal uso de las etiquetas. Cuidemos nuestro lenguaje, actitudes, y aprendamos a ver las particularidades en positivo.



TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR:

MÁS NOTICIAS DE « COBOCITOS »:

Opinión en Twitter
Opinión en Facebook
Portada Impresa