Cochabamba, Bolivia, Domingo 14 de mayo de 2017
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Divas de terror

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Por: Bartolomé Leal | 14/05/2017
Con la expansión de la pornografía en la red virtual, las tradicionales revistas del género han quedado obsoletas y como que ahora nadie las compra. Sin embargo, muchas de ellas, nunca reimpresas, han pasado a ser objeto de deseo por parte de los coleccionistas. A menudo alcanzan precios exorbitantes. Pues buscando entre revistas viejas baratas encontré un ejemplar de Hight Society, edición española de los 90. Los despreciados 90, vaya. Pues este número especial de la revista viene dedicado, como lo ponen en portada: “A las fotos más eróticamente sangrientas de las estrellas del cine de terror”.

La combinación explosiva de terror y sexo no es evidente; forma parte de una transformación del género. Antes las mujeres solo aparecían como víctimas, pobres chicas en apuros atacadas por monstruos viles tipo King Kong o Drácula. Fue la Hammer Films, productora británica, la que dio paso a lo que se llamó las “reinas del gemido”, actrices buenas o malas que tuvieron roles estelares en esta nueva ola de las cintas de terror. Actrices que garantizadamente no ganarían ningún Oscar. Una de ellas fue Elvira, apodada “La dama de la oscuridad”, según el título de su primera película (1988), servida por la actriz Cassandra Peterson. El personaje dio lugar a secuelas oficiales y piratas. Elvira prosiguió su carrera en la pantalla chica como presentadora de un show de películas de horror, a veces acompañada de su mascota, una serpiente pitón.

Por cierto, la filmografía de terror y erotismo es larga, avanzando cada vez más hacia la exhibición de bellas damas terroríficamente desnudas. Una temprana fue Las mujeres salvajes de Wongo (1958), que transcurre en una isla habitada en una mitad por hombres guapos y en la otra por tíos feos y brutos. Al menos en la película la opción estaba clara para estas damas aguerridas.

Una de las estrellas más brillantes fue Jamie Lee Curtis, aunque se ha alejado del género. Esta espigada y curvilínea actriz, hija de dos grandes del cine, Tony Curtis y Janet Leigh, fue la protagonista de Halloween I y II (1978 y 1981), respectivamente dirigida y producida por John Carpenter. La actriz también se mostró en El tren del terror, La niebla y Profecía maldita. La más sexy de los 80 y para muchos la “reina del grito” por excelencia. A no olvidar tampoco a Kirstie Alley (Cita a ciegas), Vanna White (El día de la graduación), Julia Duffy (Alarma nocturna), Tanya Roberts (la recordada Sheena, en Trampa para turistas), y Heather Langenkamp (Pesadilla en Elm Street, inolvidable en su bañera).

Sin embargo el género tiene sus códigos y señales, no necesariamente compatibles con la estética. Es por eso que aparece en los 90 la bellísima Linnea Quigley, apodada esta vez, para no ser menos, “La emperatriz del grito”, con una carrera impresionante en cantidad aunque de calidad variable. En El regreso de los muertos vivientes, se roba la película con un espectacular strip tease en el cementerio. Vale la pena recordar que La noche de los muertos vivientes (1968) del maestro George A. Romero fue un filme pionero en el género de horror, al mostrar desnudos y otras escenas inaceptables para su época. Otras bellas terrificantes: Brinke Stevens, Michelle Bauer y Sybil Danning, princesas del horror y el porno… Totalmente vigentes, para deleite de los aficionados.

Escritor chileno - www.bartolomeleal.cl






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