Cochabamba, Bolivia, Domingo 16 de julio de 2017
Informe Especial

De los 339 municipios del país, solo 18 tienen rellenos sanitarios

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Por: JORGE FERNÁNDEZ B. jfernandez@opinion.com.bo | 16/07/2017

Vecinos de la zona sur de Cochabamba bloquean el ingreso al botadero de K’ara K’ara.

Solo 18 (5.3 por ciento ) de los 339 municipios del país cuentan con rellenos sanitarios para la disposición final de sus residuos, y a la mayor parte de ellos le queda una vida útil de un año.

Esta conclusión se desprende de un diagnóstico realizado en 2012 por la Dirección General Integral de Residuos Sólidos, dependiente del Ministerio de Medio Ambiente y Agua, y actualizado por esta cartera de Gobierno.

El diagnóstico concluye que el tiempo de vida útil de los rellenos sanitarios se cumple y aún no se han identificado nuevos sitios de forma planificada que considere el crecimiento de la mancha urbana.

“En general, la operación en los rellenos sanitarios es bastante deficiente y se lleva a cabo de acuerdo a la disponibilidad de recursos y personal técnico, en una gran mayoría su vida útil concluye en 2018 como son los casos de Cochabamba y Santa Cruz”.

En algunas ciudades capitales, según este diagnóstico, la infraestructura destinada a los rellenos sanitarios se ha convertido en botadores controlados, ante la falta de supervisión y asignación de recursos para la operación.

Respecto a los botaderos a cielo abierto, aún no existen planes de saneamiento y adecuación que permitan mitigar los impactos a la salud y medio ambiente.

Al respecto, la responsable de Swisscontact Cochabamba, Carola Ortuño, advierte que si no se soluciona la situación de los rellenos sanitarios, “lo más probable es que tengamos a mediano plazo un conflicto socio-ambiental”.

La dificultad, confirma Ortuño, radica en que los vecinos de los diferentes municipios se oponen a la instalación de un botadero o relleno sanitario en su territorio, por considerar que se convertirá en un foco de contaminación.

La responsable de Swisscontact asegura que como la mayor parte de los municipios no cuenta con un relleno sanitario, se sigue contaminando el aire, el suelo y el agua, con los botaderos de basura.



CONFLICTOS

La disposición final de miles de toneladas de basura que se generan cada día en el país es un problema para las autoridades municipales, especialmente de las ciudades más grandes y pobladas.

Los bloqueos que se instalan en las vías de acceso a los rellenos sanitarios y botaderos de basura en las ciudades capitales del país, es una muestra de la molestia de los vecinos y destapa un problema sin resolver: la capacidad de estos espacios ha sido superada por la cantidad de basura que se genera cada día.

El botadero controlado de basura de K´ara K´ara debía haberse cerrado hace siete años, pero sigue recibiendo residuos sólidos, tras la suscripción de varios convenios entre la Alcaldía y los vecinos que viven a sus alrededores.

Los vecinos se benefician con la implementación de obras en sus barrios y la Alcaldía puede seguir trasladando las aproximadamente 500 toneladas que se genera en el municipio al botadero de K´ara K´ara, en el sector sureste de la ciudad.

En Santa Cruz la situación es similar. Las personas que viven cerca del botadero de Normandía, al sur del municipio, bloquean también con frecuencia el ingreso para evitar la entrada de los vehículos cargados de basura. Su argumento es que la contaminación les ocasiona problemas de salud. Se calcula que hay 50 mil personas que viven cerca del botadero.

En los tres municipios del eje troncal del país, Cochabamba, Santa Cruz y La Paz, se planifica desde hace varios años la instalación de plantas de tratamiento para industrializar la basura, pero por el momento todo se queda en los papeles.

¿CUÁL ES LA SOLUCIÓN?

Carola Ortuño, de Swisscontact, subraya que el reciclaje es una buena alternativa para prolongar la vida útil de los botaderos controlados y de los rellenos sanitarios.

“Mientras los municipios no tengan otro lugar para los residuos sólidos, deben incentivar a la población a reciclar, mostrando los beneficios, por ejemplo, que se puede vender vidrio, plástico o papel a una acopiadora”.

Ortuño afirmó que es posible evitar que al menos el 80 por ciento de los residuos sólidos que se generan en el país llegue hasta los botaderos y rellenos sanitarios, toda vez que el 60 por ciento del total de la basura es orgánica y el 20 por ciento , material reciclable (plástico, papel, vidrio y metales).

Sin embargo, en la actualidad solo el 3.6 por ciento de los residuos se aprovecha, el resto se destina a los botaderos o rellenos sanitarios, según un informe del Ministerio de Medio Ambiente y Agua.

Ortuño agrega que los residuos orgánicos se pueden convertir en compost para la agricultura y el 20 por ciento de los materiales reciclables, venderse como materia prima para las industrias locales.

El 20 por ciento restante de la basura “no aprovechable” contiene residuos peligrosos que se generan en los domicilios, pero que se pueden valorizar, por ejemplo, focos fluorescentes y partes electrónicas.

Ortuño asegura que para lograr que los vecinos se habitúen al reciclaje, los gobiernos municipales deben inculcar en ellos este hábito y, además, mostrarles qué se hace con el producto final.

El informe del Ministerio de Medio Ambiente y Agua señala que en los municipios de La Paz, Santa Cruz, El Alto, Tarija, Sucre, Tiquipaya, Vinto, Comarapa y Valle Grande se han implementado proyectos a pequeña escala para el aprovechamiento de residuos orgánicos mediante compostaje, en los cuales se recuperan unas 26 toneladas por día, que equivale al 0.7 por ciento del total de residuos orgánicos generados a nivel nacional.

En 2017, los municipios de Sacaba y Villazón construyeron plantas de compostaje con capacidad similar a la de Tiquipaya (8 toneladas por día). Adicionalmente, está en proceso de construcción una planta en Riberalta.

Referente al aprovechamiento de residuos reciclables, los municipios de La Paz, Cochabamba, Sacaba, Santa Cruz y Tarija cuentan con instalaciones para clasificación de residuos, cuya capacidad varía entre 20 y 40 toneladas por día.

En el municipio de La Paz, la Alcaldía implementó la fábrica de muebles de plástico “Plastimadera”, la cual tiene como una de sus materias primas el plástico PET y el Polietileno de Baja Densidad. En 2016 procesaron unas 30 toneladas de plástico.

El municipio de Santa Cruz cuenta con una planta de reciclaje de llantas con una capacidad de dos toneladas por hora.

Respecto a emprendimientos privados, se calcula que en Bolivia están instaladas 28 empresas de reciclaje, de las cuales el 50 por ciento recicla plásticos, el 18 por ciento papel y cartón, el 7 por ciento vidrios, el 7 por ciento metales ferrosos y no ferrosos, el 4 por ciento baterías, el 11 por ciento lubricantes y el 4 por ciento llantas.



2.4 MILLONES

DE TONELADAS

Un último informe el Ministerio de Medio Ambiente y Agua da cuenta que en el país se genera 6.607 toneladas de basura cada día y de forma anual 2.4 millones de toneladas.

El 47 por ciento de los residuos se genera en las ciudades del eje troncal: Santa Cruz con 1.370 toneladas por día; El Alto, 628; La Paz, 576, y Cochabamba, 441.

COMPOSICIÓN

DE LA BASURA

De acuerdo al diagnóstico elaborado por la Dirección General de Residuos Sólidos, el 55.2 por ciento de la basura generada en el país corresponde a residuos orgánicos, mientras que el material reciclable es el 22.1 por ciento , conformado por papel, cartón, plásticos, metales y vidrios. El 22.7 por ciento es considerado material no aprovechable.

“Se podría aprovechar entre residuos orgánicos y reciclables un 77.3 por ciento ”.

En cuanto a la situación financiera de las entidades municipales de aseo, el diagnóstico concluye que es precaria, debido a que los recursos asignados son insuficientes para atender las necesidades de servicio con calidad, cobertura y eficiencia, excepto en los municipios del eje troncal.

En las ciudades intermedias, el presupuesto asignado a las entidades de aseo solo llega a cubrir la recolección y transporte de la basura en condiciones poco favorables, y "en el mejor de los casos atienden la disposición final con limitaciones sanitarias y ambientales.

Respecto a los recursos provenientes de las tasas de aseo, el estudio señala que estos montos son mínimos, debido a que casi el 50 por ciento de la población evade el pago. Se estima que a nivel nacional 54 municipios (17 por ciento del total) logró implementar la cobranza por los servicios de aseo, pero cubren solo hasta el 60 por ciento de los costos.

Ortuño señala que la mayor parte de los municipios no destina el presupuesto suficiente para el servicio de la basura, salvo las ciudades más grandes como La Paz, Cochabamba y Santa Cruz.

“Hay precariedad en el equipamiento y se debe impulsar la implementación de los rellenos sanitarios para evitar la proliferación de botaderos”.



SERVICIO

Sin considerar la etapa de aprovechamiento de los residuos sólidos, se estima que solo el 34 por ciento de la población total en el país cuenta con un servicio adecuado (barrido, recolección, transporte y disposición final en rellenos).

Otro dato significativo da cuenta que del total de los municipios, el 9.2 por ciento tiene el servicio de barrido, recolección, transporte y disposición final (solo el 3.1 por ciento cuenta con rellenos sanitarios); el 39.8 por ciento del total de municipios cuenta con servicio inadecuado (solo recolección y transporte; la disposición final es a cielo abierto) y el 51 por ciento , especialmente los más pequeños, no cuenta con este servicio.

Del total de residuos generados a nivel nacional, aproximadamente el 45 por ciento se dispone en rellenos sanitarios, el 18 por ciento en botaderos controlados y el 37 por ciento en botaderos a cielo abierto.

La operación en los rellenos sanitarios en general es deficiente y se lleva a cabo de acuerdo a la disponibilidad de recursos y personal técnico. Solo en tres ciudades capitales del país, las celdas de disposición en los rellenos se encuentran impermeabilizadas con geomembrana, en el resto se utiliza arcilla.

Los sistemas de captación, tratamiento y monitores de lixiviados y de captación y monitoreo de biogás, en la mayoría de los rellenos sanitarios, son deficientes e inexistentes. Solo los rellenos sanitarios de tres ciudades capitales aplican procesos fisicoquímicos y biológicos, en el resto se aplica procesos de evaporación y recirculación en el propio relleno sanitario, de igual manera con limitaciones técnicas.

El biogás generado es conducido a la superficie mediante captadores; en algunos casos son venteados a la atmósfera y en otros se realiza su quema.



RESIDUOS

PELIGROSOS

Otro dato revelador del diagnóstico realizado por la Dirección General de Gestión Integral de Residuos Sólidos señala que solo el 4 por ciento de municipios dispone del servicio de recolección y disposición final de los residuos generados por establecimientos de salud. Este porcentaje comprende a las ciudades capitales, a excepción de Cobija, además de algunos municipios intermedios, que son los que generan mayores cantidades de residuos.

Respecto a los residuos de pilas y baterías, por lo general son recolectados y transportados hasta el sitio de disposición final junto a los residuos domiciliarios. Solo en los municipios del eje troncal del país se realizan gestiones de concienciación a través de campañas educativas y de operación mediante puntos de acopio, recolección diferenciada y disposición final, aunque de manera parcial.






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