Cochabamba, Bolivia, Domingo 16 de julio de 2017
Ramona

Rosario Barahona: “No existe el talento, un libro se escribe con trabajo”

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Por: Mijail Miranda Zapata | 16/07/2017
Sus oficios, esa es la palabra precisa para nombrarlos, están íntimamente ligados. Y según ella misma bromea, de tanto juntarlos, no sabe si algún día su memoria acabará jugándole las mismas tretas que llevaron por la senda de las más increíbles aventuras al Quijote de Cervantes. Esa es Rosario Barahona, una mujer que trabaja escarbando la historia con minuciosidad para, a partir de ella, reconstruirla, con su propio pulso, con la fuerza narrativa y esa sutileza descriptiva que caracterizan su narrativa. Fuerza y sutileza, adjetivos que acaso también sirvan para describirla.

Barahona, que cursó estudios en literatura e historia, participará en los próximo días del 8vo Foro de Escritores Bolivianos, a realizarse en el Centro Patiño. Además, el viernes 21 de julio, presentará, bajo el sello de Yerba Mala Cartonera, el cuento “Cosas consabidas”. Este lanzamiento se realizará en el Centro Cultural Casa Abierta (calle Movima casi Thunupa), desde las 21:30.



-El foro buscará discutir “la reconfiguración de la creación literaria boliviana, ¿cómo ves tú ese concepto? ¿Hay tal transformación? ¿Qué cambios identificarías?

El quehacer literario boliviano, en todo caso, es de espíritu joven y dinámico, emprendedor, altamente creativo. Hablo en general, pues en justicia no hay que referirse tan sólo a escritores, sino a editores, libreros y gestores culturales, que son los que hacen posible que la creación literaria como tal llegue a las librerías, a manos de la gente. Acá hay que hacer un hincapié en las editoriales “independientes”, esfuerzos de ideas originales, renovadas, bajo el estandarte de salvaguarda del planeta, ecologistas o “cartoneras”, como la cochabambina Yerba Mala.

Otro hincapié necesario y muy reciente, son las editoriales a cargo de mujeres que apoyan la producción intelectual de otras mujeres. Es calidad y apuesta de género. Mantis es un proyecto boliviano único y, ciertamente, fascinante. A diferencia de una llamada reconfiguración de la creación literaria -creo que es mejor valorar la diversidad- siempre, acá sí es posible considerar, quizá, una reconfiguración en la forma de llevar a cabo los proyectos editoriales. Al pensar en estos ejemplos, pienso que son como una bocanada de aire fresco y estival en el complejo mundo editorial.



-Formas parte de una estela importante de escritoras bolivianas, que en los últimos años se ha destacado dentro y fuera del país. No hablemos de una “literatura femenina boliviana”, pero, ¿reconoces algunas características, dentro tu trabajo y el de tus colegas, que nos puedan hacer pensar en un movimiento, más allá de las individualidades?

“Determinación” es la palabra que se constituiría en aquello que denominas “característica”. Es una palabra fuerte, estrechamente ligada a lo femenino, todo lo contrario a la palabra “talento”, palabra problemática, testaruda, confusa. Desde Adela, y aún antes, las mujeres bolivianas escriben “autodeterminadamente”, independientes de sus contextos socioeconómicos, personales, etc. Escriben porque, aunque suene redundante, se lo determinan. No existe el talento, “ni la buena estrella”, un libro, ya sea de un escritor o escritora, se escribe en base a trabajo, que es lo mismo que determinación.



-Te tocará inaugurar el ciclo de conferencias. Lo harás acercándote a los “fantasmas de la escritura”. ¿Cuáles son los espectros que te circundan como creadora?

La historia nos rodea, no podemos prescindir de ella porque nos persigue y acecha como un fantasma que surge de los contrastes de una pintura de Caravaggio, interpelándonos sostenidamente. Tinieblas por doquier, resplandor por doquier. Hay que saber leer también en las tinieblas.

¿Cuál es la tarea del escritor- historiador? ¿En qué momento está haciendo historia? “Los fantasmas se meten en la escritura, sólo cuando callan para siempre”, escribió Michel de Certeau, y vamos a hacer una pequeñísima aproximación literaria al tema.



-Tus obras siempre tienen un fuerte componente histórico, ¿es este también uno de los espectros, quizás el más fundamental para ti?

Por supuesto, justo ayer escribía una carta a nuestra Giovanna Rivero, donde le decía, parafraseando: No sé qué me pasará después de tantos años de leer documentación de escribanos coloniales, tal vez la memoria acabe dándome vuelcos, como al Quijote (risas).



-¿Qué tanto influye en este interés por la historia vivir en una ciudad que aún conserva los vestigios de otros tiempos?

Bueno, no lo digo expresamente por ser chuquisaqueña, pero esta ciudad es la meca de los historiadores, por ser la sede de nuestro gran Archivo y Biblioteca Nacionales, que recibe un número importante de investigadores, tanto bolivianos como extranjeros, y donde se brinda atención especializada. Como no podía ser de otra manera, esto influye en la producción del conocimiento, y en la expansión del mismo.



-”Huesos, papel y tinta” es el antetítulo de tu charla y nos remite a un ejercicio casi arqueológico. ¿Es así como te enfrentas al hecho de escribir?

Casi siempre. Todo va en retrospectiva, por lo menos en el momento de escribir, te remites a siglos (lo arqueológico que refieres) o lo que sucedió, o pensaste, o rememoraste simplemente ayer, o anteayer, mientras conducías el coche, o mirabas la niebla circundante de las montañas tras el cristal de la ventana. Entonces, en el momento de escribir una historia, aunque somos de huesos, nos convertimos en seres de tinta, vaciados al papel.



-Ofrecerás un taller denominado “Historia y relato”, dentro el curso “Herramientas del oficio de escritor”. ¿Puedes adelantarnos desde qué perspectiva lo abordarás?

Hablaremos de nuestra historia, la historia de Charcas, que tanto tiene que ver con la historia personal de cada quien. Parte de nuestros muertos somos nosotros mismos, así que nos preguntaremos, quiénes somos, sin fórmulas extrañas de nostalgia, y cerraremos con un ejercicio metodológico, muy literario e imaginativo.



Periodista - @mijail_kbx





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