Cochabamba, Bolivia, Domingo 7 de mayo de 2017
Informe Especial
Los costos dependen del tipo de mercadería y su calidad, además del lugar de donde se los compre, ya que hay zonas más baratas que otras.

Comerciantes invierten desde los 300 hasta los 5.000 bolivianos

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07/05/2017



Un pequeño fardo de ropa no seleccionada puede ser adquirida desde 300 bolivianos en Cochabamba o el departamento de Oruro, zona que sigue siendo la principal proveedora de las mercancías a los comerciantes de la Llajta.

Dependiendo el tipo de mercadería los comerciantes se aseguran que su inversión tenga a futuro buenos rendimientos, pero hay quienes señalan que los costos se han disparado en los últimos años llegando incluso a duplicarse.

“Ahora nos cuesta más que antes, porque la gente también tiene más miedo de traer por los controles”.

Manuel, un vendedor de la zona de San Carlos que comercializa zapatos, señala que antes podía traer un fardo de esta indumentaria hasta en 150 bolivianos de Oruro, pero indica que los precios han incrementado en los últimos años incluso para las prendas que no son seleccionadas. Sostiene que estas cuestan el doble de hace unos seis años.

Las personas que deciden traer la mercadería con menos fallas y en mejor estado, denominadas “de primera” pueden invertir hasta tres mil bolivianos en la compra.

Pero todo es cuestión de suerte dice Laura una de las comerciantes que trabaja hace más de diez años en la calle Esteban Arze, que asegura que en los fardos se pueden encontrar prendas en mal estado que ya no son comerciales y cuando esto sucede hay riesgo de que se queden en pérdida.

Cuenta que cuando eso sucede se tiene que tratar de hacer lo posible por recuperar los costos de la inversión con las prendas que son más comerciales.

Pero como la mercadería es variada, los precios también dependen de los productos, pues si bien la ropa se puede encontrar en el mercado desde los 300 bolivianos, hay artículos para casa que vienen en cajas que son hallados desde los 400 y pueden llegar hasta los cinco mil bolivianos cuando contienen piezas de alto costo o muebles que son, en su mayoría, armables.

Los juguetes también tienen costos y categorías, pues los de primera cuestan más de 800 bolivianos.

LOS PRECIOS

Al igual que el costo de la mercancía los precios de las prendas y otros artículos también han subido en el mercado.

Si bien hay prendas de vestir que se pueden encontrar desde los dos bolivianos en su mayoría estas están en muy mal estado o son atuendos para niños.

Lo que más ha incrementado son los altos costos de los pantalones, abrigos o prendas juveniles que se comercializan de acuerdo a las marcas.

Charlotte Rose, Forever 21, Abercrombie, Aeropostale, Tommy Hilfiger, Polo zon las marcas de mayor costo.

En los últimos años dos marcas europeas como Breshka y Zara también han ingresado a este mercado aunque con prendas de vestir que más que ser usadas presentan fallas y son las denominadas de retorno.

Los comerciantes gracias a la ayuda de sus hijos con los que trabajan han aprendido de estas marcas y sus altos costos incluso en el mercado americano, por este motivo es que cuando se realiza la selección las prendas con estas marcas tienen un costo mayor.

Las que llegan con etiquetas, según algunos vendedores, son importadas con pólizas, pueden llegar a costar hasta 100 bolivianos cada prenda para el cliente.

La mercancía se oferta por internet y se esconde en casas

Adquirir los fardos de ropa no es un problema para los comerciantes.

Para los mayoristas la primera opción es viajar a Oruro durante la semana para adquirir los fardos de ropa del mercado La Kantuta y de domicilios de la zona sur, pero en Cochabamba también hay casas distribuidoras que están muy bien camufladas, pero ofertan sus productos por internet.

“Ropa en fardos” y “Venta de fardos al por mayor” son dos páginas en Facebook que ofertan mercadería de todo tipo, pero la hermenéutica para la compra resulta ser un poco cuidadosa para evitar que la Aduana pueda comisar la mercancía.

OPINIÓN verificó que los mayoristas coordinan la venta mediante llamadas o mensajes de texto, pero nunca le indican al interesado donde tienen guardada la mercancía.

“Puede apreciar la calidad y el tipo de las prendas en una tienda de la calle Montes y allí se lo llevamos el fardo desde el almacén, según lo que escoja”, indica un varón cuando se le consulta sobre la compra de la mercancía.

Además de ropa también cuentan con zapatos, juguetes y ropa de bebé. Toda la comercialización se la hace de manera muy reservada y en dólares,

Los fardos tienen valores desde los 200 dólares y aseguran que los costos son altos por la importación que ellos hacen hasta Cochabamba.

Pero la comercialización de estos productos no es solamente por Facebook, también hay grupos cerrados de WhatsApp y ofertas en la página de OLX.

En estos sitios los mayoristas dan como única referencia su número de teléfono, pero cuidan mucho las direcciones para evitar que su mercancía sea comisada.

Sin embargo, este medio de comunicación pudo investigar que muchos de los mayoristas tienen la mercadería escondida en los mismos sectores de comercio como la calle Esteban Arze y la zona de San Carlos donde los fardos están escondidos en garajes o almacenes de domicilios.








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