Cochabamba, jueves 24 de mayo de 2018

Alto costo de mantenimiento y líos familiares condenan casas al abandono

Propietarios tienen albañiles de cabecera y realizan hasta dos reparaciones como mínimo cada año. Los dueños deben presupuestar anualmente los arreglos en este tipo de viviendas.
| JHENNY NAVA B. | 28 ene 2018



Durante 10 años, los hermanos Vera que tienen una propiedad en la calle Santiváñez, no se pudieron poner de acuerdo para venderla o refaccionarla. 

El alto costo de las obras de restauración fue lo que los detuvo para no tocar la infraestructura y hacer remodelaciones necesarias por los problemas que comenzaba a presentar.

A medida que fueron pasando los años, la casa se fue deteriorando cada vez más y terminó siendo abandonada por los cuatro hermanos que la heredaron de sus padres y se fueron al interior y exterior del país.

Actualmente, la casa está bajo candado, tiene daños al interior y su futuro es incierto. Uno de los familiares comenta que son más de seis años que la casa está deshabitada y que se requería cerca de 300 mil bolivianos para reparar el entretecho y los muros que presentan deterioros.

Como esta familia, otras que tienen una casa en el centro de la ciudad pueden correr la misma suerte. Muchos de los inmuebles son heredados y algunos de los beneficiados con las propiedades se oponen a comercializarlas o repararlas, por lo que su futuro es incierto.

La venta no es una opción para algunos propietarios que quieren conservar la arquitectura, y temen que esta se pierda si la venden a otras personas, tal como ya sucedió con algunas viviendas.

Repartir la casa entre hermanos y habitarla también resulta problemático ya que las propiedades terminan siendo fragmentadas por dentro y pierden una parte de su valor arquitectónico.

ALQUILERES

Una alternativa en la que se apoyan las familias es la de los alquileres.

Para obtener réditos de la propiedad con la que cuentan, deciden habilitar puertas con cortinas de metal lo que hace que también cambie la apariencia de la vivienda.

Un claro ejemplo son las casas de la calle Junín donde funcionan decenas de imprentas.

Este tipo de negocio ha surgido instalándose en casas patrimoniales, donde las tiendas dan a la calle, pero en la parte interior hay maquinaria y depósitos.

En otras calles como la Sucre, donde hay casas estilo republicano que están a pasos de la plaza principal 14 de Septiembre también se han incorporado cortinas metálicas que le quitan la estética al paisaje.

Hay casas que están en alquiler en su totalidad, y los propietarios solamente las visitan temporalmente o cuando tienen que hacer una reparación.

ARREGLOS

Hacer las reparaciones resulta para los propietarios dificultoso y costoso.

Otro de los grandes problemas es que no se cuenta con mano de obra especializada para hacer estos trabajos.

La familia Tuma, que tiene una propiedad en la plaza 14 de Septiembre, hace arreglos todos los años.

“Es muy difícil para nosotros hacer las refacciones, la casa ha sufrido daños por el incendio que hubo hace unos años cerca a la casa y por el paso mismo del tiempo. Por lo menos dos veces al año, tenemos acá arquitectos y albañiles reparando todo”, dijo Marieleni, una de las propietarias de la vivienda.

Manifiesta que hay muy poca gente especializada en el área de restauración y que cuando la casa requiere este tipo de trabajos algunos arquitectos y albañiles prefieren no intervenir la infraestructura.

Marieleni desconoce cuál será el destino de la vivienda que data del año 1825.

La casa fue comprada por su familia hace varios años y los propietarios sueñan con convertirla en un hotel que permita apreciar la infraestructura que tiene.

Sin embargo, todo depende de la disponibilidad de venta de los hermanos.

“Yo la quisiera comprar, pero todo dependerá del tiempo, espero que podamos conservar la casa. Como propietaria quisiera que los impuestos se reduzcan, al vivir en el centro de la ciudad uno de los mayores gastos anuales es el pago de impuestos y con tantos arreglos que tenemos que hacer el dinero ya no alcanza”, asegura.

Indica que, por año, por lo menos se requieren unos 30 mil bolivianos para las reparaciones, dependiendo los trabajos que se tengan que hacer.

“Vivir en el centro de la ciudad es algo difícil porque, cuando hay manifestaciones como las que hubo en la Guerra del Agua o Enero Negro, no podemos salir por la inseguridad”.

Herencias 

Los hijos que heredan las casas deben ponerse de acuerdo para venderlas o repararlas. Las divisiones dañan los inmuebles y en algunos casos no están permitidas.

Presupuesto

Las propietarios de viviendas deben presupuestar recursos anuales para el mantenimiento de sus casas.





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