Cochabamba, Bolivia, Domingo 15 de julio de 2018
Revista Así

Fernando Andrade, de cuna paceña y corazón cochalo

Llegó a Cochabamba hace 28 años y, desde entonces, se dedica a actividades que aportan al desarrollo.
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TEXTO: JIMENA NÚÑEZ LARRAÍN FOTO: AYAR WARI Y FLIA. FERNANDEZ | 15/07/2018



Tras casi tres décadas de radicatoria en Cochabamba, Fernando Andrade Ruiz es un profesional con un trayectoria reconocida en la sociedad. Durante su labor como Director y docente de la carrera Comunicación Social de la Universidad Católica Boliviana (UCB), fundó el Servicio de Capacitación de Radio y Televisión (Secrad), en Cochabamba y La Paz.

Andrade es un hombre multifacético y activo. Desde hace 23 años es gerente propietario de la radio Kanchaparlaspa y, hace casi cinco, es el coordinador musical del grupo Clavelito, integrado por estudiantes de la Universidad para el Adulto Mayor de la UCB.

A sus 64 años, es también jugador activo de fútbol y fanático del club The Strongest, además de estar estudiando cómo tocar el saxofón.

Si bien Cochabamba es dueña de su corazón, jamás dejó de pensar en su ciudad natal, aquella tierra de occidente donde recibió a sus hijos y donde aún vive su madre.

Cuando Fernando cambió su lugar de residencia en 1980, asumió un compromiso con la educación. Se fortaleció y prosiguió su carrera en la docencia, que este año cumple tres décadas.

DEL ILLIMANI AL TUNARI

Fernando Andrade nació en La Paz, en diciembre de 1953. Es hijo de Magdalena Ruiz y Fidel Andrade, y tuvo la dicha de compartir su niñez junto a sus dos hermanos.

A los cinco años, quedó huérfano de padre, esa experiencia marcó su vida. “Él era político y militante del partido falangista. En un enfrentamiento ciudadano en la sede paceña, lo mataron”, rememora. A partir de entonces, las condiciones económicas de la familia no fueron de las mejores, pero sí hubo lo suficiente para que los tres hermanos prosigan sus estudios y obtengan una profesión. Para Andrade, el apoyo incondicional de su madre fue clave para ayudarlos a lograr sus sueños.

Tras la etapa del colegio, en San Calixto, el joven bachiller se inclinó por estudiar Pe- riodismo, casi como siguiendo una suerte de herencia familiar. “El padre de mi mamá era escritor y dirigía una radio. Mi vida siempre se mezcló con papeles y periódicos”, dice.

Se matriculó a la carrera de Periodismo, en la Universidad Católica Boliviana, y finalizó sus estudios en 1978, convirtiéndose en el primer titulado de esta carrera a nivel nacional.

Andrade tuvo que acelerar su tesis, puesto que había ganado una beca de especiali-zación en España y necesitaba tener el título de licenciado. “Cuando egresé de la universidad, comencé a trabajar en el Ministerio de Relaciones Exteriores en La Paz. Allí tuve acceso a una convocatoria para una beca y me postulé. Grande fue mi sorpresa cuando meses después me confirmaron que me eligieron entre decenas de postulantes latinoamericanos. Esto me motivó a terminar mi tesis antes que mis compañeros”, aclara.

En esa época, el amor ya había llegado a su vida. Antes de viajar a España, se comprometió con Virginia Eróstegui; luego de unos meses se casaron por poder y, una vez que ella viajó a Europa, contrajeron nupcias por lo religioso, en el Castillo Olite, en Navarra.

A su retorno a Bolivia, fue invitado por la UCB para dictar docencia, un trabajo al cual se dedicó en cuerpo y alma. “Actualmente soy docente de primer semestre y me doy cuenta de que no quiero dejarlo nunca (risas), porque aprendo de ellos, me dan vitalidad y frescura”, señala Andrade.

Vida en el hogar

Al poco tiempo, nació su primogénito, Fidel, y 11 meses después su hija María José.

Durante casi siete años, Fernando se dejó llevar por la rutina del trabajo, tanto que casi no compartía con sus hijos. Después de analizar la situación, en 1988, la familia Andrade Erostegui tomó la decisión de mudarse a Cochabamba. Andrade no tenía un proyecto laboral, solo el deseo de ser un buen padre para Fidel y María José.

Comenzó a trabajar en Radio Centro, posteriormente en la televisión, en ATB. Luego fue convocado por la Universidad del Valle para asumir el cargo de Director de carrera de Periodismo y Comunicación.

Tras un año de gestión y por razones aca-démicas, Andrade dejó esas funciones y asumió el reto de crear la carrera de Comunicación en la Universidad Católica Boliviana en Cochabamba, con el apoyo de 150 estudiantes y un plantel docente.

Posteriormente, mientras su carrera profesional estaba en ascenso, su vida familiar atravesó un periodo negro. Su esposa fue diagnosticada con cáncer y falleció en 1994.

Sacando fuerzas de donde no tenía, y tratando de cumplir la promesa que le hizo a su esposa, Fernando Andrade se convirtió en padre y madre para sus hijos, y volcó todo su empeño a la creación de la radio Kanchaparlaspa, que este año cumple 23 años.

Esta es la vida y entrega de un paceño que llegó a Cochabamba con el objetivo de for-talecer su hogar, y que se convirtió en protagonista de cambios postivos en esta tierra valluna l



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