Cochabamba, Bolivia, Domingo 19 de marzo de 2017
Informe Especial
El gerente general de la Cámara de Comercio de Cochabamba, Fernando Aldazosa, asegura que algunas personas prefieren los productos de contrabando porque son más baratos y, en algunos casos, de mejor calidad.

El reto de la industria es mejorar su calidad para ser competitiva

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Por: JORGE FERNÁNDEZ B. jfernandez@opinion.com.bo | 19/03/2017
El gerente general de la Cámara de Comercio de Cochabamba, Fernando Aldazosa.

La industria nacional debe mejorar la calidad de sus productos, especialmente en el rubro de la confección, para ser más competitiva con relación a otros países y, de esa manera, hacer frente al contrabando, afirmó el gerente general de la Cámara de Comercio y Servicios de Cochabamba (Cadeco), Fernando Aldazosa. El representante de Cadeco subrayó que al margen de los precios más bajos que tienen los productos que ingresan de contrabando, estos son, en algunos casos, de mejor calidad, por lo que la gente los prefiere.

Señaló que hay productos nacionales de calidad, y que se exportan a mercados exigentes, “pero otros dejan mucho que desear, no cumplen con las condiciones mínimas que los consumidores demandan”.

Por este motivo, la gente se inclina por adquirir ropa usada que ha sido desechada en su país de origen, porque tiene mejor material, la calidad de confección y el diseño.

Aldazosa apuntó que cuando visitó La Cancha, pudo observar ropa que no estaba bien costurada y estaba confeccionada con material ordinario.

“Considero que las medianas y grandes industrias del país deben capacitarse más en diseño y adquirir nueva tecnología para estar a la altura de otros países”.

Citó como ejemplo que Perú cuenta con una industria textilera de calidad y confecciona ropa de primer nivel que no tiene nada que envidiar a los productos de Europa y Estados Unidos.

PÉRDIDAS

El departamento de Cochabamba pierde cada año casi 600 millones de dólares a causa del contrabando, según los datos que maneja Cadeco.

Aldazosa puntualizó que la importación legal de productos mueve aproximadamente 700 millones de dólares, solo 100 más que el contrabando.

La situación en el país es mucho más complicada. Aldazosa afirmó que el contrabando mueve aproximadamente 3.000 millones de dólares, por la internación de todo tipo de mercadería, lo que significa el 10 por ciento de todo el Producto Interno Bruto de Bolivia.

“Y si se hacen los cálculos respectivos, estamos hablando de que el país deja de percibir un poco más de 350 millones de dólares por impuestos, debido a las internaciones ilegales”.

Aldazosa señaló que el contrabando afecta a la industria nacional, porque no se puede competir con productos que son más baratos, incluso cuando ingresan por la vía formal.

El representante de Cadeco recordó que las personas que ingresan los productos de contrabando no pagan ningún tributo, no aportan al país y compiten con ventaja.

Dijo que, por ejemplo, un electrodoméstico que se compra en el mercado informal es mucho más barato que otro que se adquiere en una empresa que tributa, “hay una brecha muy grande”.

FRONTERA EXTENSA

Cadeco recordó que las fronteras que comparte Bolivia con sus vecinos son extensas y por ellas ingresa mercadería de contrabando, especialmente por Perú y Chile.

“No debemos olvidar, además, que la mayor parte de las importaciones a Bolivia, legales e ilegales, ingresan por los puertos de Perú y Chile, especialmente por los de Iquique y Arica”.

El contrabando, según Aldazosa, ha improvisado un conjunto de rutas que no están identificadas en la red vial del territorio nacional, por donde se lleva la mercadería de contrabando.

ALIMENTOS

Aldazosa señaló que por las fronteras del país se introducen todo tipo de productos, desde alimentos, pasando por ropa usada, material de construcción y vehículos denominados “chutos”.

Empero, uno de los rubros más afectados por el contrabando es el de alimentos, debido a que se interna al país toneladas de fruta y verduras desde naciones vecinas como Chile, Perú y Argentina.

Estos productos, en algunos casos, se los comercializa como si fueran nacionales, o se los mezcla con la producción de los agricultores locales, afirmó Mercedes Albornoz, una ama de casa que está encargada de abastecer con alimentos a su familia cada semana.

Ella, acompañada de su esposo, llegan hasta el mercado central de Colcapirhua, donde algunas de sus “caseras”, que la conocen de mucho tiempo, le avisan que de Perú llega papa, chirimoya y cebolla, entre algunos alimentos, pero que en algunos casos se los vende como producción local.

Una de las vendedoras del mercado, quien prefirió no dar a conocer su nombre, afirmó que venden fruta y tubérculos de otros países, debido a que les dejan a menor precio y porque en el país hay escasez de los mismos en determinadas épocas.

Cadeco recomienda un trabajo conjunto

El gerente general de Cadeco, Fernando Aldazosa, dijo que la Aduana hace esfuerzos para acabar con el contrabando, “pero todavía tomará su tiempo”.

Agregó que en la lucha contra el contrabando deben participar todos, Gobierno, empresarios y compradores. “Si la población no demandaría estos productos, se lograría la desaceleración de esta actividad ilícita”.

Prefiere ropa usada por su buena calidad

Miguel Fernández compra con cierta frecuencia ropa usada del sector de La Cancha, calle Brasil, porque, afirma, es de buena calidad y sus costos son accesibles.

Él tiene tres hijos que le demandan un gasto “considerable” en ropa, por lo que opta por adquirir estas prendas a medio uso. “Además, tienen buen diseño y a mis hijos les gusta”.








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