Cochabamba, Bolivia, Domingo 8 de enero de 2017
Informe Especial

Cuatro de cada 10 accidentes en la Llajta son cometidos por jóvenes

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Por: JORGE FERNÁNDEZ B. jfernandez@opinion.com.bo | 08/01/2017

Fabiana A., quien protagonizó el accidente de tránsito el 9 de junio de 2016, es llevada a una audiencia.

Un grupo de personas con discapacidad que hacía vigilia en el kilómetro 2.5 de la avenida Blanco Galindo, debajo del Viaducto, fue arrollado por una joven conductora que circulaba por esa vía. El saldo: Dos personas fallecidas y al menos cinco heridas, según el reporte de los policías de Tránsito que se hicieron cargo del caso.

El accidente, protagonizado por Fabiana A., de 21 años, ocurrió cerca de las dos de la madrugada del jueves 9 de junio de 2016, según el archivo del diario OPINIÓN.

Este es uno de los cientos de accidentes de tránsito que ocurrieron en Cochabamba el año pasado, en los que estuvieron involucrados jóvenes entre 18 y 30 años.

El reporte oficial del Organismo Operativo de Tránsito señala que entre el 1 de enero y el 27 de diciembre, de la pasada gestión, se suscitaron 2.533 accidentes, con un saldo de 291 personas fallecidas y 2.233 heridas.

Las cifras proporcionadas por Tránsito dan cuenta de que entre enero y noviembre de 2016 hubo 2.102 protagonistas de accidentes de tránsito, de los cuales 864 (41.1 por ciento ) tenían edades entre 13 y 30 años. Del total de casos, 825 son hombres y 39 mujeres.

El accidente del Viaducto, del 9 de junio de 2016, según los resultados obtenidos por Tránsito, da cuenta de que la joven de 21 años, y su acompañante, de la misma edad, se encontraban aparentemente en estado de ebriedad.

Estas dos personas dieron positivo en el examen de alcoholemia y fueron puestas a disposición del Ministerio Público para su proceso.

Después de ser encarcelada, la joven de 21 años se benefició con la detención domiciliaria, el 23 de julio de 2016.

En ese incidente fallecieron Angélica Peñaloza Mollo, de 55 años, quien dejó en la orfandad a dos niños, y Joaquín Quiroz Castro, de 38.



OTROS GRUPOS

Las personas comprendidas entre 31 y 45 años se encuentran en segundo lugar en lo que se refiere a los accidentes de tránsito.

De los 2.102 involucrados en accidentes que ocurrieron en la gestión pasada, 858 (40.8 por ciento ) corresponden a personas de entre 31 y 45 años, según los datos del Organismo Operativo de Tránsito. La mayor parte (825) fue protagonizada por hombres, el resto, 39, mujeres.

En el tercer lugar se ubican las personas de 46 a 59 años, con 291 accidentes en 2016. Siete fueron cometidos por mujeres y el resto (284) por hombres conductores.

Las personas mayores de 60 años protagonizaron el año pasado 89 accidentes. Uno solo corresponde a mujer, el resto es varón.



EXCESO DE VELOCIDAD

¿Por qué hay un elevado índice de jóvenes involucrados en accidentes de tránsito?

Manejar con exceso de velocidad y bajo la influencia del alcohol u otra droga son dos de los detonantes que provocan los accidentes de tránsito, especialmente en personas jóvenes, según el director del Organismo Operativo de Tránsito, coronel Rolando Aguilar.

Este dato es corroborado por el encargado de Siniestros del Seguro Obligatorio de Accidentes de Tránsito (SOAT) de la compañía Alianza, Boris Tapia, quien señala que el mayor número de muertos en 2016 fue por accidentes protagonizados por jóvenes en motocicletas.

“La mayor parte de los que sufren accidentes en motocicletas son jóvenes. Además de la imprudencia y el exceso de velocidad, estas personas no portan cascos y, algunas veces, manejan bajo la influencia del alcohol”.

Cuando una persona se encuentra en estado de ebriedad y provoca un accidente de tránsito, la compañía aseguradora brinda la cobertura a las personas heridas, pero después puede pedir la devolución del dinero.

“Muchas de las personas que provocan un accidente de tránsito en estado de ebriedad no hacen el reclamo porque saben que al final se pedirá la devolución de los gastos”, afirma Tapia.



ENCARCELADO

Miguel tiene 24 años y en julio de 2016 provocó un accidente de tránsito con su motocicleta, mientras circulaba por la avenida Blanco Galindo, a la altura del kilómetro ocho.

Este estudiante universitario accedió a contar su historia, con la condición de mantener en reserva su apellido, debido a que después del percance que sufrió tuvo dificultades en su familia, en su barrio y en la universidad.

Miguel llevaba a una de sus amigas en su motocicleta por la avenida Blanco Galindo, y cuando llegaba al semáforo instalado frente al psiquiátrico San Juan de Dios, se percató, un poco tarde, que había cambiado a rojo.

Miguel no reaccionó a tiempo por la velocidad a la que iba y porque había tomado unas copas demás durante la tarde, y frenó bruscamente. Perdió el control de la motocicleta y se fue a chocar contra el pretil de la acera.

El joven conductor cayó al piso y producto del impacto se fracturó la mano derecha. La que llevó la peor parte fue su acompañante. Ella se dio un golpe seco contra el pretil de la acera y quedó inconsciente. El examen de alcoholemia practicado en el joven dio como resultado que tenía 1.2 grados de alcohol en la sangre.

Miguel admite que durante toda la tarde estuvo bebiendo cerveza y ron con sus amigos y cuando decidió irse, le insistió a su compañera para que se fuera con él.

Su amiga, de 22 años, fue hospitalizada durante 45 días en el Viedma, 15 de los cuales estuvo en terapia intensiva. La familia de Miguel no solo se vio obligada a pagar la cuenta y los gastos médicos, sino que también el joven estuvo detenido durante dos semanas.

“Mis padres pagaron unos 15 mil bolivianos. Estuve detenido en prisión 15 días y perdí la amistad de mi compañera”, asegura Miguel. Añade que, además del sentimiento de culpa, sentía que sus compañeros de la universidad le apuntaban con el dedo su culpabilidad.

La lección que aprendió de este accidente el joven universitario es “no conducir un vehículo después de haber tomado alcohol, incluso si es solo un brindis o un par de copas”.

Para pagar parte de la cuenta tuvo que vender su motocicleta marca Honda y su computadora portátil.

Cinco meses después, sus padres le compraron una nueva computadora, en vista de que consideraron que su hijo aprendió una lección dura y necesita esta herramienta para sus clases en la universidad.

“En algún momento pensé que mi amiga moriría. Me sentía muy mal por eso. Pero, de todos modos, no duermo tranquilo, porque ella quedó con una secuela permanente en su vista, por mi culpa”, añade Miguel.



DAÑOS

Después de festejar su cumpleaños 29, Fabio R. decidió que había tomado más que suficiente y decidió irse a su casa.

Uno de sus amigos, que lo conocía desde el colegio, le advirtió que no podía conducir su auto porque estaba “mareado” y podía sucederle algún percance. Fabio argumentó que en más de una oportunidad había conducido en ese estado y siempre llegó a su destino sano y salvo.

Se encontraba en la zona de Sarco (oeste de la ciudad) y debía ir hasta Coña Coña. Tomó la avenida Villavicencio hasta dar con la D’Orbigny. Siguió por esta ruta, y al llegar a la avenida Juan Pablo Segundo perdió el control del volante y se estrelló contra dos vehículos que estaban estacionados.

Dos policías que patrullaban por la avenida Juan Pablo Segundo, de norte a sur, se detuvieron y procedieron a arrestarlo.

Fabio señala que para su fortuna ninguna persona se encontraba dentro de los vehículos, pero él resultó con cortes en la frente y brazos, además de algunas lesiones en el cuerpo.

Fabio tuvo que pagar la reparación de los dos vehículos en el chapero y estuvo arrestado durante ocho horas en dependencias de Tránsito, por estar conduciendo en estado de ebriedad.

“No escuchar a mis amigos me costó bastante, además del susto y los inconvenientes que provoqué en mi familia. El chapero me cobró 8.500 bolivianos por los arreglos y la pintura”.



CAUSAS

Una de las principales causas para que ocurran los accidentes de tránsito es la falta de precaución, según el comandante del Organismo Operativo de Tránsito, coronel Rolando Aguilar.

Un informe del Instituto Nacional de Estadística (INE) señala que el 53 por ciento de los accidentes de tránsito en el país se debe a la imprudencia del conductor. En segundo lugar está el exceso de velocidad, con 14.8 por ciento ; la tercera, embriaguez o droga, con 11.5 por ciento ; y la cuarta, otros, con 9.8 por ciento .

Aguilar advirtió que en un hecho de tránsito, el 80 por ciento es responsabilidad del conductor y el 15 por ciento del vehículo. Agregó que solo un 5 por ciento se puede atribuir al estado de la vía.

“En conclusión, cuando sucede un accidente, el 95 por ciento es responsabilidad del conductor, porque el estado del vehículo es también su responsabilidad”, afirma Aguilar.

Abunda que el conductor es el responsable de mantener su vehículo en buen estado, llevándolo regularmente al mecánico para que revise el sistema de frenos, que las llantas no estén desgastadas, entre algunos ítems.

“Las fallas mecánicas son también responsabilidad de los conductores, porque es él quien debe hacer revisar el estado de su vehículo, para que esté en buenas condiciones”, agrega Aguilar.



CONDUCCIÓN

PELIGROSA

De las 2.102 personas que protagonizaron accidentes de tránsito entre enero y noviembre de 2016, 428 (20.8 por ciento ) de ellas se encontraban bajo la influencia del alcohol, según los datos proporcionados por Tránsito.

El director de esta repartición policial de Cochabamba, coronel Rolando Aguilar, afirma que por conducción peligrosa se entiende cuando una persona maneja en estado de ebriedad o infringe las normas de tránsito.

“Por ejemplo, si pasa un semáforo en rojo o gira en U en lugares prohibidos pone en riesgo la vida de las demás personas”, advierte Aguilar.

Respetar las normas

* Para prevenir los accidentes, el director departamental de Tránsito de Cochabamba, coronel Rolando Aguilar, recomienda a los conductores observar y respetar las normas.



* Cuando una persona conduce un vehículo no debe pasar los semáforos en luz roja, no adelantar a otros motorizados en lugares prohibidos, ni girar en U donde no esté permitido, son algunas recomendaciones de Tránsito.



* “Lo que se recomienda es que los conductores tengan la predisposición para respetar las normas de tránsito, sin esperar que un Policía esté controlando”, afirma Aguilar.



* Tránsito recomienda también que el conductor mantenga siempre su vehículo en óptimas condiciones.

Suspensión

* El Organismo Operativo de Tránsito suspendió la licencia de conducir, en forma temporal, a 612 conductores entre enero y diciembre de 2016.



* En este mismo periodo, la institución policial rehabilitó a 200 conductores que cumplieron el año de suspensión, informa el director de Tránsito.



* En lo que se refiere a la suspensión definitiva, el Organismo Operativo de Tránsito sancionó a 10 que cometieron diferentes infracciones.



* La suspensión de la licencia es una de las sanciones que se impone a los conductores que manejan en estado de ebriedad, considerado como conducción peligrosa.

En caso de accidente

* En caso de que suceda un siniestro, el Seguro Obligatorio de Accidentes de Tránsito (SOAT) brinda cobertura a las personas heridas y paga indemnizaciones a los familiares de los fallecidos.



* Cuando ocurre el accidente, se debe auxiliar a los heridos, trasladándolos al hospital o clínica más cercana para la atención médica.



* Las personas afectadas por un accidente de tránsito deben notificar a la empresa aseguradora del SOAT hasta 15 días, como máximo, después del percance, explica el encargado de Siniestros de Alianza, Boris Tapia.

Si no se notifica en este tiempo, la cobertura es extemporánea. En algunos casos se puede justificar por la distancia.



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