Cochabamba, Bolivia, Domingo 25 de noviembre de 2012
Informe Especial
458 CASOS SE REPORTARON EN LA DIVISIóN MENORES DE LA POLICíA DE ENERO A OCTUBRE, TODOS ELLOS COMETIDOS POR MENORES DE 14 Y 21 AñOS. 98 PERSONAS DE MENOS DE 16 AñOS FUERON RECLUIDOS EN EL CENTRO DE INFRACTORES

Cada mes 46 hechos delictivos son cometidos por menores

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Por: Jhenny Nava B. Leslie Lafuente l. jnava@opinion.com.bo | 25/11/2012

Vecinos de K’ara K’ara protestan y exigen justicia por la muerte y violación de Cristina, en octubre pasado. ARCHIVO

En su pandilla lo conocen como “El Garrafas”. Es un adolescente de apenas 14 años, que a su corta edad ya tiene un prontuario policial no sólo por violar sino también por asesinar junto a sus amigos a Cristina A.M., una muchacha de su misma edad que vivía en la zona del botadero de K’ara K’ara, al sur de la ciudad.  

“El Garrafas” está detenido desde hace 20 días en el Centro de Infractores, sitio donde todos los inimputables que cometieron delito son recluidos. Mientras, cuatro de sus compañeros que pertenecen a la pandilla “Los Hijos de Nadie” y que también cometieron el delito, continúan prófugos.

A la semana del crimen y mientras la familia de Cristina todavía lloraba su muerte, “El Garrafas” cayó en manos de la Policía y confesó cómo el 19 de octubre abordaron a la joven y la subieron a un vehículo para luego llevarla a un lote baldío donde la violaron y asesinaron.

Según sus familiares, esa noche, Cristina salió de su casa en búsqueda de comida luego que su madre le ordenara ir a comprar un pollo a una broasteria próxima. Al no encontrar la comida en ese lugar, la adolescente fue en busca de la cena a un restaurante en la misma zona, pero en el trayecto fue interceptada por “Los Hijos de Nadie”.

Su madre salió a buscarla y luego de once horas la encontró muerta.

Este asesinato es uno más de los 1.145 casos que fueron atendidos por la División Menores en Cochabamba en 2012.

Esta División de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc) registra a diario entre 2 y 5 casos relacionados con distintos tipos de delitos, de los cuales en un 40 por ciento (458) el menor es el agresor o autor de un delito y el 60 por ciento (687) es víctima.

En lo que va del año se han registrado 306 casos en la ciudad, mientras que a nivel departamental se han reportado 1.145 casos, informó la responsable de la División Menores, teniente Rocío Rivas.

Las estadísticas proporcionadas por el Comando Departamental de la Policía de Cochabamba indican que en 2010 se atendieron 985 casos de menores, en 2011 se redujeron a 898, pero en los 10 primeros meses de esta gestión ya se reportaron 1.145, lo que demuestra que hay un ascenso en los casos de delitos cometidos por menores y contra los mismos.

Esta situación preocupa a las autoridades gubernamentales, por lo que comenzaron a trabajar en la elaboración de una Ley Penal Juvenil que en principio reduciría la imputabilidad de los adolescentes de 16 a 14 años, es decir, dos años menos de lo que actualmente se aplica.

Acerca de esta situación, el ministro de Gobierno, Carlos Romero, aclaró que los adolescentes de 14 años no irían a las cárceles de adultos sino a centros de infractores que se deben construir en todos los departamentos del país.

La autoridad recordó que desde los 14 años los adolescentes ya pueden trabajar y esto está reconocido por la Organización Internacional del Trabajo (OIT), y señaló que desde esa edad también deben asumir la responsabilidad penal.

INFRACTORES

El Código Penal de Bolivia establece hasta la fecha que los menores de 16 años no son imputables. En ese sentido, en Cochabamba los de esa edad son remitidos a un centro de infractores dependiente del Servicio Departamental de Gestión Social (Sedeges) cuando cometen un delito.

En lo que va del año un total de 98 adolescentes entre 12 y 15 años fueron remitidos a este centro, indicó el director del Sedeges, Hernán Rico.

De ese total, 41 ingresaron por violación, 17 por robo agravado, 17 robo, 3 por lesiones, 5 por homicidio, 4 por asesinato, 5 por narcotráfico, 5 por hurto y 1 por falsedad material.

En relación al 2011, este año el número de detenidos se redujo de 140 a 98.

De los 98 adolescentes recluidos de enero a la fecha, en la actualidad sólo 30 permanecen en el centro de infractores. De todos ellos, 25 son varones y 5 mujeres, el resto logró salir con medidas sustitutivas luego de una audiencia de medidas cautelares.

Rico informó que los jóvenes que ingresan al centro son separados por pabellones según el tipo de delito que cometieron y la agresividad que tienen. Esto es determinado luego de un examen psicosocial realizado por un equipo multidisciplinario.

Los adolescentes menores de 16 años reciben, por ejemplo, una sentencia de cinco años como máximo por el delito de asesinato, y penas menores por otros delitos.

El día que el adolescente cumple 16 años es trasladado a un recinto penitenciario para adultos, donde termina de cumplir su pena.

El director del Sedeges considera que tal como sucede en los departamentos de La Paz y Santa Cruz donde existen permisos especiales para que los jóvenes permanezcan en los centros de infractores hasta los 18 años, en Cochabamba se debería actuar de la misma manera.

PELIGRO EN LA CÁRCEL

Según Rico, los jóvenes que cometen delitos a corta edad corren varios peligros al ingresar a centros penitenciarios para adultos, donde no existe una selección de los internos por el tipo de delitos cometidos y tampoco hay un trabajo de rehabilitación y reinserción a la sociedad efectivo.

El vocero de la Felcc, capitán Juan Carlos Corrales, coincide con Rico y señala que los jóvenes corren más peligro dentro que fuera de las cárceles de adultos, pues se ha comprobado que los menores de 18 años aprenden a delinquir dentro del penal porque en él conviven con avezados delincuentes.

Corrales señaló que a pesar de que en el pasado se cometieron muchos atropellos a los derechos humanos en centros de rehabilitación que existían en el trópico cochabambino y que acogían a adolescentes, se debe reconsiderar esta opción. Desde su punto de vista, “los jóvenes que eran enviados a realizar tareas agrícolas, realmente mostraban una rehabilitación efectiva”.

“Estos centros funcionaban en gobiernos de facto y ahora estamos en democracia y podría ser una buena opción para que los jóvenes se rehabiliten”, señaló.

Mientras el Gobierno analiza una estrategia para reducir la delincuencia juvenil en el país, “El Garrafas” - el adolescente de más corta edad que violó y asesinó a una muchacha- recibe tratamiento psicológico desde hace dos semanas en el centro de infractores.

El futuro de “El Garrafas” todavía es incierto, pero podría llegar a una de las cárceles de adultos de Cochabamba, en caso de que reciba una sentencia de cinco años por la violación y el asesinato de Cristina, ya que sólo puede permanecer dos años en el lugar donde actualmente está detenido.



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