Cochabamba, Bolivia, Domingo 5 de febrero de 2017
Revista Así
Scouts en Cochabamba. Los niños y adolescentes exploran sus potencialidades y son motivados a realizar trabajos sociales de servicio a la comunidad.

Liderazgo y trabajo en equipo. Escultismo, modelo educativo

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 TEXTOS. TATIANA CASTRO ESCALANTE /// FOTOS. SCOUTS INCAS/// | 05/02/2017



“Siempre listos” es el lema que identifica a los scouts, además a su organización destinada a fomentar el liderazgo, trabajo en equipo y apoyo a la comunidad.

Las plazuelas y algunas unidades educativas son los espacios en los que grupos de niños y adolescentes se reúnen “sagradamente” los sábados para realizar sus actividades.

En Cochabamba, el grupo scout más antiguo es Incas. El próximo 21 de mayo cumple 56 años de vigencia en la formación de jóvenes “para un mundo mejor”. La agrupación fue fundada en 1961 por el sacerdote de la congregación Maryknoll David Maquena. Las actividades comenzaron en la escuela Maryknoll, en la zona de Cala Cala.

El scout Martín Loayza, de la agrupación Incas, cuenta que en Cochabamba hay unas 25 agrupaciones. Todas pueden interactuar en los diferentes campamentos como los Jamborees, que se realizan en el ámbito nacional e internacional.

El movimiento del escultismo llegó a Bolivia en 1911 a la ciudad de Tarija, pero surgió en el siglo XIX en Inglaterra. Su fundador es Robert Stephenson Smyth Baden-Powell, quien nació el 22 de febrero de 1857 en Londres.

El pionero estudió en escuelas públicas donde se destacaba por su popularidad y era apreciado por sus compañeros y profesores. En las vacaciones solía acampar con sus hermanos mayores. Allí nace su interés por la aventura y por la naturaleza.

Cuando terminó sus estudios secundarios, Baden Powell ingresó al ejército. Como oficial de carrera viajó mucho y conoció gran parte del mundo.

Durante la Guerra del Transvaal en 1889, entrenó a la guardia de Máfeking, importante estación de encuentro ferroviario, cuya posición era de gran  valor estratégico. La ciudad fue, durante varios meses, víctima de ataques de fuerzas enemigas superiores y solo se mantuvo, gracias a la inteligencia y coraje de su comandante, cuyas actitudes inspiraban a actuar a sus soldados.

Como disponía de pocos soldados, Baden Powell entrenó a todos los hombres de la ciudad para usarlos como combatientes y para los servicios auxiliares de comunicaciones, primeros auxilios, etc. Organizó un cuerpo de cadetes con los adolescentes de la ciudad.

La manera cómo los jóvenes desempeñaban sus tareas, sus ejemplos de dedicación, lealtad, coraje y responsabilidad, causaron gran impresión en Baden Powell y años más tarde, aquel conocimiento de los muchachos, tendría gran influencia en la creación del escultismo.

Gracias a sus acciones en la vida militar, Baden Powell se convirtió en héroe de su país, Inglaterra. Durante un viaje a su patria, este líder vio a algunos jóvenes usando, en sus juegos, un libro que había escrito para los exploradores del ejército, el cual contenía adiestramiento sobre cómo acampar y sobrevivir en regiones salvajes.

Conversando con sus amigos, se entusiasmó y decidió realizar un campamento con 20 jóvenes de 12 a 16 años, divididos en cuatro patrullas, "Lobos, Toros, Cuervos, Chorlitos", donde enseñó muchas cosas importantes como primeros auxilios, observación, técnicas de seguridad para la vida en la ciudad y en el campo, entre otros.

EL ESCULTISMO EN BOLIVIA

El movimiento scout es la organización juvenil de carácter educativo más grande del mundo, con más de 30 millones de miembros en 170 países y territorios.

Este significa educación, formación del carácter y educación para la vida. Es contribuir a la educación de los jóvenes para que participen en la construcción de un mundo mejor, donde las personas se desarrollen plenamente y jueguen un papel constructivo en la sociedad.

En 1909, Powell dio una conferencia en la Universidad de Chile en la que participaron representantes de varios países. De Bolivia asistió el profesor Adolfo Piñeiro Román, quien fundó la Primera Brigada Scout en la ciudad de Tarija en 1911. Se considera este año como el inicio del Movimiento Scout en Bolivia.

El año 1912, en el colegio Junín en Sucre, se fundó una Brigada Scout y en 1913 en el Instituto Americano. En 1915, en La Paz, los colegios Nacional Ayacucho y San Calixto formaron sus respectivas unidades scouts; así fueron surgiendo otros grupos. Ese mismo año, nació la Asociación de Scout de Bolivia (ASB), cuya secretaría funcionó en la Universidad Mayor de San Andrés.

Los scouts de Bolivia han participado y organizado innumerables eventos internacionales como los Jamborees mundiales e interamericanos, conferencias mundiales e interamericanas, seminarios y cursos internacionales.

En cumplimiento de su acción educativa, la ASB ha contribuido a la formación de miles de niños y jóvenes, muchos de los cuales han ocupado cargos públicos y privados de primer orden.

Muchos se han desempeñado como parlamentarios, educadores, profesionales y empresarios. Se estima que desde su fundación han sido miembros de la (ASB) alrededor de 250 mil jóvenes.

En 1983, la sede nacional de la ASB se trasladó a Cochabamba y, desde entonces, logró implementar infraestructuras en varios departamentos del país.

La ASB se caracteriza en el ámbito del Movimiento Scout mundial por impulsar proyectos de desarrollo de la comunidad, en temas como salud infantil y medio ambiente. Se puede mencionar los proyectos “Salvemos Vidas de difusión de la terapia de rehidratación oral y “A limpiar el mundo”, entre otros.

Los scouts Martín Loayza y Manuel Lanza, ambos activos guías de patrullas scout del grupo Incas, destacan la importancia que tiene su formación en el escultismo para su relacionamiento con la sociedad y su desempeño en sus ámbitos profesionales, como veterinario y agente de turismo, respectivamente. Dicen que se tienen la posibilidad de conocer a personas de otros países.

Casi todos los integrantes de los scouts comienzan su formación desde su infancia. Para ambos es importante su vivencia, porque pueden replicar su conocimiento en sus fuentes laborales, donde se destacan por su liderazgo y por su habilidad para realizar tareas en equipo.

Manuel Lanza destaca la formación en el carácter para la resolución de conflictos. Asegura que se trata de un espacio seguro y provechoso para aprender de manera espontánea y creativa, con el fin de “dejar un mundo mejor de lo que se encontró”.

MOVIMIENTO AUTOEDUCATIVO

La formación de los scouts está planificada en tres grupos, de acuerdo a la edad de los niños y adolescentes. El primero, Lobato, es de 7 a 11 años. En esta etapa, según los guías Martín Loayza y Manuel Lanza, las actividades se centran en la construcción de conocimiento. No lo hacen de manera memorística ni repetitiva, más bien a través de la fantasía, la creatividad y el juego en grupo.

Los Exploradores, entre los 11 y 15 años de edad, forman su patrulla y comienzan a descubrir la naturaleza. “Exploran nuevos territorios”.

Los Pioneros, que están entre los 15 y 18 años, emprenden proyectos y desafíos contínuos. Las tareas son grupales y su éxito está determinado por el adecuado trabajo en equipo.

Los Rovers, cuyas edades comprenden entre los 19 y 21 años, son independientes y encaran actividades de servicio a la comunidad en tres áreas: el medio ambiente, la paz y el desarrollo.

Una de las estrategias empleadas al interior del movimiento es la motivación. Los scouts reciben reconocimientos especiales de trascendencia internacional, que son: Caballero Scout, Scout de la Patria y Scout del Mundo.

Este es un movimiento de autoeducación para niños y jóvenes, que también está integrado por adultos, quienes son los que enseñan a los miembros más jóvenes. Hay un propósito común para todos los scouts en el mundo: es el compromiso activo de ayudar a los jóvenes a que desarrollen sus capacidades físicas, intelectuales, emocionales, sociales y espirituales, como individuos y como miembros de la sociedad, para que contribuyan a construir un mundo mejor.

Loayza destaca la importancia de su formación para su desarrollo en valores, como el respeto trabajo en equipo, la tolerancia, el servicio a la comunidad y la fraternidad.

Uno de los principales principios del movimiento es que cualquiera sea el lugar en que se encuentren los miembros del Movimiento Scout mantienen un compromiso activo con los valores. Además, todos están comprometidos, por igual, con el desarrollo de los jóvenes.

El método scout de autoeducación progresiva. Este proporciona un marco educativo muy completo. Se basa en el desarrollo natural de los jóvenes y considera la evolución de sus características, necesidades e intereses en las distintas fases de su desarrollo.

Si bien su sistema educativo está particularmente pensado para el período de la adolescencia, la edad máxima depende de los factores que determinan el significado del término “joven” dentro de cada cultura y sociedad específicas y desde un punto de vista educativo.

Otra característica que debe ser destacada es que es el apoyo de los adultos, cuyo rol es proporcionarles las condiciones necesarias para su desarrollo. Es así que los jóvenes participan en los procesos de toma de decisiones del Movimiento según su nivel de madurez, sus habilidades y su experiencia, para así reforzar la pertinencia de lo que les ofrece el escultismo.






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