Cochabamba, miércoles 12 de diciembre de 2018

Primeros auxilios en niños: respuestas a 7 emergencias

La fiebre, quemaduras, picaduras e intoxicación son algunos males a los que están expuestos los menores de edad. Una guía para socorrerlos. 
ELDEBATE/TEXTOS | | 01 mar 2018



Los accidentes o lesiones no intencionales son la principal causa de muerte en niños. Según la OMS, cerca de 830.000 menores de 18 años fallecen a causa de este tipo de lesiones.

Unas mil defunciones de niños se podrían evitar cada día en el mundo si se siguieran medidas eficaces para la prevención de lesiones.

Esta realidad impulsó a pediatras del Hospital Infantil Universitario Niño Jesús (Madrid), uno de los centros con más prestigio y número de enfermos pediátricos en España, a elaborar una “Guía práctica de primeros auxilios para padres”, informó el pediatra Juan Casado,

Ante un accidente o enfermedad repentina es decisivo conocer las pautas para llevar a cabo primeros auxilios, mantener la calma y, sobre todo, actuar rápidamente: “Saber qué hacer ante los primeros síntomas condicionan enormemente la evolución del niño y puede salvarles la vida”, sostuvo Casado.

1. Fiebre

El motivo más común de consulta infantil en los servicios de urgencia y atención primaria. Aunque son situaciones que suelen intranquilizar bastante a los padres, en principio “son síntomas que suelen remitir de forma espontánea”, comentó el doctor.

En el caso de la fiebre, por ejemplo, “los padres se obsesionan con bajar la temperatura del niño”. Nada más lejos de la realidad, “la fiebre no es peligrosa” y es muy improbable que pueda llegar a dañar el cerebro, añade. No obstante, se debe llevar al niño al médico si los síntomas son persistentes o empeoran (sobre todo si es menor de tres años).

2. Convulsión o desmayo

Solo se debe acudir a un médico cuando la convulsión no cede espontáneamente y sobrepasa los dos minutos y, en el caso de un desmayo, si el niño tarda más de un minuto en recuperar la conciencia, tiene dolor en el pecho o dificultades para respirar.

3. Intoxicación o envenenamiento

Si el niño ingiere o inhala una sustancia tóxica (medicamentos o productos de limpieza, por ejemplo), “lo que no debemos hacer nunca es intentar provocarle el vómito”, advirtió el doctor. Solo se retira la sustancia en caso de que sea sólida. En cualquier caso, es conveniente acudir a emergencias.

4. Quemaduras

Cuando se trata de una quemadura con una plancha, un químico o el sol, el padre debe enfriar la zona afectada con agua durante 15 minutos (nunca con hielo directamente) y, muy importante, no re recomienda romper las ampollas (si existieran).

5. Heridas

La prioridad será detener la hemorragia presionando directamente sobre la herida con gasas o un paño limpio (previamente lavarse bien las manos para evitar riesgo de infección).

¿El sangrado no cesa y la gasa está empapada? Aplicar otra gasa encima de la anterior (nunca retirarla) y continuar presionando. Si aun así no deja de sangrar, es muy larga o profunda o da signos de infección, acudir al médico.

6. Reacción alérgica

Pueden desencadenarse por alimentos, medicinas, picaduras de insectos, pólenes y otras sustancias. Si la reacción es leve bastará con administrar un antihistamínico vía oral.

7. Picaduras

Limpiar la herida con agua y jabón, luego aplicar agua o hielo. “Nunca utilizar remedios caseros como la pasta dentífrica”, alertó el doctor.

¿Cómo evitar?

A gatas

Alrededor del 54 por ciento de los percances en niños menores de cinco años ocurre en casa.

Los bebés pueden caer o quemarse, y, a partir de los siete u ocho meses, cuando empiezan a gatear, su enorme curiosidad los convierte en pequeños exploradores.

Cada habitación de la casa puede contener algún elemento peligroso para ellos, incluso los inofensivos.

Una buena manera de descubrir todo aquello que pone en riesgo sus vidas es que los papás se pongan a gatas, debido a que la perspectiva cambia mucho cuando están al nivel de los niños.

No subestimar

Los papás no deben subestimar la maña y la fuerza de un bebé. Si están decididos, intentarán llegar, abrir o descubrir lo que se han propuesto.

A veces, para apartarles de una fuente de riesgo muy atractiva para ellos –un enchufe, por ejemplo–, la única manera es ofrecerle algo que les distraiga.

Además, los papás deben asegurarse de comprarles siempre productos y juguetes homologados y que cumplan estrictamente con todas las normas de seguridad estipuladas.



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