Cochabamba, miércoles 21 de febrero de 2018

La BBB y la construcción de un canon boliviano

En este texto se analiza un poco el trabajo que realiza la Biblioteca del Bicentenario de Bolivia (BBB), el proyecto editorial más ambicioso de la historia de Bolivia, que prevé publicar hasta el 2025 los 200 libros fundamentales del país. También se propone una revisión de los 12 títulos que la BBB publicará este 2018.
Redacción | | 21 ene 2018



¿Qué consagra una obra? ¿Su novedad?, ¿la transmisión de un conocimiento estético?, ¿soportar intacta la erosión del tiempo?, ¿la sanción de la crítica académica?, ¿el mercado?, ¿las expresiones de poder con algún interés ideológico?, ¿el desarrollo histórico que hizo que en determinados territorios se concentre el poder económico y cultural?, ¿el desarrollo histórico que de modo vertical puso piedras en el camino de las expresiones de distintos segmentos de la sociedad con el objetivo de subalternizarlos?, ¿que todos alaben una obra dada y, sin embargo, nadie la haya leído (como ironizaba Mark Twain)?

De alguna manera, todas las opciones planteadas como interrogantes —excluyendo al mercado e incluyendo a la ironía de Twain y las razones negativas derivadas de discursos de poder— juegan un papel en la canonización de una obra literaria o de otro campo específico del conocimiento humanístico y social.

A estos elementos hay que añadir que en una sociedad donde está en construcción un canon de la producción literaria y de las ciencias sociales (como es el caso de Bolivia) uno de los factores que hace de motor para su asentamiento es la discusión de una lista de obras ineludibles.

Si bien la realización de la lista de los 200 títulos que hoy conforman la colección de la Biblioteca del Bicentenario de Bolivia (BBB) sucedió en sesiones de discusión (a veces acaloradas) en las que 35 académicos, muy diferentes unos de otros, pudieron consensuar, no sin dificultad, el listado definitivo, el mismo continua generando alguna crítica.

Justamente la discusión, el debate, la reflexión sobre estos libros y otros que por una u otra razón quedaron afuera es lo que termina por instituir un canon.

“Podemos decir que se trata de proponer el canon de la literatura, la historiografía y la investigación en ciencias sociales y humanas en Bolivia. La lista de las 200 obras es en sí misma (en tanto lista) la BBB, y como toda propuesta de canon, está abierta a la discusión y a la reflexión. ¿Son las 200 obras más importantes de Bolivia? El solo hecho de cuestionarlo abre la posibilidad de pensar el canon boliviano”, afirma Farit Rojas, director de la instancia a cargo de editar las doscientas obras: el Centro de Investigaciones Sociales (CIS) de la Vicepresidencia.

Quizá esta argumentación pueda ser avalada por la interpretación de la experiencia de la Biblioteca del Sesquicentenario de la República, emprendida en 1975. Esa colección que tuvo cerca de una veintena de títulos (su volumen XIX nunca llegó a publicarse) fue muy importante para el conocimiento de algunos de los autores de sus títulos que hoy son de los fundamentales indiscutibles (como por ejemplo el caso de Jaime Sáenz o Bartolomé Arzáns, quien a pesar de ser del periodo colonial, recién comenzaba a ser conocido).

Esta colección también repitió autores que en ese momento ya eran consagrados, si bien esto siempre refuerza la actualidad de sus obras (como por ejemplo Gabriel René Moreno, Franz Tamayo o Adolfo Costa Du Rels, ¿quizá le pase a alguno más?). Es decir que esta iniciativa editorial de los años 70s ha sido clave para la conformación de un listado de las obras fundamentales de Bolivia. Sin embargo, otros de sus títulos fueron depurados por el tiempo (en unos casos muy rápidamente) y hoy no tienen ninguna relevancia más que como objetos de colección. Es decir, todo el proceso de discusión o silencio sobre alguna obra conforma una propuesta de canon, el cual es algo determinante al momento de diseñar una política cultural y educativa como se pretende con la BBB.

Entendida la política en su sentido con mayúsculas, queda claro que la cultura es parte fundamental de aquella. Al menos así lo insinúa el responsable de comunicación de la BBB y el CIS, Juan Espinoza: “(La BBB) Dedica su labor a la investigación social, edición, reedición, producción y acceso a libros que han sido y son parte fundamental de la producción escrita en y para Bolivia, libros como valor cultural e identidades nacionales. La distribución y comercialización de sus colecciones buscan llegar a todo el país en costos muy bajos y en canales diversos de amplia llegada. Libros CIS-BBB que cumplan un rol democratizador de la lectura, constituyan fuentes de transmisión de ideas, promuevan reflexión crítica, conocimiento y reconocimiento nacionales”.

Las nociones utilizadas en la afirmación anterior como las de “cultura” e “identidad nacional” muestran que hay en la BBB una vocación guiada justamente hacia esa otra manera de entender la política como un “aprender a vivir juntos”, que quizá pueda sintetizarse en esos 35 académicos tan disímiles unos de otros pero que sin embargo lograron consensuar una lista de 200 obras entre siquiera unas mil.

Quizá la articulación más importante en ese sentido, aunque a algunos pueda parecer una verticalidad académica, es la que la BBB ha logrado gestionar con el Ministerio de Educación para insertar los títulos de la colección en las currículas de los diferentes niveles educativos. Si de algo sirve un canon, es precisamente para que haya una garantía de la calidad académica, pertinencia y relevancia de los títulos a ser estudiados en colegios y universidades.

En ese sentido, la BBB y el Ministerio realizaron una alianza en 2017 que este año comienza a ejecutarse con la inclusión en la currícula, mediante una resolución ministerial, las lecturas de Cartas para comprender la historia de Bolivia, compiladas por Mariano Bautista Gumucio, y Antología de documentos fundamentales de la historia de Bolivia, preparada por el bibliógrafo José Roberto Arze, para la materia de Ciencias Sociales. La Antología de literatura infantil y juvenil de Bolivia”, preparada por la escritora Isabel Mesa y la Antología del cuento boliviano, seleccionada por el cuentista Manuel Vargas Severiche, serán las lecturas programadas para las materias de Comunicación y Lenguajes.

Los 12 siguientes títulos de la BBB

Para 2018, la BBB se encuentra trabajando en las últimas etapas de la edición de 12 títulos, lo que no significa que ese sea el número de todos los libros que se tengan programados para este año.

De esa docena, tres ya se encuentran a la venta desde la primera semana de enero.

Hasta la fecha la BBB tiene 26 títulos publicados disponibles en las librerías de todos los departamentos que pueden ser consultadas en la dirección http://www.bbb.gob.bo/donde-adquirir-las-publicaciones.

Siete de esos 26 títulos pueden ser descargados gratuitamente en formato PDF o EPUB en la dirección http://www.bbb.gob.bo, buscando en la sección de publicaciones. No obstante las obras no dejarán de ser subidas las próximas semanas a un ritmo razonable.

Se espera llegar a 2020 con al menos un tercio de la lista de obras impresas. 

Los tres libros de 2018 ya publicados por la BBB son:

Ni con Lima ni con Buenos Aires

José Luis Roca argumenta que la Real Audiencia de Charcas se habría establecido desde muy temprano en una zona geográficamente diferenciada y económicamente privilegiada. No obstante, hace énfasis en que de nada habrían servido estas ventajas si sus gobernantes, que reconocían la singularidad y el papel de primer orden que tenía la zona bajo su administración dentro del proyecto colonial, no hubieran tomado acciones efectivas para consolidar un ente estatal. Y aquí estamos ante una de las tesis centrales de este libro, la cual sostiene que, a pesar de que la jurisdicción de Charcas era parte del Virreinato del Perú, y que desde su creación en 1560 se encontraba supeditada a Lima, sus autoridades buscaron y lograron viabilizar el autogobierno. Lo mismo habría ocurrido a partir de 1776, cuando Charcas pasó a depender del Virreinato del Río de la Plata con sede en Buenos Aires.

Este es un libro fundamental que resguarda 30 años de estudio y reflexión de uno de los investigadores más prominentes que ha tenido Bolivia en el siglo XX. Nos permite entender el proceso de formación del Estado-nación boliviano, desde sus singularidades y aparentes paradojas. Tiene el valor de salir de toda idea nacionalista de nación inmanente y recuerda a los bolivianos que el país se constituyó a partir de una amplia jurisdicción colonial, Charcas, que sobrepasaba los límites actuales del país. Asimismo, que su devenir político fue resultado de la conjunción de diversas visiones, de intereses muchas veces encontrados y de voluntades que fueron tomando cuerpo con el paso de los años.

Paola Revilla, historiadora

Jorge Suárez. Obra reunida

Jorge Suárez. Obra reunida compila la producción literaria de este escritor cruceño; más precisamente, reúne los libros publicados en vida del autor, por un lado y, además, incluye un libro —una novela— editado póstumamente.

La obra literaria de Jorge Suárez sucede casi exactamente en la segunda mitad del siglo XX: en grueso, desde 1953 hasta 1998. Este es un periodo social y políticamente muy intenso, imposible de resumir, sin embargo, algo se puede indicar. Ahí están, por ejemplo, la Revolución de Abril de 1952 y, con ella, entre otros, la Reforma Agraria, el Voto Universal y la Nacionalización de las Minas; ahí también se arraiga y construye el “Estado del 52” (René Zavaleta Mercado) que, con matices representativos más o menos participativos según las coyunturas, aun articula el presente Estado y sus naciones. Con la construcción de la carretera Cochabamba Santa Cruz como medio y símbolo, en ese entonces también empezó la creciente articulación del oriente y occidente bolivianos con el actual llamado eje troncal como su más evidente resultado (…). Sin embargo, no vayamos tan lejos, retengamos simplemente los índices sociopolíticos, pues Jorge Suárez —como ciudadano, escritor, periodista y diplomático— no fue nada ajeno a ellos.

Luis H. Antezana, escritor, literato.



Diario del Che

El Diario del che en Bolivia es un documento excepcional en la historia de nuestro país y del mundo, no solo por quién fue su autor, ni porque en él se relatan los últimos meses de vida de esa figura legendaria para la izquierda internacional, sino sobre todo porque en este libro el Che nos narra los avatares cotidianos del jefe guerrillero, el hombre que renunció a todo, incluida su vida propia, en aras de un continente liberado y con justicia social. Es, de igual manera, un diario de campaña, militar, operativo, logístico, que se emparenta con otros diarios célebres de tantos guerreros, exploradores y viajeros solitarios de la aventura humana.

Carlos Soria Galvarro, periodista.

Los siguientes títulos de la BBB

(sin ningún orden determinado):



Anotaciones y documentos sobre campaña del Alto Acre. 1902-1903, de Nicolás Suárez

Amazonía Norte en Bolivia: economía gomera 1870- 1940, de Pilar Gamarra

Si me permiten hablar, de Domitila Chungara (Moema Viezzer)

Armando Chirveches. Obra reunida

Iconografía y mitos indígenas en el arte, de Teresa Gisbert

Antología de la gastronomía boliviana, compilada por Beatriz Rossells

Pintura boliviana siglo XX, de Pedro Querejazu

Andrés de Santa Cruz y Confederación Perú-Boliviana, de Phillip Parkerson

Añejerías paceñas, de Ismael Sotomayor



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