Cochabamba, Bolivia, Domingo 13 de agosto de 2017
Ramona
MÚSICA

Al otro, al Grillo, es a quien le ocurren las cosas

Una breve reflexión de frente al próximo concierto de Rodrigo Grillo Villegas en Cochabamba (los días 18 y 19 de agosto en el Achá).
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Por: Luis Carlos Sanabria | 13/08/2017



El renacimiento, el reconfigurarse e intentar volver a proponer cosas, no siempre iguales, aunque no siempre del todo nuevas, son elementos sustanciales de los procesos creativos. Más aún si consideramos que el arte debería aspirar a incomodar. A poner en crisis certezas, escalas de valores e incluso identidades, tanto para quienes crean como para quienes reflexionan alrededor de esa creación. Para Rodrigo Grillo Villegas, esto tiene un significado particular, pues, a lo largo de su prolífica carrera musical, ha debido encontrar constantemente nuevas identidades y nuevos sonidos. Después de 17 discos que abarcan momentos trascendentales del rock boliviano, el Grillo incendia la casa para construirla otra vez.

Este no es un ejercicio nuevo, ya lo había hecho antes al terminar el fugaz e intenso proyecto Loukass, para dar paso al nacimiento de Llegas. Ahora el regreso a escenarios, tras un largo tiempo de silencio, desde el anunciado fin de Llegas, trae consigo una nueva propuesta: el disco Yo es otro, que ya fue presentado en la ciudad de La Paz y lleva algún tiempo disponible en servicios de streaming como Spotify. Este 18 y 19 de agosto, el otro Grillo presentará su propuesta al público cochabambino, en un par de conciertos prometedores en el teatro Achá (C. España casi Heroínas). No está demás señalar que los conciertos en La Paz fueron un rotundo éxito y el músico tuvo que habilitar funciones extra.

Buscar nuevos sonidos para reconstruir su identidad es algo que Llegas acostumbró a lo largo de sus 12 discos. Está presente en el cambio constante de la alineación de los músicos, lo que siempre conlleva variaciones en los sonidos a partir de las propuestas de los artistas. Está presente en las influencias musicales de Villegas en cada disco, y más aún si estas participaron en la producción; para muestra un botón: el sonido del Pesanervios o del Revolver es bastante distinto al del Super juguetes o el Hidrometeoros2. Está presente también en las búsquedas personales y emocionales del compositor en los distintos puntos de su vida: el amor, por ejemplo, en el disco Almaqueloide, tiene un tratamiento un tanto más directo a la experiencia, cargado de las emociones que puede generar (ejemplo es la canción “Diamante”, himno nacional de este adolescente enamoradizo que creía que se podía conquistar chicas dedicando rock nacional); el mismo tema (el amor) en el disco Duramadre es más objetivo y reflexivo, se interpela a la otra parte (del amor, de la relación) sin reclamos intensos y con observaciones certeras. Por último en esta larga enumeración, este buscar nuevos sonidos par reconstruir la identidad está presente en el hermoso gesto del inicio y un premonitorio fin de ciclo: festejar los 20 años del primer disco llamado Huye el sol con otro disco, potente y emotivo, llamado Viene el sol.

Si la reconstrucción cíclica es algo que, en cierto sentido, Villegas practicó a lo largo de Llegas, ¿qué debemos esperar con Yo es otro? Como con toda la música, eso es algo que solo podremos intentar responder escuchando una y otra vez el disco. No solo porque en la repetición está el gusto, sino también porque en ese ejercicio de buscar lo distinto en lo que conocemos, se encuentran las mejores cosas, no solo en lo que se nos propone, sino también en lo que interpretamos de nosotros mismos a partir de eso.

Yo es otro, desde el título e incluso en la portada, juega con la idea de dobles. Juega con ese otro que lleva mi nombre y ha comenzado a desconocerme. Mientras el Grillo reconfigura su propuesta artística en este esperado regreso, no puedo dejar de imaginarlo jugando con esa angustia borgiana de los dobles manifiesta en “Borges y yo”. Y me divierto un poco imaginando a Villegas diciendo, al finalizar, “no sé cuál de los dos compone este disco”.

Escritor – sl.luisk@gmail.com






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