Cochabamba, martes 13 de noviembre de 2018

¡Quemen a la hereje!

“Pintó una virgen con tanga y ligueros. Ahora es la más odiada y buscada por algunos que retrocedieron seis siglos, cuando eran llevados a la hoguera quienes pensaban diferente”.
| Richard Sánchez | 25 feb 2018



Las amenazas e insultos alimentan el fuego de la hoguera donde quieren quemar a la pintora Rilda Paco, quien a modo de protesta contra una doble moral en el Carnaval de Oruro elaboró un cuadro donde la Virgen de la Candelaria posa con un top que le cubre los pechos y los brazos, una tanga roja y pantimedias de liguero. Frente a ella, bailan juntos un diablo, un pepino y un moreno. Los dos primeros sostienen botellas y el tercero una matraca.

El cuadro hubiera pasado desapercibido, como los otros que tiene con fuertes críticas al carnaval de La Paz (busquen su fanpage: Imilla Cunumi Birlocha), si es que no lo hubiera exhibido un programa sensacionalista en un video de poco más de un minuto y medio. Apenas unas horas después de haberse emitido, le llovieron los insultos y los halagos, hubo más de los primeros, por supuesto… ¡cómo una mujer osa pintar a una virgen en paños menores! Luego llegaron las amenazas de muerte y el anuncio de un juicio de parte de la Alcaldía, Gobernación, folkloristas e Iglesia de Oruro bajo el argumento de que atenta contra la imagen del patrimonio oral e intangible de la humanidad.

Está a punto de ser declarada persona no grata en Oruro y su futuro es incierto.

Su celular no para de sonar. Su obra se ha vuelto viral en las redes bolivianas con repercusión en la prensa internacional y debe apretar aún más su agenda para dar cabida a entrevistas, reuniones, consejos, reprimendas y felicitaciones que llegan sin cesar.

No es la primera vez que una de sus obras se vuelve viral. Hace un par de años, elaboró una caricatura donde un soldado del Batallón de los Colorados grita: “¡Cuál San Valentín, carajo. Se recuerda la invasión chilena a los puertos bolivianos!” en alusión al 14 de febrero y la fecha “amorosa” impuesta por los medios y el comercio. El meme es usado cada año pero nadie conocía a la autora.

“Soy aprendiz de artista. No me considero artista porque aún me falta aprender lo que es el arte digital y me falta mucho por recorrer”, dice Rilda, quien estudió en la Escuela Nacional de Bellas Artes de La Paz, en la especialidad de pintura. Ahora cursa el quinto año de Comunicación Social en la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA).

Firma sus trabajos como Imilla Cunumi Birlocha (tal como figura en Facebook). “Esas palabras son usadas como insulto, yo las uso porque soy una mujer, más nada”, explica.

Cuenta que todo empezó tras la explosión en el sábado de la entrada del Carnaval de Oruro. “La gente se está volviendo inhumana, hay una tremenda falta de sensibilidad, cómo es posible que al ver niños muertos se continúe con un Carnaval. No es ningún secreto que para las fiestas de Carnaval hay excesos, doble moral, además de feminicidios, abandono de niños, violencia y maltrato a la mujer”.

“Simplemente pinté a la virgen como si fuera una de nosotros. El ponerte una minifalda, una tanga, unos ligueros no te convierte en mejor o peor, no te hace una prostituta, no incita a que seas violada o maltratada, bueno, al menos en la teoría pero parece que en nuestra realidad es así”.

“Hay muchos falsos devotos que usan a la virgen de excusa para derrochar plata, beber hasta perder la conciencia, golpear a una mujer al calor del carnaval. Todo está permitido, derrochar plata… Si la virgen te cumple una promesa, pues, creo que solo te pide que hagas una obra, algo para con tu prójimo, para quien necesita, no solo ir a bailar entre excesos”, dice y no se cansa de explicar lo que significa la polémica obra que fue concluida recién el domingo.

Luego llegó la llamada de la cadena Telemundo, pedían entrevistarla. La nota se emitió el martes 20 de febrero y entonces se desató el “escándalo”. En el breve reportaje se menciona que la obra “fue distribuida cerca de las iglesias para protestar” y se ve cómo transeúntes opinan de la pintura en puertas de la Iglesia de San Francisco de La Paz.

“Ni mis amigas ni yo repartimos la pintura en las iglesias. Me enteré cuando vi la nota ya hecha. A mí parecer fueron ellos quienes se inventaron eso de repartir las obras. Si mis obras van a ser conocidas no será porque yo voy a divulgarlas ni mucho menos”.

La misma noche en que salió la nota recibió el primer mensaje desde Nueva York con una felicitación por su trabajo transgresor. “Luego me llovieron los insultos, amenazas, mensajes machistas, tanto de hombres como de mujeres”, aclara, “y hasta promesas de agresiones físicas. Me amenazaron con que me buscarían acá, en la UMSA, de que me violarían, me matarían e incluso un sujeto identificado como minero me dijo que usaría dinamita para matarme por haber insultado a ‘su mamita Virgen del Socavón’”

A futuro piensa hacer una exposición con todos estos mensajes.

“Estoy triste y molesta, tengo una confusión de sentimientos. Yo quiero mucho Oruro, que es más que un carnaval. ¿Por pintar algo que ocurre allá me van a crucificar?”, se cuestiona la nacida en Oruro, que a los pocos años de haber nacido llegó a La Paz, donde radica hasta el día de hoy.

“Si me ocurre algo, quienes me amenazan son los directos responsables”, dice con algo de miedo.

Paco pasa a la lista de vetados/odiados por algunos orureños. El 2012, la presentadora de televisión Milena Fernández criticó la falta de infraestructura sanitaria en el Carnaval de Oruro, donde todos orinan donde pueden. “Cuando llegas a Oruro, te encuentras con una ciudad fétida, apesta”, dijo la muchacha y los indignados por la simple descripción de la realidad le iniciaron un proceso hasta que un fiscal emitió una orden de aprehensión en su contra. Tuvo que aparecer llorando de rodillas ante cámaras para pedir disculpas y comparecer ante la justicia.

El dibujante Alejandro Salazar, más conocido como Al-Azar, dibujó unos esqueletos de bailarines y músicos bajo una pancarta de Bienvenidos al Carnaval de Oruro, como una crítica a la fiesta que continuó tras el desplome de una pasarela en el recorrido de la fiesta que dejó cuatro muertos. La viñeta apareció en el diario La Razón, cuya directora, días después, lanzó esta disculpa: “Que haya un intento de censura a un caricaturista no me parece lo más sano; sin embargo, nosotros hemos pedido disculpas si hemos herido la sensibilidad en un departamento (de Bolivia)”.

Aunque ya pidió disculpas a los verdaderos devotos y que el ministro de Justicia, Héctor Arce, explicó que una obra de arte no puede ser enjuiciada, algunos, con mentalidad del medioevo, siguen alimentando la hoguera.

El próximo martes, una comisión de Oruro llegará a La Paz para reunirse con el Ministerio de Culturas para insistir en atizar a la hereje, tal como lo hicieron con Fernández y Al-Azar. No es broma, en el documento oficial firmado por las instituciones orureñas se considera “sacrílega” la obra de Paco. ¡Quemen a la hereje!

Periodista - richardbolivia@yahoo.es



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