Cochabamba, Bolivia, Sábado 18 de marzo de 2017
Salud

La mala mordida se previene desde la etapa de la dentición

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Por: TATIANA CASTRO ESCALANTE | 18/03/2017


La mala mordida entre los dientes superiores e inferiores conocida como maloclusión se evita desde la etapa de la dentición, o aparición de los dientes. La odontóloga Noemí Aracelly Chulver explica que la principal causa es chuparse los dedos.

La profesional explica que uno de los reflejos más comunes en los bebés es que se lleven el dedo a la boca. Si bien puede verse tierno, puede desencadenar a futuro en una mala mordida.

Se debe entender que la maloclusión es la alteración del crecimiento óseo del maxilar o de las posiciones dentarias que impiden un correcto funcionamiento del aparato masticatorio. Esta alteración se debe principalmente a los malos hábitos dentales desde la etapa de la lactancia o dentición, uno de esos malos hábitos es precisamente el dejar que el bebé se acostumbre a chupar el dedo. Esto provoca que el dedo interfiera en la correcta formación de los dientes haciendo que exista una pronunciada separación entre los inferiores y superiores.

La gravedad del problema puede advertirse en diferentes grados:

• Leve: Se advierte una mordida abierta menor de 3 milímetros, o mordida de borde a borde.

• Moderado: Es una mordida abierta mayor a 3 milímetros y menor a 10.

• Severo: Se observa una mordida mayor de abierta mayor de 10 milímetros.



Generalmente, la maloclusión leve se advierte en menores de cinco años. Cuando se percibe esta alteración se debe intervenir de manera inmediata para poder corregir el defecto leve. De no hacerlo será más doloroso en adelante.

Cuando la alteración avanza es necesario realizar una intervención con un especialista en ortodoncia. El profesional realizará un tratamiento tradicional o autoligado para corregir la alineación de los dientes y de la boca para conseguir una mordida correcta y estética.

La especialista explica que en el campo de la odontología se entiende la profilaxis como la prevención de las anomalías dentofaciales. Su principal tarea es la de evitar las anomalías. Las recomendaciones para evitar la maloclusión son:



• Respiración Bucal: Una respiración normal, permite el equilibrio entre los dientes y los distintos órganos que forman la boca. Se debe vigilar y examinar la nariz y la faringe del niño para tratar precozmente vegetaciones adenoideas.



• Evitar el uso de chupones: Se debe evitar los malos hábitos de los bebés de chuparse el dedo, el uso prolongado de chupones o biberones. Cuando el niño tiene la necesidad de chupar el dedo puede tratarse de que tenga la necesidad de mantener la boca abierta por un problema de respiración.



• De la misma manera, se debe distraer al infante para evitar que el niño llegue a chuparse el dedo, caso contrario, más adelante será necesario un tratamiento de ortodoncia.






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