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Cochabamba, sábado 20 de enero de 2018
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Usan realidad virtual para superar fobias

El miedo a las alturas, a la oscuridad y otros pueden ser tratados con una terapia basada en la tecnología.
EFE | | 04 ene 2018

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Con el objetivo de ayudar a las personas a superar fobias específicas, una alumna del Instituto Politécnico Nacional (IPN) creó Sasufo, un sistema inmersivo terapéutico que recrea escenarios de realidad virtual donde el paciente vive su miedo de manera controlada.

A través del visor Oculur Rift, la plataforma desarrollada en la Escuela Superior de Cómputo de México (Escom), trabaja con temores como la nictofobia, que es el miedo a la oscuridad y la acrofobia, que es el pavor a las alturas. "El visor se complementa con una banda sensorial, denominada muse, que revisa las ondas cerebrales, alfa, gama y beta, aunque estas últimas las detecta en un rango de 13 a 39 megahertz, a fin de medir sensaciones como el estrés, la ansiedad o miedo", comentó a EFE la creadora Adriana Martínez Estrada. Sasufo contó con el asesoramiento de médicos y psiquiatras de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) quienes aseguraron que efectuaron pruebas en sujetos que, en la actualidad, están en tratamiento y resultaron positivas.

En el caso de la creación de escenarios, estos se hicieron con base en la opinión de los especialistas para que la exposición al temor fuera progresiva.

La creadora explicó que el visor Oculus Rif permite al paciente que simule estar dentro de una habitación oscura o en lo alto de un rascacielos, y así brinda una experiencia inmersiva con lo que el usuario tiene la libertad de movimiento para voltear y caminar en el mundo virtual.

La otra parte se complementa con la diadema sensorial, que al colocarse en la frente del paciente detecta el comportamiento de las ondas cerebrales durante la navegación del escenario. En paralelo, el psiquiatra corre un programa en una computadora donde supervisa mediante gráficas de frecuencia la actividad cerebral del paciente.

Si sale del rango promedio, el especialista detendrá la simulación o regresará a un nivel primario para continuar la sesión.

Emociones afectan al órgano blando

El órgano blando es la parte del cuerpo, variable según la persona, que es más susceptible a un estado emocional adverso generado por el estrés y que, finalmente, sucumbe hasta enfermarse.

Según el psicólogo Raimundo Calderón, la piel, el estómago, la garganta o la columna vertebral son algunas de las partes más vulnerables "por la segregación de cierto tipo de sustancias que genera el estrés" asociado a una emoción concreta que vive la persona y que no sabe manejar.

El director nacional de psicología de la Universidad del Valle de México (UVM) explicó a EFE que hay cuestiones de carácter emocional que químicamente producen neurotransmisores, también llamados hormonas en otro contexto, en el sistema nervioso central.

Dopaminas o endorfinas son algunas de estas hormonas, grupos de productos químicos que se originan a partir de determinadas emociones.

"En el caso del estrés, se segrega una sustancia que se llama cortisol y esta sustancia mantiene al cuerpo en un estado de permanente alerta", apuntó. Cuando ese estrés contenido desaparece porque la situación que se estaba viviendo y que lo generaba se ha solucionado, la persona se enferma.

Muchas patologías acabadas en "itis" suelen estar estrechamente relacionadas con lo psicológico, como la dermatitis o la colitis.

El estómago tiene una cantidad muy importante de terminales nerviosas que lo hacen mucho más sensible tanto al dolor como al placer", expuso Calderón. Al malestar estomacal se le agregan enfermedades aéreas como la gripe, el catarro o la tos simple, también consecuencia de situaciones emocionales.

"Las personas que tienen un buen control de las emociones se encuentran mucho más sanas que aquellas que no pueden controlarlas", aseguró.

Un buen control de las emociones no consiste en la represión sino en la correcta canalización de las mismas."No existen las emociones positivas ni negativas" sino que este juicio moral corresponde a la conducta derivada de dichas emociones, no a ellas en sí mismas. Cuando uno comprende racionalmente que estas no tienen una connotación ética o moral esto le otorga un control sobre la situación concreta que está viviendo y le hace no permitir "que la emoción crezca hasta tal grado que nos haga actuar en contra de alguien".

LO QUE DEBES SABER

El psicólogo Raimundo Calderóna aconseja cuidar el entorno y las relaciones interpersonales, ya que estas tienen una relación simbiótica con la manera en la que se gestionan las emociones, y recomienda "mantener una vida física muy sana".

"La alimentación y la actividad física favorecen la generación de cierto tipo de neurotransmisores que mantienen al cuerpo con mayores tendencias hacia actitudes positivas", explica.

“Significa poder resolver problemas, prevenirlos y aprender a delegar" ya que el estrés se origina en la presión laboral o personal de exigirnos alcanzar metas excesivamente altas.





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