Cochabamba, Bolivia, Domingo 16 de abril de 2017
Revista Así
Panchi Maldonado /// El líder y fundador de la banda paceña Atajo nos cuenta cómo, tras 20 años de estar “vivitos y coleando”, llegaron a la decisión de alejarse de los escenarios del rock nacional.

Una despedida con mucha nostalgia

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Por: MIRLA SAHONERO C. | 16/04/2017



Las despedidas nunca son fáciles, más si involucran a una de las bandas más queridas del país, como es Atajo, la agrupación fundada por Panchi Maldonado, allá por el año 1996.

Como el único miembro que permanecido en el grupo durante estas dos décadas de existencia –músicos como Toto Aramayo, Milton Maldonado, Claudia Carnielli, Sergio Vargas y Ester Veldhuis pasaron por su alineación– Panchi puede dar cuenta de la trayectoria de este proyecto, que ha sido “casi como un hijo” para él. “Son 20 años en los que hemos trabajado sin parar”, señala; ocho discos oficiales y cientos de conciertos sostienen su afirmación.

Entonces, ¿por qué poner fin a este camino? “Hemos llegado a un momento de trabajo en el que definimos que cada uno debe hacer su proyecto aparte... creo que es el momento indicado para eso”, explica Maldonado, sobre la decisión, dura pero madura, de alejarse de los escenarios, para que cada miembro siga su propio camino.

¿Y qué mejor manera de cerrar un ciclo musical que haciendo música? Es así que para despedirse, el grupo realiza su gira final, “Ch’akatau”, un homenaje al legado discográfico de Atajo y al público que ha acogido estas canciones, al que costará decir “adiós”.

De hecho, cuenta Panchi, ya tuvieron una probadita de la nostalgia que llena esta despedida, en sus conciertos en La Paz, a principios de abril, donde observaron llenos totales y el gran cariño de sus seguidores en su ciudad natal.

“Es un encuentro de mucha nostalgia”, expresa Maldonado, añadiendo que se siente igualmente difícil para ellos y para el público, interpretar las melodías que marcaron esta historia, desde la primera canción.

Con todo, Panchi no descarta retomar la experiencia musical de Atajo en un futuro, como una nueva propuesta, probablemente formada en otro país, ya que continuará su vida en el extranjero. Algo es seguro: por más lejos que lo lleven los atajos de la vida, regresará a Bolivia.

Mientras, a seguir cantando. “Vamos a entregarlo todo”, asegura, sobre el concierto final que darán en Cochabamba, este jueves 20 y viernes 21 de abril, en el Teatro Adela Zamudio, con él en la voz y guitarra, Gonzalo Molina en bajo y coros, Édgar Arene en la batería, Camila Torrico en coros, Facundo Cau en el teclado y Diego Fernández en la guitarra.

Las entradas se venderán en Manchester Sport Bar.






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