Cochabamba, Bolivia, Domingo 5 de noviembre de 2017
Informe Especial

Reciclan hasta 90 por ciento de cada equipo electrónico y exportan sus placas

En el país hay cinco empresas autorizadas para realizar la disposición final de los aparatos eléctricos. El manejo inadecuado se torna peligroso para la salud de las personas y el medio ambiente.
VOTAR
  • Actualmente 0
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
RESULTADO
  • Actualmente 59.428571428571
Compartir
Por: JORGE FERNÁNDEZ B. | 05/11/2017
Jhonny Sánchez Guevara, de la empresa Recitronik, acomoda los equipos electrónicos en uno de sus almacenes.

Las empresas autorizadas para reciclar los residuos de aparatos eléctricos y electrónicos (raee) logran recuperar hasta el 90 por ciento de sus componentes y exportan las placas a Estados Unidos y países de Europa.

Dos de estas empresas que trabajan en el acopio de residuos electrónicos, su desmantelamiento respectivo y aprovechamiento de las partes son la Recuperadora de Metales Bolivia (Recumet) y Recitronik, ambas establecidas en Cochabamba.

En Santa Cruz hay dos emprendimientos que trabajan en este rubro, Fundare y Bolrec; y en La Paz está Reecicla.

Cada tonelada de placas se comercializa en precios que oscilan entre 5.000 y 10.000 dólares, de acuerdo a la calidad y procedencia.

Cada tonelada contiene aproximadamente 7.000 placas. Las originales, de color verde, son las que tienen mayor valor, las antiguas mucho más.

El gerente general de la empresa Recitronik, Jhonny Sánchez Guevara, manifiesta que la tonelada de las placas de fabricación china se cotiza en aproximadamente 5.000 dólares, mientras que por las alemanas pagan hasta 10.000.

Las placas más valiosas son las que se obtienen de los aparatos electrónicos antiguos, agrega Sánchez.

A su turno, el gerente comercial de Recumet, Daniel Mercado, puntualiza que las placas electrónicas son pulverizadas en las empresas que tienen la tecnología necesaria para realizar este trabajo. En el mundo solo hay cinco.

Mediante un proceso de refinamiento, para lo cual se necesita alta tecnología, estas empresas recuperan el paladio, el platino, el oro y la plata, entre otros metales pesados.

En el caso de Recumet, esta empresa realiza dos despachos de placas al año, cinco toneladas en cada oportunidad.

El objetivo de esta compañía es, según Mercado, lograr un tercer despacho al año, pero para eso requieren acumular más residuos electrónicos.

Recitronik trabaja con una empresa afincada en Alemania, a la cual le vende las placas de los residuos electrónicos.

Sánchez afirma que para acumular el volumen de exportación requerido se juntan varios emprendimientos, debido a que en un contenedor debe entrar como mínimo 30 toneladas “y es difícil que uno solo reúna esa cantidad”.

En los últimos cinco años, Recitronik realizó tres exportaciones de placas electrónicas y otros componentes, en sociedad con las empresas de La Paz y Santa Cruz.

Sánchez confirma que desde 2012 exportó aproximadamente 15 toneladas de placas y 10 de componentes metálicos.

EL RECICLAJE

Mercado afirma que empezó su emprendimiento con el acopio de chatarra ferrosa, en noviembre de 2002, y desde hace tres años incursionó en el reciclaje de los residuos de aparatos eléctricos y electrónicos.

Recumet se dedicó durante un año y medio únicamente a acopiar los residuos electrónicos para comercializarlos a una recuperadora establecida en la ciudad de La Paz.

Desde hace un año y medio empezó con el desmantelamiento de los equipos electrónicos para recuperar materiales como el aluminio y el cobre, que se comercializan localmente, además de las placas que se exportan en toneladas.

Estas tarjetas electrónicas contienen metales pesados como el paladio, el platino, el estaño, la plata, el germanio y partículas de oro, entre otros.

Mercado advierte que si estos metales se encuentran durante mucho tiempo almacenados, en malas condiciones, se convierten en nocivos para la salud de las personas, porque son cancerígenos.

VOLÚMENES GRANDES

Para que el reciclaje sea un negocio rentable en el país, se requiere mover volúmenes grandes de residuos de aparatos eléctricos y electrónicos, con el fin de recuperar gramos de los diferentes metales.

Recumet recibe, o recoge, los aparatos electrónicos en desuso y los acopia en sus almacenes del kilómetro nueve de la avenida Villazón, hacia Sacaba. Una vez que los ha pesado, se realiza el desensamblado para recuperar las diferentes piezas.

Mercado afirma que apenas el 5 por ciento de cada aparato electrónico se desecha a la basura, el resto se recicla y se lo comercializa. Las placas electrónicas, una vez que se recuperan, se acumulan en toneladas para ser exportadas.

Lo único que no se comercializa, por el momento, es el plástico abs de las computadoras, pero, según Mercado se lo acumula para que en un futuro se lo pueda exportar a China.

Actualmente, Recumet acopia un promedio de 15 toneladas de chatarra electrónica cada mes y la meta de sus ejecutivos es duplicar esta cantidad.

Del total de residuos que acumula una empresa recicladora, solo el 5 por ciento corresponde a las placas. Por ejemplo, si una fotocopiadora pesa 100 kilos, la placa es de 500 gramos, “pero nosotros hacemos el procesamiento de todo, es decir, sacamos de circulación, de manera responsable, 100 kilos de chatarra electrónica”.

Por su parte, Recitronik reúne cada mes un promedio de una tonelada de residuos electrónicos y su objetivo es duplicar este volumen.

Una vez que los aparatos electrónicos son llevados a los almacenes de Recitronik, lo primero que se hace es el pesaje e inventario de los equipos.

Sánchez afirma que algunos equipos se los repara y vuelven a funcionar. Asimismo, se arman computadoras con los residuos de varias y se las entrega en calidad de donación a las unidades educativas de la zona donde funciona su empresa.

La condición es que cuando el equipo esté obsoleto, se lo lleve a la empresa para que se les entregue otro funcionando. El objetivo es que no se lo bote al basurero.

Hasta la fecha, Recitronik donó aproximadamente 20 computadoras.

Los equipos que son obsoletos y no se los puede reparar son desmantelados, cada tres meses, por un equipo de 10 técnicos que Recitronik contrata. Se separan los diferentes componentes: placas, tarjetas, memorias, microprocesadores, que son lo más valioso porque tienen un contenido alto de metales preciosos, y las memorias que se venden por kilos.

En general, según Sánchez, de los aparatos electrónicos se puede aprovechar el 80 por ciento de sus componentes, pero si se trata de las PC (computadoras personales) se recicla hasta el 90 por ciento de sus elementos, es decir, placas, aluminio, cobre, chatarra metálica y algunos componentes electrónicos para estudiantes que estudian una carrera técnica.

Los equipos más cotizados para el reciclaje son las PC, las fotocopiadoras y las impresoras, porque tienen motores eléctricos que sirven a los estudiantes que se encuentran en el área de la robótica.

Recitronik trabaja con empresas e instituciones que les entregan los equipos electrónicos en calidad de donación. Esta empresa no compra estos aparatos.

EN HOGARES Y EMPRESAS

La chatarra electrónica se conserva en muchos hogares, porque las familias no saben qué hacer con ella, y en las empresas se la mantiene como activo fijo, asegura el gerente de Recumet, Daniel Mercado.

Sánchez, de Recitronik, coincide con Mercado y señala que la gente mantiene en sus hogares los aparatos electrónicos, “porque les cuesta deshacerse de ellos en forma gratuita. Pero deben darse cuenta que tienen un tiempo de vida útil y deben entregarlos a empresas que se dedican al reciclado”.

Lo más adecuado es, según Mercado, entregar los aparatos en desuso a las empresas que se encargan de su manejo integral. En el caso de Cochabamba, Recumet y Recitronik.

Para acopiar este material, la empresa Recumet tiene dos modalidades. La primera consiste en que las empresas públicas y privadas les entregan, en calidad de donación, los aparatos eléctricos obsoletos. “Legalmente, todas las instituciones, por responsabilidad social ambiental, deberían entregar sin costo sus residuos”.

La empresa telefónica Viva canaliza las donaciones de residuos electrónicos por parte de empresas privadas en instituciones públicas.

Recumet se encarga, por ahora sin costo, de recoger estos aparatos en desuso, bajo inventario, y los lleva a sus almacenes.

La Cámara de Industria, mediante el programa Centro de Intermediación Empresarial de Residuos Valorizables (Cierva), encuentra también a donadores de chatarra electrónica. A cambio de este material, Recumet brinda talleres de capacitación.

La segunda modalidad para acopiar los residuos electrónicos es mediante la compra a personas particulares. Mercado apunta que por cada kilo se paga 50 centavos.

Asimismo, Recumet trabaja con redes de acopiadores (familias) de residuos electrónicos, a quienes les paga por kilo.

Actualmente, Recumet recibe en calidad de donación el 50 por ciento de los aparatos y el resto lo compra. La meta es que todo se pueda adquirir en forma gratuita.

ADÓNDE LLEVAR

Las personas que tienen en sus hogares equipos electrónicos obsoletos los pueden llevar hasta las empresas autorizadas para que estas realicen la respectiva disposición final.

Y si los volúmenes son importantes (de 500 kilos para arriba), un vehículo de Recumet se encarga de recoger los residuos electrónicos. No obstante, un objetivo de la empresa es recoger los aparatos incluso cuando el volumen sea de 10 kilos.

Recitronik recibe también los residuos en sus predios del kilómetro 12, carretera al Valle Alto.

CRECIMIENTO

El volumen de residuos sólidos ha crecido en forma rápida en los últimos nueve años, según un diagnóstico realizado por Swisscontact, citado por la Fundación Viva.

En 2008, según este estudio, cada habitante en el país producía como promedio 2.2 kilos de residuos electrónicos.

Otro estudio realizado por la cooperación alemana GIZ da cuenta de que en 2016 la producción per cápita se incrementó a 5.44 kilos y para 2020 aumentará a 6.2 kilos.

OBJETIVOS

La Fundación Viva empezó a trabajar en el acopio y reciclaje de los residuos de aparatos eléctricos y electrónicos desde 2014 con el objetivo de cuidar el medio ambiente y la salud de la población.

En 2016, el Fondo Multilateral de Inversiones -  Miembro del grupo BID- tomó contacto con Viva para ampliar el alcance de sus acciones en el sector del reciclaje en abril de 2017 y se firmó un convenio para tres ciudades de Bolivia, La Paz, Cochabamba y Santa Cruz. 

Según la Fundación, gracias a las campañas se logra crear conciencia ambiental en la población, que aprende sobre el peligro que representan los residuos electrónicos para la salud y el medio ambiente, si no son correctamente desechados, y para que puedan darles un destino final responsable entregándolos a los gestores autorizados.

Los aparatos electrónicos que no se llevan a las empresas que reciclan, según la Fundación Viva, llegan a la basura común o se los deja en la calle y son recuperados por personas que sacan las partes valorizables para comercializarlas en el mercado informal y los materiales no aprovechables son botados en quebradas o incinerados afectando al medio ambiente y la salud de la población. 

Existen riesgos para la salud y el medio ambiente si estos residuos son eliminados de forma inadecuada. Cuando son botados en la basura, ríos o quebradas entran en contacto con el medio ambiente (sol y lluvia) y producen reacciones químicas a través de las cuales se liberan compuestos nocivos que pueden producir daños en el medio ambiente, dañar la tierra, ingresar a torrentes de agua que luego llegan a la población.

Cotizados

Los aparatos electrónicos más valiosos para las empresas que se dedican al reciclaje son las PC, las impresoras y las fotocopiadoras.

Lugares para llevar

Los aparatos electrónicos en desuso pueden ser llevados a dos empresas recicladoras en Cochabamba: Recitronik, ubicada en el kilómetro 12 de la carretera al Valle Alto, comunidad Canelas (79362511 de WhatsApp); o a Recumet, en el kilómetro 9 de la carretera Villazón hacia Sacaba (76954110 de WhatsApp).





  • QUIENES SOMOS:



Copyright © 2003-2017 Opinión. Todos los derechos reservados.