Cochabamba, domingo 9 de diciembre de 2018

Hay 24 mil casos de alzhéimer en el país y afecta a más temprana edad

El estrés y enfermedades como la diabetes y el colesterol son algunos detonantes que provocan que este mal se presente a más temprana edad. El consumo de alcohol, tabaco o drogas influyen también.
| JORGE FERNÁNDEZ B. | 11 feb 2018

Un grupo de pacientes dibuja y pinta en el centro Hogar de Sabiduría. 

El número de pacientes con alzhéimer se ha incrementado en los últimos años y la enfermedad se diagnostica en personas cada vez más jóvenes, aseguran médicos geriatras, psicólogos y responsables de centros que atienden a adultos mayores que sufren este mal.

El estrés es una de las causas para que hayan aumentando los casos, y a más temprana edad, argumentan los especialistas.

La fisioterapeuta Cecilia Vergara advierte que los casos en personas más jóvenes se debe también a los malos hábitos de algunas personas, porque fuman, beben alcohol y no ejercitan su cerebro.

La directora de la Asociación Alzheimer Bolivia- Capítulo Cochabamba, Ana María Alcázar, asegura, en base a una investigación del Instituto Nacional de Neurociencias, que en el país hay 34 mil casos de personas que sufren algún tipo de demencia.

De ese total, se calcula que el 70 por ciento sufre alzhéimer, es decir, 23.800 personas están con este mal.

El profesor Hugo Renán López, que forma parte de la asociación, apunta que hace 30 años el alzhéimer no era debidamente diagnosticado, y quiénes lo sufrían eran enviados a un psiquiátrico.

López subraya que solo un neurólogo calificado puede diagnosticar la enfermedad. La asociación se encarga de orientar y divulgar la información a través de los diferentes medios.

No obstante, en el país no existen datos estadísticos precisos que corroboren las afirmaciones de los geriatras (incremento de los casos), quienes basan sus datos en la experiencia de décadas de trabajo.

El neurólogo Lucio González asegura que en el país no existe un laboratorio para detectar las proteínas responsables del alzhéimer.

“Además, no tenemos un trabajo de equipo que involucre al neurólogo, al neuropsicólogo, para realizar la batería de exámenes precisos. No contamos con un centro especializado ni de dedicación exclusiva a las demencias o enfermedad de Alzheimer”.

Por su parte, el geriatra Wilfredo Villarroel afirma que 3 de cada 10 pacientes que atiende en su consultorio sufren alzhéimer. El resto tiene una pérdida fisiológica de la memoria.

Agrega que, en 26 años de trabajo, recibió a por lo menos 20 mil adultos mayores y, según la casuística que maneja, 3 de cada 10 tienen alzhéimer.

Villarroel recomienda a los adultos de entre 40 y 50 años que estén alertas ante cualquier señal de pérdida de memoria.

Una persona de 60 años que no recuerde dónde dejó sus llaves u otros objetos debe preocuparse y visitar al médico geriatra, porque, si se trata de alzhéimer, el mal puede volverse patológico.

El geriatra afirma que si bien el alzhéimer es un mal que afecta principalmente a personas de la tercera edad, en su consulta ha visto a pacientes más jóvenes, porque están sometidos a mayor estrés.

Igual criterio comparte la directora del centro Hogar de Sabiduría, Teresa Laserna, quien señala que su paciente más joven tiene 55 años y está en una primera etapa de la enfermedad.

Este paciente, a quien llamaremos Hugo, no ha olvidado por el momento su nombre, pero ya no recuerda su edad.

Si se le pregunta por su edad, responde que tiene 20 años y que sus hijos son aún pequeños, de cuatro y seis, cuando en realidad uno de ellos ya es universitario (es de 20 años) y el otro salió bachiller hace dos meses y cumplió 17.

Esta persona tuvo un accidente cerebrovascular (infarto cerebral) y, como no recibió una atención oportuna, una de las secuelas es el alzhéimer.

A su turno, el médico familiar Jorge Moyano asegura que, según su experiencia, los casos de alzhéimer son más frecuentes y a más temprana edad. “Si bien antes se diagnosticaba a partir de los 80 años, ahora hay casos desde los 65, pero, aislados”.

Afirma que el estrés y la forma de vida actual (más agitada) provoca que se den casos a más temprana edad. Asimismo, influye el estilo de vida, es decir, personas que han bebido mucho durante su juventud o que han fumado o consumido drogas.

En algunos casos también influyen el sobrepeso, el colesterol y los triglicéridos elevados, asegura el neurólogo González.

La diabetes o la presión alta son también detonadores para que la enfermedad aparezca más rápido.

SEÑALES

Para detectar el alzhéimer, lo primero que se debe tomar en cuenta es la edad de la persona, porque este mal se presenta, por lo general, a partir de los 80 años, según el médico familiar con experiencia en la atención de adultos mayores Jorge Moyano.

Señala que por eso es importante que los familiares observen con detenimiento si hay cambios en la conducta del adulto mayor, si olvida con más frecuencia las cosas, especialmente si la memoria reciente se ve afectada.

Un adulto mayor de esa edad conserva la memoria remota, lo que ha sucedido hace varios años, pero empieza a olvidar lo que hizo unas horas antes, dónde dejó la llave o si puso a hervir el agua.

La persona que sufre alzhéimer repite la misma historia varias veces, porque se olvida fácilmente que ya la ha contado. Además, empieza a colocar objetos en lugares inadecuados, por ejemplo la plancha en el refrigerador, y no encuentra las palabras para expresar sus ideas. Su lenguaje se hace cada vez más pobre.

Tiene también cambios en su personalidad, es decir, si era una persona alegre, se torna triste, pierde el interés por salir y se queda en casa.

La enfermedad puede también llevar a la depresión del adulto mayor. Quien tiene alzhéimer se desorienta, se pierde cuando sale a la calle y no puede hacer cálculos matemáticos sencillos.

UN CUIDADOR

La familia debe tomar con calma cuando se entera de que un adulto mayor de su entorno sufre alzhéimer, debe designar un cuidador para que se haga cargo, y mejor si contrata a alguien externo.

El paciente puede tener ataques de ira, se pone irritable y agresivo porque se da cuenta de su situación, que está perdiendo la memoria y que no puede salir ni a la calle.

A este adulto mayor se le debe supervisar desde el lavado de los dientes hasta la ingesta de los alimentos. De preferencia tiene que vivir en planta baja, donde no haya alfombras que lo puedan desequilibrar.

“Hay que recibir las recomendaciones del médico general, del geriatra, del neurólogo, del fisioterapeuta y conformar un equipo para ver qué es lo mejor para el adulto mayor. En casos extremos, llevarlo a un centro para internarlo”, dice Moyano.

El alzhéimer tiene tres fases: inicial, intermedia y avanzada. En esta última etapa, el paciente se olvida hasta de sus familiares y se vuelve dependiente. Necesita atención las 24 horas.

El paciente puede sufrir un trastorno psicótico, empieza a alucinar, ve cosas que no ocurren, puede complicarse con la esquizofrenia y la depresión.

Moyano asegura que se observa, además, que en las familias disgregadas los casos de alzhéimer son más frecuentes en personas que viven solas, cuyos hijos están en el extranjero, si su cónyuge ha fallecido, o cuando no tienen apoyo de profesionales.



UNA NORMA

EN EL OLVIDO

La Ley 4034, promulgada por el presidente Evo Morales el 29 de mayo de 2009, no está cumpliendo su cometido hasta el momento, según la directora de la Asociación Alzheimer Bolivia-Capítulo Cochabamba, Ana María Alcázar.

Esta norma instruye a las gobernaciones y a las alcaldías la construcción e implementación de centros de apoyo efectivo para las personas que padecen la enfermedad de Alzheimer y otras demencias, con recursos propios, nacionales o de la cooperación internacional.

Para el funcionamiento de estos centros, las alcaldías y gobernaciones deben proveer los recursos humanos necesarios.

La ley, asimismo, establece el registro de las personas que padecen esta enfermedad, para fines estadísticos de planificación e información.

Sin embargo, esta norma ha quedado en el papel, reitera Alcázar.

Señala que la asociación esperaba que se les dote una infraestructura incautada al narcotráfico para que sea usada como sede, pero no se concreta aún nada hasta la fecha.

Esta entidad funciona, aunque no tiene un espacio específico, en ambientes del templo del Hospicio, en la acera sur de la plazuela Colón.

Alcázar señala que el tratamiento del alzhéimer debería ser una política de salud pública, pero en el país no ha sucedido eso, por el momento.

López, por su parte, dice que una de las tareas que se han propuesto como asociación es que la Alcaldía de Cochabamba y la Gobernación construyan centros para atender a los pacientes con alzhéimer, pero sin resultados por el momento, “porque nadie toma en serio esta situación”.

En el caso de la Alcaldía de Cochabamba, el municipio no cuenta todavía con un programa específico para atender a los adultos mayores que tienen alzhéimer, afirmó el jefe de Departamento Adulto Mayor, Mauricio Osorio.

El funcionario puntualiza que, pensando en los pacientes que tienen alzhéimer en el municipio de Cochabamba, se resolvió implementar un servicio de apoyo a esta población.

Este proyecto, según Osorio, se lanzará en abril y se implementará en junio de este año.

El objetivo de este servicio es la contratación de psicólogos y geriatras, para que puedan detectar, en forma temprana, esta enfermedad en las personas de la tercera edad.

Osorio señala que se vio la necesidad de implementar este servicio porque se observó el aumento de casos en los últimos años “y ahora los pacientes son más jóvenes”.

No obstante, Osorio admite que no hicieron un diagnóstico para saber cuántas personas padecen esta enfermedad en Cochabamba.

LAS CAUSAS

El alzhéimer tiene múltiples causas, desde el factor genético, ambiental, socioeconómico, educativo y alimenticio, afirma el neurólogo Lucio González.

Agrega que si hay una persona con alzhéimer en una familia, sus descendientes directos tienen mayor probabilidad de sufrir la enfermedad, por mutaciones genéticas en los cromosomas 1.14 y 21.

“Si incluso uno de estos genes mutados se hereda de un padre, la persona desarrollará casi siempre alzhéimer. Todos los descendientes de la misma generación tienen una probabilidad de 50/50 de desarrollar el mal si uno de sus padres lo tiene”, afirma.

El neurólogo señala que a partir de los 65 años el riesgo de tener alzhéimer se duplica cada cinco años y puede llegar del 10 por ciento hasta incluso 50 por ciento en mayores de 85 años.

ASOCIACIÓN

Alcázar señala que la Asociación está presente en el país desde el año 2008, fundada por unas 20 personas, familiares de pacientes con alzhéimer. Una de sus primeras tareas fue obtener la personería jurídica.

Alcázar señala que esta organización tiene como uno de sus objetivos principales la difusión de la información sobre esta enfermedad a diferentes grupos de la población, entre adultos mayores, jóvenes y estudiantes.

La idea es que estas personas conozcan las señales de esta enfermedad y la reconozcan en adultos mayores.

Inicialmente, se trabajaba con los familiares de las personas que sufren alzhéimer porque tener a un paciente con esta enfermedad conlleva mucha carga emocional.

“Para cuidar y atender a estas personas, ese es el objetivo para lo cual se crearon grupos de apoyo, para que las personas intercambien experiencias entre ellas y no se sientan agobiadas por el peso emocional”.

El alzhéimer es una enfermedad costosa, según Alcázar, toda vez que el paciente necesita un cuidado las 24 horas del día y medicamentos de última generación que son caros.

Por su parte, López señala que con la ayuda de una ONG anglo-francesa, llegaron a sectores de la zona sur, y con el apoyo de un promotor en quechua informaron a cientos de personas para hacerles conocer los alcances de esta enfermedad. Esta labor fue hecha a lo largo de un año.

8 años

La esperanza de vida de un paciente con alzhéimer, una vez que se le diagnostica la enfermedad, es de entre 8 y 10 años. Hay casos muy raros de esperanza de vida hasta 20 años, según el neurólogo Lucio González.

55 años

“El paciente más joven en nuestro centro tiene 55 años y está en la fase incipiente. Recuerda su nombre, pero no sabe su edad”.

Teresa Laserna

DIRECTORA CENTRO HOGAR DE SABIDURÍA

Señales

Cambios en la personalidad, olvidos frecuentes, pérdida de la memoria, dificultad para comunicarse e incapacidad de resolver actividades sencillas. Se debe tomar en cuenta que 20 años antes de que aparezcan los síntomas prioritarios ya estaría empezando la enfermedad.

Lucio González

NEURÓLOGO





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