Cochabamba, Bolivia, Domingo 29 de abril de 2012
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EL FESTIVAL DE LA COSTA AZUL FRANCESA SE CELEBRARá DEL 16 AL 27 DE MAYO

Cannes a sus 65 años: Con Marilyn y a lo loco

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Por: Santiago Espinoza A. | 29/04/2012
La cuenta regresiva para la cinefilia mundial ha comenzado. Con el lanzamiento de su afiche oficial, el anuncio de las películas elegidas para sus diferentes secciones y la conformación de los respectivos jurados, la 65ª edición del Festival de Cine de Cannes alista ya su alfombra roja para congregar, entre el 16 y 27 de mayo próximos, a una cohorte de privilegiados cineastas que se disputarán la codiciada Palma de Oro, entre otros tantos importantes reconocimientos propios del certamen que tiene lugar en la Costa Azul francesa.

Las expectativas no son pocas. La sección oficial, en la que se disputa la Palma de Oro, está repleta de pesos pesados de la cinematografía mundial, de la talla de Abbas Kiarostami, Ken Loach, Michael Haneke, Alais Resnais o David Cronenberg, por citar a algunos. Las otras secciones, como “Una Cierta Mirada”, la “Quincena de los Realizadores” y la “Semana de la Crítica”, tampoco decepcionan, aunque, claro, los nombres de los competidores son más discretos y menos conocidos que los de autores elegidos para la principal competición. Y por si fuera poco, los apartados de clásicos y de cintas fuera de competición también están para que los cinéfilos de turno se chupen los dedos.

Ya se sabe que el presidente del festival, Gilles Jacob, y el delegado general del certamen, Thierry Frémaux, son dados a tirar la casa por la ventana cada mayo, y este año está lejos de ser la excepción. Ni siquiera la galopante crisis económica que azota a Europa, y que tiene en la cultura y en los festivales de cine y otras artes algunas de sus más inmediatas víctimas, parece haber hecho mella sobre la organización del festival galo, el más reputado y respetado del cine mundial. Por el contrario, el listado de nombres, películas y actividades del evento parece salido de un mundo completamente ajeno a la crisis. Daría la impresión de que el haber lanzado en su pasada edición tres de las cintas más celebradas de 2011, como fueron El artista, de Michel Hazanavicius (que le dio a Jean Dujardin su primer gran premio en Cannes), El árbol de la vida, de Terrence Malick (Palma de Oro) y Medianoche en París, de Woody Allen, todas candidatas al Oscar a Mejor Película y una de ellas acreedora de la estatuilla, ha consolidado aún más la imagen del festival francés como escaparate ineludible del cine mundial, al punto de blindarlo de cualquier coyuntura extracinematográfica. Habrá que esperar para saber si las obras bendecidas este año por el ojo selectivo de Frémaux (quien dice haberse visto 1.776 cintas antes de anunciar las 54 elegidas, procedentes de 26 diferentes países), especialmente las del Viejo Continente, podrán también abstraerse de su desolador entorno.

Por lo pronto, no queda más que celebrar el festín cinematográfico que depara la versión 2012 de Cannes. Celebrarlo al igual que lo hace la inmortal Marilyn en el cartel oficial del festival, en el que podemos contemplarla, en toda su candorosa sensualidad, soplando la velita de una torta de cumpleaños, a la sazón, el del Cannes. Es que, aunque la Monroe nunca llegó a pisar la alfombra roja del festival, sus organizadores han tenido el acierto de hacerla debutar en el 65 aniversario del certamen, con una afiche de colección. Y ya se sabe que Cannes puede equivocarse en todo -películas elegidas, cineastas premiados, jurados politizados…- , salvo en el diseño de sus carteles, que suelen ser joyitas visuales memorables per se. Y este año no ha sido la excepción.
Pesos pesados

Conscientemente o no, con la selección de filmes de este año, Jacob y Frémaux han acallado las voces críticas que, en las últimas versiones, habían echado en falta la presencia de más pesos pesados en las diferentes secciones y, en particular, en la sección oficial en competencia por la Palma de Oro. Y es que si hay algo que sobra en la 65ª edición de Cannes, son realizadores de primerísimo orden ya consagrados.

Comencemos por los más célebres en disputa por la Palma de Oro. El ya nonagenario cineasta francés, Alais Resnais (Hiroshima mon amour), vuelve al certamen con Vous n’avez encore rien vu. El no tan viejo -pero tanto o más celebrado- iraní Abbas Kiarostami (quien ya se hizo de la Palma de Oro por El sabor de las cerezas) presentará Like someone in love, una cinta rodada en Japón que su autor asume como una obra nipona en toda regla. Otro ya ganador de la palma dorada (por La cinta blanca), el austriaco Michael Haneke, regresa con Amour (para la que ha renovado su idilio con Isabelle Huppert). Y si de cineastas inquietantes se trata, cómo no mencionar al canadiense David Cronenberg (Crash), que lanzará en el certamen Cosmópolis (adaptación de la novela de Don DeLillo). Y para cerrar la terna de los más (re)conocidos tenemos al británico Ken Loach, en su momento también acreedor de la Palma de Oro (por El viento que agita la cebada), que entrará en competencia con The angels’ share (escrito por su colaborador habitual, Paul Laverty, guionista de También la lluvia).        

En la competencia por el máximo galardón encontramos también a cineastas respetados, aunque con menos carrera y laureles que los antes señalados. Ahí están el estadounidense Wes Anderson (The fantastic Mr. Fox), al que, a falta de Woody Allen, le ha recaído el honor de inaugurar el festival con Moonrise kingdom; el francés Jacques Audiard (Un profeta), con Rust & bone; el rumano Cristin Mungiu (Palma de Oro por 4 meses, 3 semanas, 2 días), con Beyond the hills; el danés y otrora “Dogma”, Thomas Vinterberg (La celebración), con Jagten; el estadounidense Lee Daniels (Precious), con The paperboy; el neozelandés Andrew Domink (El asesinato de Jesse James por el cobarde Robert Ford), con Killing the softly (donde repite con Brad Pitt); el italiano Matteo Garrone (Gomorra), con Reality; el australiano John Hillcoat (The road), con Lawless (otra vez con guión de Nick Cave); el estadounidense Jeff Nichols (Take Shelter, ganadora de la Semana de la Crítica del pasado año), con Mud; el francés Leos Carax con Holy motors; el coreano Im Sang-Soo con Taste of Money; y el austriaco Ulrich Seidl con Paradies. Menos conocidos, aunque también en la sección oficial a concurso, son el egipcio Yousry Nasrallah con Baad EL Mawkeaa; el coreano Hong sang-Soo con In another country; y el ucraniano Sergei Loznitsa con Im Nebels.

Mención aparte merece la cuota latinoamericana que pugnará por la Palma de Oro: la esperadísima On the road (basada en la novela homónima de Jack Kerouac), del brasileño Walter Salles (Estación central); y Post Tenebras Lux, del mexicano Carlos Reygadas (Luz silenciosa).

 Se trata, qué duda cabe, de una sección oficial de muy alto vuelo (que se cerrará con Thérèse D., cinta fuera de concurso de Claude Miller, realizador francés recientemente fallecido), cuyo palmarés estará en manos de un jurado presidido por el notable cineasta italiano, Nanni Moretti (otro mimado de Cannes, donde ganó la Palma de Oro por La habitación del hijo), y a quien acompañarán en sus deliberaciones el director norteamericano Alexander Payne (Los descendientes), el actor escocés Ewan McGregor (Big fish), la actriz alemana Diane Kruger (Troya), la realizadora británica Andrea Arnold (Fish tank) y el diseñador francés Jean Paul Gaultier (el primero de su oficio que hace parte del jurado de Cannes), entre otros.    
“Mirada” y “Quincena” latinas

Y, ojo, que la repasada es apenas la grilla de la sección oficial a concurso por la Palma de Oro. Las secciones paralelas y los pases especiales tienen brillo propio. “Una cierta mirada”, una de las secciones paralelas más relevantes, tiene programados también filmes muy atractivos, como el debut del hijo de Cronenberg, Brandon, titulado Antiviral. Pero si algo llama la atención de este apartado del festival, cuyo jurado estará presidido por el actor y director británico Tim Roth (Pulp fiction), es la amplia presencia latina en filmes como la colombiana La playa, ópera prima de Juan Andrés Arango; 7 días en La Habana, el filme colectivo dirigido por Benicio del Toro, Pablo Trapero, Julio Medem, Elia Suleiman, Juan Carlos Tabío, Gaspar Noé y Laurent Cantet; y Elefante blanco, con la que el argentino Pablo Trapero (Carancho) repite en la sección gracias a una cinta en la que vuelve a trabajar con Ricardo Darín.

La interesante presencia de América Latina en “Una Cierta Mirada” se vuelve apabullante en la “Quincena de Realizadores”, otra de las secciones paralelas del festival, en la que se verán películas de Colombia, Uruguay, Chile, México y Argentina. En este apartado aparecen 3, del uruguayo Pablo Stoll (codirector de 25 watts); Fogo, de la mexicana Yulene Olaizola; Infancia clandestina, del argentino Benjamín Ávila; No, del chileno Pablo Larraín (Postmortem); y La Sirga, del colombiano William Vega. A estas se suma la presencia de Sueño y silencio, del español Jaime Rosales (La soledad).

“Hemos quedado sorprendidos por el dinamismo de las cinematografías de América Latina”, ha reconocido Edouard Waintrop, el nuevo delegado general de esta sección paralela creada por la Sociedad de Realizadores de Filmes (SRF) después de mayo de 1968, a tiempo de explicar la numerosa participación de producciones de este lado del mundo.

Por su lado, la “Semana de la Crítica”, otra sección, exhibirá Los salvajes, del argentino Alejandro Fadel, y Aquí y allá, coproducción española-estadounidense-mexicana, dirigida por el español Antonio Méndez Esparza. Y en sesiones especiales se proyectarán Villegas, del debutante argentino Gonzalo Tobal, y A música segundo Tom Jobim, del incombustible cineasta brasileño Nelson Pereira Dos Santos (Vidas secas).
Un menú de nunca acabar

La programación completa de esta versión de Cannes podría dar para muchas páginas más. Pero, a riesgo de extendernos aún más, solo valdría apuntar que, al margen de las producciones ya citadas, en el certamen podrán verse las nuevas obras del italiano Bernardo Bertolucci, del estadounidense Philip Kaufman, del francés Michel Gondry, del turco-alemán Fatih Akin, del tailandés Apichatpong Weerasethakul (Palma de Oro por El tío Boonmee recuerda sus vidas pasadas), del japonés Takashi Miike. Y habrá también espacio para un documental sobre Roman Polanski, una versión en 3D del Drácula de Dario Argento y versiones restauradas de películas de Alfred Hitchcock, Agnes Varda, Sergio Leone, David Lean, Roberto Rossellini y Steven Spielberg…

Que comience, pues, la cuenta regresiva del Festival de Cine Cannes, que, a juzgar por su presentación y programación, se ha propuesto celebrar su 65 aniversario con Marilyn y a lo loco.

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Con datos de El País, El Cultural, cine3.com y la página oficial del Festival de Cannes (festival-cannes.com).
santi.espinoza@gmail.com





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