Cochabamba, lunes 21 de mayo de 2018

Jhenny Cárdenas, una renovación con “Cambio de estación”

En esta entrevista conversamos con la académica y cantautora Jenny Cárdenas, que prepara su más reciente material discográfico, que será presentado en los próximos meses.
| Luis Carlos Sanabria | 11 mar 2018



P. Coméntenos un poco del proyecto.

R. He acabado de grabar en diciembre un disco de composiciones mías, trabajado con músicos de argentina. De hecho fue grabado allá. Lo he cantado en Madrid, y está siendo masterizado en Nueva York por Luis Baché, un productor muy importante.

El disco, llamado “Cambio de estación”, ha sido largamente trabajado en idea y pudo ser concretizado por los arreglos y dirección de Alan Plachta, que es un músico y arreglista argentino.

Se trata de canciones que he ido componiendo en estos 20 años, paralelamente al mi trabajo de investigación sobre la música boliviana.

Tengo dos discos de composiciones mías. El primero lo sacamos en un momento en que el país había recuperado la democracia, el año 84. Sin embargo, todavía no había la posibilidad de una difusión amplia. Pero aquella producción fue recogida en una colección de seis discos de compositores bolivianos, llamada “Nuevo Canto Boliviano” con sus propias voces. Fue una propuesta muy interesante de Discolandia, pero que se quedó ahí.

El segundo disco salió en un momento en que cambió la plataforma de vinilo a CD, y se quedó ahí trancado porque no se pudo realizar el cambio de formato.

Este tercer disco de composiciones no es exactamente todo mío. Son ocho mías y tres de otros compositores.

P. ¿Cómo es la propuesta de este nuevo disco?

R. Las formas musicales de esta propuesta están inspiradas en lo que más yo conozco, que es nuestra música, pero también música de afuera. Es una propuesta nueva, tanto en la manera de presentar estas formas musicales como en los textos y los arreglos. En ese sentido me parece un aporte. Una ejemplo de cómo hacer música boliviana de otro modo.

P. ¿Cómo encuentra el estado de la música boliviana actual?

R. Yo creo que estamos estancados en la creación musical, especialmente el neo folclore y la neo música. Cosa que no ha pasado tanto en la literatura, por ejemplo, que en ahora vive un momento fantástico. En esa línea, el haberme ido a la Argentina a hacer el disco también ha sido una propuesta que pretende abrir puertas de relación y de miradas y de conocimiento de lo que va sucediendo más allá de nuestras fronteras.

En el caso de la Argentina encontramos un nivel muy alto en términos de música y de sus propuestas en general. Los instrumentista son excelentes, los arreglistas también, los textos y renovación del lenguaje popular que hoy en día tiene un sentido diferente a lo que antes era popular.

Esto viene exactamente ligado a lo que hago en este disco. Es música que no es exactamente lo que tradicionalmente siempre ha sido. Es una cueca que no es una cueca. Es un aire de taquirari, pero no es un taquirari, etc.

Las canciones tampoco podrías meterlas en un jazz o en un rock. Es una propuesta, en ese sentido, renovadora. Y creo que eso nos hace falta, ya que hay un anquilosamiento en ciertas formas de entender el folclore.

Hace falta hacer lo que hace Willy Claure con sus “Cuecas para no bailar”, un nombre que además me parece genial, porque de alguna manera te disloca de la función tradicional de la cueca que es el baile. Estas son para escuchar, y por lo tanto tendrá alguna cosa diferente a la que prestar atención. En este sentido jerarquiza la música como una expresión de arte.

En ese sentido no es popular, y al mismo tiempo no deja de ser popular.

P. ¿Qué ha cambiado en lo popular?

R. Lo que pasa es que los sentidos de lo popular se renuevan constantemente.

Yo creo que, principalmente, hay que tomar en cuenta que como seres humanos cada vez vamos renovando nuestras percepciones y, por lo tanto, las expresiones de arte también van cambiando.

Las percepciones de las generaciones que vienen ya ligadas a lo tecnológico ahora son diferentes. Esto evidencia, por ejemplo, un cambio en el lenguaje. Hoy día decimos “me vas a timbrar”, “Whatsappearemos”. Una serie de palabras que tienen que ver con el proceso histórico de cambios que se dan en el mundo.

Entonces para mí lo popular hoy no es lo mismo que lo popular de antes, porque entonces estaba más ligado a las expresiones folclóricas, por ejemplo. Inclusive la palabra folclore creo que hoy tiene otro concepto.

Hay un concepto creado en los años 50, por un musicólogo argentino muy importante, que hizo registros de música en Bolivia. Muchas maravillas en rollos de cera porque por entonces no había grabadoras. El académico, llamado Carlos Vega, como una manera de catalogar, denominó como “Meso música” a todo esto que no es exactamente popular, como lo que podría ser de mayor difusión y de un alcance muy sencillo, y ya en épocas de mercado más comercial.

Hoy lo popular aún tiene el sentido comercial, porque llega a un ámbito social mayor. A una gran cantidad de gente de distintas generaciones, estratos sociales, etc.

En fin, este es un tema que da para charlar mucho. Pero tampoco te puedo decir que mi disco es popular o neo popular o algo así, pero es una propuesta que pretende renovar los lenguajes. Mis propios lenguajes, porque no quiero decir que esto vaya a revolucionar la música o romper esquemas, pero si una propuesta nueva en términos de arreglos.

Es importante renovarse, saber qué pasa al lado. Con internet tienes acceso a todo. Y tienes que tener la posibilidad de mirar creativamente a hacer otras cosas.

P. ¿Más allá de esta idea conceptual, hay algún otro tema que articule el nuevo disco?

R. El texto. A pesar de que son textos bastante sencillos (a diferencia de mis otros dos discos). Sin embargo, juego con ellos, hay una canción en la que utilizo un verso de Walt Whitman.

Se utilizan figuras poéticas que buscan también una renovación de decir cosas desde la letra.

Creo que es muy importante que busquemos nuevas maneras de decir cosas.

Hay una canción dedicada a un par de figuras que a mí me parecen hermosas e importantes en la historia boliviana. Son Cañoto, José Manuel Vaca, guerrillero de las luchas de independencia en Santa Cruz, y para Andrés Ibáñez que es el primero en proponer una idea de república federal en siglo XIX y que fue asesinado. Ellos dos son los personajes del tema “Estrellas del oriente”, en ritmo de carnaval.

P. ¿Cuándo se presenta el disco?

R. La presentación está planificada para el 9 y 10 de mayo. Están viniendo tres músicos de Argentina, entre ellos Alan Plachta, y además tocaremos con un cuarteto de acá. Los músicos se quedarán dos fines de semana, lo que es maravilloso, que estén sacrificando toda una semana de su tiempo para los diferentes conciertos de presentación, es mucha cosa.

Además estoy trabajando con la empresa de Germán Romero, que era guitarrista de Atajo y que es un experto en posicionamiento musical en plataformas digitales. El trabaja con Orchard, y a través de eso tendremos los discos disponibles en Spotify y Deezer.

Escritor y periodista - sl.luisk@gmail.com





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