Cochabamba, domingo 22 de abril de 2018

La SAL ataca al corazón, al riñón, baja el calcio y engorda

Especialista advierte de afectaciones a la salud por consumo excesivo. Contribuye a la retención de líquidos lo que fuerza al hígado, riñores y corazón a trabajar por encima de lo normal. 
MÉXICO/EFE | | 15 mar 2018



Utilizar sal de forma indiscriminada incide en la presencia de enfermedades cardiacas, respiratorias y renales, así como obesidad, hipertensión arterial y osteoporosis por lo que es necesario moderar su uso, alertó la cardióloga mexicana Mitzi Pérez Castillo.

La especialista del Hospital General de Zona número 2 en Coahuila explicó en un comunicado que el sodio es un mineral importante para el funcionamiento del organismo, pero "consumirlo en exceso representa severas complicaciones que incluso pueden llevar a la muerte".

Pérez Castillo detalló que una de las consecuencias del abuso de este mineral es la retención de líquidos, lo cual no solo genera un aumento de peso, sino que fuerza al hígado, riñones y corazón a trabajar por encima de sus niveles normales.

"Al no eliminar el exceso, se acumula en la sangre, atrae el agua y de esa forma se incrementa el volumen en las venas, lo cual es el origen de la hipertensión", comentó.

La experta señaló que se ha comprobado que la sal tiene efectos adversos en el corazón al hacer deficiente su funcionamiento, lo que favorece enfermedades como infartos o insuficiencia cardíaca, además de que incide en la aparición de gastritis y úlceras de estómago.

RECOMENDACIÓN

La recomendación, dijo, es reducir la ingesta a solo dos gramos diarios, que es el equivalente a la pérdida que se realiza mediante la transpiración, orina y heces.

Además, la especialista sugirió consumir al menos litro y medio de agua simple y realizar actividad física, lo que ayudará a la pérdida de sal a través del sudor.

DIETA SIN SAL

La percepción y aprendizaje de lo salado, se va formando a lo largo del tiempo en función de los hábitos alimenticios y la concentración de la sal que hay en los alimentos que consumimos, de forma que los receptores del sabor se van habituando a unos niveles de sal variables en cada individuo, y que en función de los cambios en estos hábitos, estos umbrales de sabor se pueden ir modificando, según www.riojasalud.es.

Probablemente no somos realmente conscientes de la sal que tomamos en las comidas, pero la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN), refiere que ingerimos una media de 10 gramos de sal al día, cuando lo recomendable es un máximo de 5 gramos. Por eso, AESAN ha puesto en marcha el Plan Cuídate +, del que nosotros nos hacemos eco y recomendamos su seguimiento: http://www.plancuidatemas.aesan.msssi.gob.es/Plan-Cuidate-Mas.htm

¿POR QUÉ NECESITAMOS LA SAL?

La sal o cloruro sódico (ClNa) está compuesta aproximadamente de un 40 por ciento de sodio y un 60 por ciento de cloro. La sal, es la mayor fuente de sodio de nuestra dieta (> 90 por ciento ). Pero hay otra pequeña parte de sodio que se ingiere también a través de las comidas y que se añade a los alimentos en los procesos de fabricación; son los aditivos, saborizantes, potenciadores del sabor y conservantes.

La sal (sodio) es indispensable para la vida, pero nuestro cuerpo solo necesita pequeñas cantidades de sal para que funcione y tomarla en grandes cantidades, puede ser nefasta para la salud. Las necesidades fisiológicas cotidianas de sal, varían según la edad, sexo, peso, estado fisiológico (crecimiento, embarazo, lactancia), nivel de actividad física, estado de salud, etc. La sal es necesaria para que nuestro organismo esté adecuadamente hidratado, participe en multitud de intercambios celulares y contribuya al equilibrio de la composición de la sangre, a pesar de todo, nuestro cuerpo no necesita consumir cantidades elevadas de sal.

¿Cómo reemplazar?

5 especias para sustituir

1. Zumaque. Proviene de Turquía y tiene un sabor similar al limón con un toque de sal, sin contenerla. Se usa para condimentar el arroz y algunas ensaladas. Es de color rojo y los supermercados la manejan en polvo.

2. Chili. Es una especie de picante. Tiene un sabor salado natural y agrega “calor” a las comidas. Tiene una consistencia ahumada que se intensifica al final de la cocción. Y su consumo moderado favorece la circulación sanguínea.

3. Eneldo. Es un poco amargo, pero agrega cierto sabor salado. Se le puede usar para preparar pescado.

4. Jugo de limón en polvo. Es un concentrado que sabe igual al jugo de limón natural, y es ideal si se desea sazonar un platillo que contenga carne.

5. Cebolla en polvo o gránulos. Es sabrosa, pero para que tenga un buen sabor es necesario que la esparzas uniformemente en el platillo. Además es ideal para aliviar la inflamación.

También a los huesos

Según un estudio publicado en la World Action on Salt & Healt, una ingesta elevada de sal incrementa la pérdida de calcio en la orina, que puede provenir directamente de los huesos, según el sitio salud180.com





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