Cochabamba, viernes 19 de enero de 2018
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¿Existe la violencia hacia los hombres? El 10 por ciento de las denuncias es de ellos

En 10 meses de 2017, tres hombres fueron asesinados por sus esposas y otros 257 declararon ante la Policía que fueron agredidos en Cochabamba. Existen denuncias reales, falsas y las que ocurren “en defensa propia”.
| | 19 nov 2017



darynka sÁnchez a.

darynkaperiodista@gmail.com

La violencia es el uso intencional de la fuerza física o de las amenazas con el fin de lograr imponer algo causando o con muchas probabilidades de causar lesiones, daños psicológicos, trastornos del desarrollo, privaciones y hasta muertes, según la Organización Mundial de la Salud (OMS). El maltrato busca el ejercicio de poder sobre alguien a quien se considera débil, inferior o vulnerable.

En Bolivia, la violencia contra las mujeres ya es un problema de salud pública, por la cantidad de lesiones y de muertes que causa cada año. En la gestión 2016, según datos oficiales de la Fiscalía General del Estado, 104 mujeres fueron asesinadas por sus parejas o por desconocidos que buscaban ejercer algún tipo de poder sobre ellas.

Cochabamba sigue siendo el segundo departamento más violento del país con las mujeres. En 10 meses de 2017, las víctimas de feminicidio ya son 22 y las denuncias de maltrato físico, psicológico, sexual y económico presentadas por ellas, en la Fuerza Especial de Lucha Contra la Violencia, suman 4.762.

Si bien las mujeres conforman la población más atacada por el ejercicio violento del poder, el maltrato es un flagelo que también alcanza a grupos vulnerables como los adultos mayores, los niños y, en menor proporción, a los varones de todas las condiciones socioeconómicas.

LAS CIFRAS

Los hombres también pueden ser víctimas de insultos, ofensas, golpes y de homicidios o asesinatos. Según datos de la Fuerza Especial de Lucha Contra la Violencia (FELCV), en Bolivia el año 2016 se registró un total de 31.631 casos de violencia familiar. El 90 por ciento , es decir 28.288 casos, corresponde a la violencia contra las mujeres, pero el 10 por ciento (3.296 casos) es de maltrato hacia los hombres.

EN COCHABAMBA

Del 1 de enero al 31 de octubre de 2017, la FELCV en la Llajta recibió un total de 5.019 denuncias de violencia, de las cuales 4.762 (equivalente al 95 por ciento ) son de maltrato hacia las mujeres y 257 (que equivale al 5 por ciento ) son de violencia contra los varones. En los últimos 10 meses, mientras 22 mujeres eran asesinadas por sus parejas en Cochabamba, tres varones perdían la vida en manos de sus esposas.

El exdirector de la FELCV de La Paz coronel Rensso Mercado explicó que en comparación con los datos de la gestión 2016, las denuncias de varones víctimas aumentaron en un 10 por ciento en los primeros meses de 2017. La exautoridad cree que puede deberse a que algunos varones se están animando a revelar más de una realidad que existe, pero que no es muy aceptada públicamente.

TRES TIPOS DE DENUNCIAS Sin embargo, abogados y expertos en temas de violencia basada en género advierten que las denuncias de violencia presentadas en Bolivia por los hombres son de tres tipos: las reales, las falsas y las que ocurren cuando la violencia surge en defensa propia. La violencia contra los varones, de parte de esposas, exesposas, enamoradas, sí existe, pero la incidencia es mínima.

Hay mujeres que sí ejercen y reproducen el maltrato contra sus parejas tras haber crecido en ambientes violentos en los que no lograron desarrollar un repertorio conductual para contener sus emociones. Son inseguras y empiezan controlando la ropa, el celular, los horarios, las salidas, las amistades de sus novios o esposos, pero pueden acabar en violencia física e incluso el homicidio.

Este tipo de ataques contra los hombres, ¿se puede considerar violencia basada en género? Existe un debate al respecto. Existen feministas que aseguran que no y argumentan que ninguna agresión contra un varón se da por su condición de hombre.

El especialista en temas de violencia basada en género y masculinidades de Avances de Paz, Yecid Aliaga, explica que, en general, la sociedad no espera que las mujeres, que suelen ser físicamente menos fuertes que los varones, puedan pelear cuerpo a cuerpo con ellos y reducirlos. Por ello, la denuncia de un hombre víctima no es tomada en serio “a priori”.

“Analizar el tema del contexto y de las relaciones de poder es fundamental. Excepto si ella utiliza algún arma o si el varón tiene algún problema o debilidad, es poco probable que una mujer lo asesine en un enfrentamiento cuerpo a cuerpo. El poder de mujer es psicológico. En una separación, pueden utilizar la tenencia de los hijos para manipular al hombre amenazándole con que no podrá verlos, pues saben que la ley las beneficia en ese sentido”, describe.

Sin embargo, el maltrato hacia un varón podría ser considerado violencia basada en género cuando la mujer lo ataca por incumplir los roles que el sistema patriarcal le impone. Por ejemplo, cuando las mujeres ofenden y desvalorizan al esposo que no puede cumplir como proveedor de la casa ni cubrir todas sus necesidades.

O cuando los insultan y agreden porque sus esposos son de temperamento apacible y no responden a las características de la masculinidad hegemónica construida e impuesta socialmente. “Ataques tales como: traes poco dinero, eres un poco hombre” o “¿Por qué no reaccionas como hombre y le rompes al que me piropeó?, son muestras de la violencia basada en género porque se exige que la pareja actúe de acuerdo a roles impuestos y no conforme a su carácter, a sus posibilidades o a que existen diferentes masculinidades que deben ser respetadas”. Aliaga cree que es importante identificar si la violencia que los hombres están denunciando en Cochabamba, y en Bolivia, está basada en género, es intrafamiliar o es una respuesta a la violencia de ellos.

Para Julieta Montaño, activista en la defensa de los Derechos Humanos, sí existe violencia basada en género contra los hombres, aunque en ínfimo número. “En un sistema patriarcal como en el que vivimos, los roles de un hombre y de una mujer están definidos. Cuando las mujeres incumplen esos mandatos, las agreden. Y si hay varones que ignoran y evaden esas imposiciones sociales, el sistema también los ataca. Los feminiza con el afán de inferiorizarlos, les llaman mandachos, mandarinas, maricones. Y las mujeres que responden a este sistema machista, los agreden con el objetivo de obligarles a asumir el rol de dominación”.

Las denuncias

Se han detectado tres tipos de denuncias: las falsas (por venganza), las reales y aquellas en las que la violencia surge “en defensa propia”.

3 Hombres

fueron asesinados en Cochabamba por sus parejas, en 10 meses de 2017. En ese mismo período, 257 varones sentaron denuncias por violencia contra sus esposas o novias. En tanto, en ese mismo lapso y ciudad 20 mujeres fueron víctimas de feminicidio y 4.672 denunciaron maltrato.





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