Cochabamba, miércoles 12 de diciembre de 2018

Ciro Zabala, médico, caporal, empresario y político

Multifacético Desde joven se desenvolvió en diferentes ámbitos; desde las tablas teatrales, las aulas universitarias, hasta las calles de la ciudad, al paso de enérgico del ritmo de caporal. Toda su vida dedicada al ámbito de la salud y la educación.
TEXTOS. JIMENA NÚÑEZ LARRaÍn/// FOTOs. FAMILIA ZABALA y BENJAMIN JAMES// | | 18 feb 2018





Su paso altivo, elegante y rítmico no le era indiferente a nadie. Él notaba que llamaba la atención del público, por lo que su sonrisa permanente era su marca registrada. Cada año, durante el Corso de Corsos en Cochabamba, dejaba a un lado su bata blanca de médico para vestir su traje de caporal, su sombrero y sus vistosas botas con cascabeles. Una pasión a la que dedicó 20 años de su vida.

Ciro Felipe Zabala Canedo es un hombre multifacético, a sus 67 años siente que tiene una vida plena y está orgulloso de la familia que formó, de todos sus emprendimientos que forjaron su carácter, de su amor por el arte y el baile, de su dedicación al deporte de su vocación por la medicina y su inclinación por la política.

Y es en el ámbito del ejercicio como senador del MAS, que hace una pau-sa en su agenda de actividades para acceder a esta entrevista que busca reflejar su la historia de su vida.

Emprendedor y deportista

Nació el 10 de julio de 1951, al otro del océano Atlántico, en Madrid-España, donde su padre estaba realizando una especialización médica.

Ocho meses después sus padres, Ciro Zabala Ribera y Elena Canedo Rivero, retornaron Bolivia. Allí nacieron sus cinco hermanos: Ricardo, María Lourdes, Gloria, Patricia y Mónica.

Cursó primaria en el colegio La Salle y los primeros años de secundaria en el colegio San Agustín.

Su personalidad inquieta y diligente lo llevó a generar sus propios ingresos económicos desde una corta edad. “Cuando era chiquito vivía en la zona de la Quintanilla, cerca de donde llegaban los circos. Yo cuidaba las motos, así ganaba algunas monedas para mis cosas”, recuerda con una sonrisa.

Durante su juventud, Ciro Zabala se perfiló como un deportista destacado en diferentes disciplinas como atletismo, golf, tenis, fútbol, fulbito, básquet, natación y motociclismo. Participó en varias competencias individuales y por equipo.

Formó parte del equipo de fútbol Arauco Prado, de la división inferior del club Wilstermann. Jugó en la segunda división de Chaco Petrolero, equipo con el que se coronó campeón nacional en dos oportunidades.

“Era competitivo, me gustaba esforzarme y divertirme, como cualquier joven de mi edad”, asegura Zabala.

Paralelamente a sus actividades deportivas, empezó a dedicarse al cine, teatro y la radio.

“Trabajé junto a los radialistas Mario Milivoy Eterovic y Patato Méndez (padre) en radio Cochabamba. También participé en un concurso de teatro nacional y actúe en la película “Romeo y Julieta”, dirigida por Nelson Peñaranda”, añade.

Unos años más tarde, la familia Zabala Canedo se mudó a La Paz, donde finalizó el bachillerato en el colegio San Calixto, en 1969.

Juramento hipocrático

“En aquel entonces me interesaba la ingeniería y me fue a Chile, pero meses más adelante retorné a Cochabamba para ingresar a la Universidad Mayor de San Simón, a la carrera de medicina”, explica.

Al culminar su primer año de estudios se cerraron las universidades en Bolivia por mandato del expresidente Hugo Bánzer Suarez. Al ver interrumpido sus estudios, decidió dedicarse temporalmente a otra actividad. Abrió un pub pequeño denominado “71”, sobre la calle España; un lugar al que acudían jóvenes para compartir un momento de esparcimiento.

En aquel entonces, comenzó a trabajar por la gente y a verse inmerso dentro de una política de izquierda; periodo en el que fue militante del Ejército de Liberación Nacional, motivo por el cual lo deportaron al Brasil, durante el gobierno de Luis García Meza Tejada.

En 1976, Zabala terminó sus estudios en Medicina. Realizó su especialización en Medicina Interna y Gastroenterología en el IGBJ de la Universidad de Toho en Tokio- Japón, desde marzo de 1978 hasta abril de 1983.

Zabala es médico cirujano, especialista en gastroenterología, con 45 años de experiencia como docente en la facultad de Medicina de la Universidad Mayor de San Simón (UMSS).

En esta oportunidad, destaca la influencia que tuvo en su formación académica el doctor Julio Rodríguez Rivas, uno de los más connotados profesionales médicos y erúdito de la medicina cochabambina.

Paralelamente, a su actividad académica, el baile del caporal ingresó a sus venas y no lo dejó por dos décadas. “El baile siempre fue una forma de acercarse al pueblo. Iniciamos con ropa en bayeta y botas sencillas, hasta lograr estilizar el baile y exportarlo como parte de nuestra cultura al mundo”, dice este excaporal de corazón.

Este hombre con un ritmo de vida tan agitado, necesitaba un lugar de remanso y descanso. Hace 30 años, comenzó a crear su refugio, Ecofish, en la localidad de Corani Pampa, donde puede convivir con la naturaleza y compartir con su familia.





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