Cochabamba, lunes 18 de diciembre de 2017
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David Carson, la vanguardia es así

Un perfil del prestigioso diseñador estadounidense, quien es uno de los principales invitados de la Bienal del Cartel de Bolivia, que arranca mañana en varios espacios de la ciudad de La Paz.
| David Carson | 19 nov 2017



David Carson es el peso más pesado que llega al ring principal del diseño y la industria creativa en Bolivia: a la Bienal del Cartel BICeBé, que este año presenta en su congreso internacional una nutrida lista de oradores conformada por la élite del diseño gráfico actual y los responsables de los proyectos emergentes más interesantes de la región.

Carson dijo alguna vez que sus trabajos forman parte de su personalidad, razón por la cual nadie lo podía suplantar, nadie podría suplir su experiencia vital. Ser un defensor de la subjetividad en una vorágine de estereotipos y lugares comunes establecidos convirtió a este sociólogo tejano en un revolucionario del diseño mundial. Es de esos seres humanos innovadores que, si no se hubieran animado a dar lo que dieron, seguramente la actualidad sería diferente, por lo menos más aburrida.

Formado en Arts in Sociology, Carson encontró su veta para la transgresión al estudiar en Suiza en los años 70. Tuvo como profesor y mentor a Hans-Rudolf Lutz, un vanguardista de la tipografía en Europa.

Es desde la escena artística y cultural del sur de California, en los 70, que empieza a formarse la figura del padre de la tipografía grunge, y Carson se insertaba en los imaginarios jóvenes con su tipografía sucia intervenida con fotografías, collages e imágenes desenfocadas. A partir de la irracionalidad y el caos en sus composiciones, la firma personal del sociólogo convertido en diseñador empezaba a quedar registrada en el mundo.

En pocas palabras, Carson contribuyó activamente a la reestructuración de los cánones del diseño establecido en un momento político en el que se formaba lo que ahora se conoce como contracultura, la cual impulsó una subcultura en diferentes ámbitos de lo artístico, como en la música, la pintura, el graffiti y el cine, entre otros.

En esos momentos, Carson dirigía el arte de varias publicaciones de música, skates y surf, siendo la más conocida Ray Gun, publicación sobre música y estilos de vida que se difundía a nivel internacional. Su obra en esta revista lo catapultó a la popularidad, y en 1995 fundó su propio estudio, David Carson Desing, en Nueva York.

Los trabajos más representativos de esta etapa fueron en las revistas Transworld Skate Boarding (1983-1987), Musician (1988), Beach Culture (1989-1991), Surfer (1991-1992), Ray Gun (los primeros 30 números, 1992).

De contracultura a lo mainstream

Cuando llegan los 90, Carson estaba en la vanguardia de la tipografía. Como siempre pasa en este sistema económico y social, las grandes corporaciones recurren a lo diferente para revitalizar sus marcas. Es así que el diseñador de culto se estrena en lo mainstream con grandes clientes como Nike, Ray Ban, Pepsi Cola, Budweiser, Microsoft y Giorgio Armani.

En 1993, se convirtió en consultor de diseño también de Burton Snowboards, Game Net Outdoors, Levis, Gotiche Clothing y Hallmark Corporation. En 1994 y 1995, realizó tareas como director fílmico de comerciales publicitarios para las empresas American Express, Citybank, Coca-Cola, Hardees, MCI, Norton Bank, Ryders Trucks, Sega, Tv Guide y Vans.

Carson indicó alguna vez que estos conglomerados empresariales lo buscan porque puede comunicar a diferentes áreas a través del uso del diseño como un lenguaje visual tan importante como el escrito, el que prima lo intuitivo como un tipo de conocimiento, el “conocimiento sensible”, y este solo es posible de obtener por medio de la experiencia.

También en esa época, Carson creó el logo de la banda Nine Inch Nails (NIN), subordinando lo obvio a lo sutil, algo revolucionario y subversivo, ya que enfatizaba la obra de arte sobre el anuncio, es decir la intuición sobre el análisis.

Son cuatro libros los publicados por el “enfant terrible” del diseño: End of print (1995), best seller con más de 200.000 copias y traducido a cinco idiotas; 2nd Sight (1997), referente sobre el cambio de perspectiva común de lo que se entiende por diseño gráfico; Fotografiks (1999), con el que ganó el premio al mejor uso de fotografía; y Trek (2000). Además, está su trabajo en los ensayos “The art and discipline of creativity” con John Kao, profesor de Harvard; en “The History of Graphic Design”, con Philip Meggs; y en “The Encyclopedia of Surfing”, con Matt Warsaw.

Un dato no menos importante para los profesionales del rubro es que, fuera de su prolífica obra ensayística –siendo un artista gráfico-, Carson obtuvo el noveno puesto en el ranking mundial del surf, logrando así también escalar en el podio de su otra pasión que es el deporte de la tabla.

El diseño aquí y ahora

Como todos, Carson también tiene detractores. Se defiende de ellos demostrando que el trabajo personalizado es el que marca la diferencia. Los últimos años ha sido un fuerte crítico del diseño digital que, desde su mirada, ha homogenizado al rubro.

Este 2017, Carson fue parte de una campaña para salvar la pesca de aletas de tiburón. También participó en un proyecto llamado Win the Future o WTF, para apoyar los movimientos políticos progresistas emergentes.

En sus charlas sobre diseño y creatividad alrededor del mundo, siempre mantiene un talante optimista, indicando que el actual es el mejor momento para interesarse por hacer diseño. Ha repetido hasta el cansancio que, debido a diferentes softwares, el trabajo del diseñador se volvió genérico y automático, por eso cree que, si se tiene pasión, es muy fácil llevarse por delante una industria que se ha tornado aburrida.

Con 62 años llenos de irreverencia, Carson sigue demostrando que la vanguardia es así. Vive en las islas vírgenes junto a su familia, desde donde sigue siendo prolífico y marcando tendencia.

Periodista - mariajoferrel@gmail.com





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