Cochabamba, miércoles 21 de febrero de 2018

Materia fecal en las calles causa males gástricos

Las heces de los perros, gatos y de las personas expuestas al aire libre se convierten en polvo y en un factor potencial de transmisión de muchas enfermedades.
EFE | | 11 ene 2018



La contaminación del medio ambiente que proviene de la materia fecal que se deja en la vía pública, fecalismo, es un grave problema de salud en la Ciudad de México, donde se estima que cada año se emite al aire media tonelada de residuos fecales, lo que es un factor potencial de transmisión de enfermedades, alertó una especialista. "Es tanta la materia fecal expuesta al medio ambiente, que al deshidratarse se convierte en polvo que es arrastrado por el viento; así se convierte en causa de varias enfermedades", explicó Irma Aburto López, experta en salud pública de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

La clasificación de enfermedades infecciosas transmitidas de animales a humanos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), señala que 53 de 174 padecimientos son transmitidos por perros, entre las que se encuentran la leptospirosis, la sarna, la rabia y la teniasis, una enfermedad parasitaria intestinal.

"Hay otras enfermedades que se pueden transmitir como el cólera, gastroenteritis viral o bacteriana, además de propiciar la proliferación de fauna nociva", agregó la especialista.

Las últimas cifras obtenidas en el 2014 por la Asociación Mexicana de Médicos Veterinarios Especialistas en Pequeñas Especies arrojaron que en el país existen cerca de 23 millones de perros, de los cuales el 70 por ciento está en situación de calle.

El Estado de México y la Ciudad de México son las entidades con mayor número de perros y gatos viviendo en la vía pública.

Mientras que en la capital del país la cifra se calcula en cerca de 1.2 millones, en el Estado de México se estima un número cercano a los cinco millones de canes y felinos en situación de calle.

Sin embargo, Aburto López aseguró que no solo perros y gatos son los responsables de generar este tipo de desechos.

"Una parte considerable son heces de humanos. Hay mucha gente que no está habituada a vivir en las ciudades y cuando llegan a ellas siguen con la costumbre de defecar al aire libre", subrayó la experta.

Indicó que este problema es también una cuestión de falta de civilidad y malas costumbres. "Por ejemplo, si un niño tiene ganas de ir al baño, la mamá lo pone entre los carros para que defeque, ¡así de simple!", lamentó.

La experta refirió que si no hubiera luz eléctrica en la ciudad, y si las heces fueran luminosas, podríamos alumbrarnos con ellas por las noches.

Aburto López explicó que la mejor forma de evitar esta situación es ser responsables y recoger los desechos de nuestras mascotas y, en el caso de las personas, cambiar de hábitos y utilizar el sanitario.

Water, váter, inodoro, retrete o water closet (WC), no importa como lo llamemos, el sanitario es un invento que ha permitido tener una mejor calidad de vida al instaurar un sistema sanitario en el hogar y los trabajos.

Según la Organización de las Naciones Unidas (ONU), con el retrete se logró un incremento significativo en la economía de las comunidades (al permitir crear un sistema de saneamiento separando el agua limpia de la sucia), pues por cada dólar invertido en un sistema de saneamiento de este tipo hay un retorno de cuatro dólares que no se destinan a enfermedades que ocasionan ausentismo escolar y laboral.

La Asamblea General de las Naciones Unidas (ONU) designó el 19 de noviembre de cada año como el Día Mundial del Retrete. Es una estrategia para lograr mayor conciencia en cuanto a la importancia del acceso sostenible al agua potable y a servicios básicos de saneamiento.

Los esfuerzos realizados por la ONU y los gobiernos son un compromiso en conjunto para lograr el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible. El Banco Mundial señala que la falta de acceso a un retrete y artículos para el lavado de las manos afecta en mayor proporción a las mujeres y a las niñas.





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