Cochabamba, miércoles 26 de septiembre de 2018

Pavorosa parálisis del sueño de la que nadie quiere hablar

Una de cada dos personas experimenta en su vida algo peor que una pesadilla. Mientras duerme, no puede moverse y siente un inminente asecho del peligro. La situación de terror se agrava en personas que han sufrido traumas y ansiedad. El director del Instituto Mexicano de Medicina Integral analiza el trastorno.
Zoilo Carrillo/EFE | | 18 ene 2018





La parálisis del sueño, esa sensación terrorífica de inmovilidad durante la noche, puede verse agravada en personas con traumas y trastornos de ansiedad, dijo a EFE el director del Instituto Mexicano de Medicina Integral del Sueño (IMMIS), Reyes Haro.

"Las personas más proclives a la ansiedad y a la depresión tienen una mayor probabilidad de presentar esto", reconoció el doctor, quien afirmó también que los estudios encuentran en las personas que sufrieron abuso sexual una mayor incidencia de esta parasomnia. En personas con estrés postraumático, ansiedad y crisis de pánico también es muy frecuente la presencia de la parálisis del sueño que, según los estudios, la experimenta un 10 por ciento de la población mundial.

Aunque "es algo de lo que no se suele hablar", se estima que el 50 por ciento de las personas lo experimentará al menos una vez en su vida, siendo un trastorno que "no diferencia por género, edad o población".

Este episodio "asociado a una ensoñación intensa" y acompañado por una sensación de terror "tipo pesadilla" es la mezcla de dos estados antagónicos: el sueño y la vigilia.

"Es la expresión simultánea de estos dos estados opuestos", indicó Haro, en la que el cuerpo es incapaz de moverse a causa de una atonía muscular que le provoca una instintiva sensación de pavor.

En la cultura popular mexicana, la parálisis está asociada a ritos de brujería o posesiones demoníacas, así como a visitas extraterrestres.

Esto, en cierta medida, se debe a que las parasomnias- experiencias anómalas en el sueño- pueden venir acompañadas de alucinaciones hipnagógicas, provocando la paranoide sensación "de que algo está alrededor, en el entorno, en la habitación, en el armario".

APRETAR LOS OJOS

ayuda a superar el terror

El sueño presenta cuatro fases que se repiten cíclicamente cada 90 minutos durante la noche. En la fase conocida como "movimientos oculares rápidos", cuando más relajada está la persona, es cuando se manifiesta la parálisis.

Los únicos músculos que se pueden mover en ese momento son los oculares y respiratorios.

Teniendo conocimiento de ello, el director del Instituto Mexicano de Medicina Integral del Sueño, Reyes Haro, aconsejó entonces tratar de recordarlo, aunque se esté experimentando una sensación terrorífica, y "apretar los ojos, buscar moverlos en ese estado de conciencia para así activar el resto de la musculatura".

Cuando la parálisis apresa "es normal que haya aumento en la frecuencia cardiaca, aceleración respiratoria y pérdida de temperatura" y esa "experiencia es realmente desagradable", explicó.

Factores que influyen



Entre los factores de riesgo que pueden desencadenar la parálisis, lo más frecuente son los malos hábitos de sueño, ya que, el ser humano se ve sometido a las exigencias de la sociedad actual, que fomenta estilos de vida que generan "deudas de sueño".

Por la razón que sea, si usted se desvela por trabajo, placer o video juegos, se rompe este ritmo, entonces los sueños son muy intensos y eso favorece la aparición de la parálisis.

El consumo de sustancias psicoactivas como el alcohol y las drogas también incide en la aparición del trastorno.

Si no hay control o consumo moderado de nicotina, cafeína o alcohol, son factores que también inciden en la presencia de la parálisis de sueño.

El sueño es imprescindible para mantener la salud y el sistema inmunológico. Dormir bien es la mejor medida preventiva para evitar enfermedades.

Fuente: Instituto Mexicano de Medicina Integral del Sueño.





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