Cochabamba, Bolivia, Domingo 14 de mayo de 2017
Revista Así
Acordes que sanan. Estudios científicos confirmar el poder de la música en el ser humano. Estos estímulos ayudan a mejorar el estado de ánimo y pueden crear sensaciones de felicidad y paz interior.

Actividad filantrópica en Cochabamba. Música, alimento para el alma

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texto. MARIEL CLAUDIO CORNEJO/// fOTOs. ULISES CABRERA, Froi Heredia, AGUSTÍN BENENCIA-MÚSICA PARA EL ALMA/// | 14/05/2017



Dicen que la música es el alimento del alma, que evoca sentimientos y emo- ciones, con el simple hecho de oírla o interpretarla.

Como toda manifestación artística, la música es un producto cultural y un estímulo para cada individuo, que mejora los estados de ánimo y provoca sensaciones de felicidad y paz interior.

Existen circunstancias en la vida, como enfermedades, penas y achaques, que acongojan el alma del ser humano.

Para esas dolencias emocionales nada mejor que algo de música. A través de múltiples estudios científicos se determinó que su efecto en las personas puede ser terapéutico y por qué no... un alimento para el alma.

Tal vez este es el motivo por el que muchas personas deciden dedicar parte de su tiempo a realizar conciertos en asilos y hospitales infantiles; tal es el caso del proyecto solidario “Música Para el Alma” (MPA), creado en Buenos Aires, Argentina, por integrantes de orquestas sinfónicas y coros.

Esta agrupación llegó a Bolivia, hace unas semanas atrás, para compartir su arte con las personas que atraviesan realidades complejas y que viven en hogares de ancianos o temporalmente están en hospitales infantiles.

La gira, integrada en un inicio por nueve músicos argentinos, partió de Argentina con mucho entusiasmo y escenario tras escenario el grupo fue creciendo. Es tan especial el trabajo de estos músicos que brinda la oportunidad para que otros se sumen a su actividad; es así como 150 músicos nacionales se inscribieron voluntariamente.

Los artistas iniciaron su obra social en la sede de Gobierno, La Paz; posteriormente, viajaron a Cochabamba y culminaron sus presentaciones en Santa Cruz. En total fueron ocho conciertos

que desarrollaron en el país; tres en Cochabamba: en el hospital del niño “Manuel Ascencio Villarroel”, el Centro de Pediatría “Albina R. de Patiño” y el hogar de ancianos “San José”.

La medicina de los acordes

Se sabe que escuchar música activa la corteza cerebral y que, por lo tanto, tiene beneficios sorprendentes en la persona que la escucha.

Sin duda, por los gestos de expresión de los niños enfermos y de los ancianos, escuchar la música interpretada por el grupo de artistas argentinos y bolivianos tuvo efectos positivos en su estado de ánimo.

Sobre este tema, Jorge Milton Sanjinés Vela, licenciado en composición y musicoterapia, y actual director del centro Tomatis Cochabamba, dice que los seres humanos crean su propia relación con la música, que surge desde niños o incluso en la gestación.

Según un estudio de la Universidad Estatal de Ohio en los Estados Unidos, el hecho de escuchar piezas musicales conocidas o favoritas reduce los niveles de ansiedad de los pacientes de la Unidad de Terapia Intensiva, las que incluso no eran canciones conocidas o favoritas ni tenían un estilo de música concreto.

RECORDAR ES VIVIR

Sanjinés asegura que la reacción que el organismo manifiesta ante la escucha de las melodías se debe a que los seres humanos procesan los sonidos creando una memoria auditiva, única y particular, la cual se activa y sabe entrar en contacto con la parte interna del paciente.

Según el etnomusicólogo boliviano Félix Eid, de la Universidad Federal de Integración Latinoamericana (UNILA), Foz do Iguaçu, Paraná - Brasil, “la música puede traer beneficios, al escucharla y al interpretarla; pero hay que saber elegir qué repertorio va a ser adecuado y saber cómo presentarlo para cada tipo de público”.

En esa misma línea, Jorge Bergero, presidente de la asociación “Música para el alma”, asegura que los miembros de su organización dedican especial atención a la selección de la música, de acuerdo a quiénes la escucharán.

“En el hospital de niños presentamos la música de la Pantera Rosa, por ejemplo; en cambio, en el asilo de ancianos, interpretamos una chacarera o una cueca, para que las personas mayores disfruten y rememoren algunas vivencias agradables. Compartimos música alegre, viva, conocida y corta”, describe Bergero.

beneficios de los acordes

“Escuchar música es una de las pocas actividades que implica el uso de todo el cerebro y es una actividad intrínseca en todas las culturas y puede tener beneficios sorprendentes al escucharla”, comenta Sanjinés.

Estos efectos positivos no discriminan edad ni sexo; es por ello que la terapia que llevaron los músicos a los hospitales o asilos se tradujo en resultados como la reducción del dolor, mejora de la presión arterial e incluso reducción de la tensión muscular y la coordinación corporal.

EFECTOS POSITIVOS DEL ALMA

No se sabe cuántas personas disfrutaron los dos conciertos; lo cierto es que, unos 100 ancianos de los 146 internos del asilo San José, disfrutaron de una tarde diferente y especial.

El repertorio que se preparó especialmente para ellos contemplaba la “Danza Húngara” de Brahms, la música de películas como la de Morricone en “La Misión” y una tarantela; además de famosas piezas de Mozart y hasta unas cuantas cuecas.

La interpretación de cada una de las canciones logró emocionar a todos los presentes, muchos de los cuales lloraron de nostalgia. Al finalizar cada una de estas presentaciones se podía observar el rostro de regocijo de todos los participantes, músicos y ancianos, quienes aunque con ayuda lograron levantarse de su asiento para agradecer al gesto de estos músicos.

En esta oportunidad, la música se convirtió en “alimento” para el alma y un remanso de amor para aquellos que ofrecieron su arte.

Una historia de amor



El proyecto “Música Para el Alma” es una asociación que actualmente está compuesta por más de 2.000 músicos profesionales. El objetivo es proponer la realización de los conciertos solidarios, en lugares donde las personas no tienen un acceso a un teatro y pasan por situaciones de vida difíciles.

Jorge Bergero, presidente de la asociación civil Música para el Alma (MPA), comentó que “El proyecto propone no estar contando los días que a uno le falta, sino, vivir el aquí y el ahora, el presente”.

Cuenta el músico que la idea inicial surgió a partir de una situación de vida personal, cuando su esposa, María Eugenia Rubio, una flautista profesional, enfermó con cáncer y él y sus amigos músicos decidieron acompañarla durante la última etapa de su vida con música para hacerla feliz.

La idea prosperó y en 2012, los músicos iniciaron oficialmente la actividad presentándose en diferentes instituciones públicas como colegios, hospitales y hogares.

“Vinimos a Bolivia a plantar la semilla del proyecto. Se replicó el mismo en diferentes países y ojalá que los músicos locales puedan realizar lo que nosotros hicimos. La idea no es cumplir por cumplir, sino que el músico se sienta feliz y haga felices a otros al momento de hacer música”, comentó Bergero.

Para más información del proyecto y seguir las actividades que se realizan puede ingresar a la página web: www.músicaparaelalma.org.








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