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  • Diario Digital | martes, 23 de abril de 2024
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El Valencia toma la corona del Rey y deja a Messi en la lona

El Valencia toma la corona del Rey y deja a Messi en la lona

El Valencia ganó por 1-2 al Barcelona la final de la Copa del Rey en Sevilla y tocó de nuevo la gloria con un título once años después como broche de oro a su centenario tras superar con una defensa impecable y siendo letal en ataque a un cuadro azulgrana que se queda sin el récord de cinco copas seguidas

Un gol del francés Kevin Gameiro, a los 21 minutos, y otro de Rodrigo Moreno, en el 33, pusieron por delante al descanso a los valencianistas, que demostraron una gran efectividad con su clásico juego de salir rápido a la contra ante un Barça apagado e inofensivo en el primer tiempo y que reaccionó tarde, con lo que solo pudo acortar distancias en el 73 por medio de Leo Messi, su mejor hombre

Ambos equipos llegaron al match con estados de ánimo a priori dispares: el Barça, un clásico de la competición y con la obligación de resarcirse de su dolorosa eliminación en la Champions en Liverpool (4-0); y un Valencia crecido, que acabó cuarto en Liga y con hambre de títulos

Se presentaron en Sevilla con bajas, no por conocidas, menos notables, al estar lesionados en el equipo catalán dos de sus estiletes, el uruguayo Luis Suárez y el francés Ousmane Dembélé, entre otros, o el ruso Denis Cheryshev en el valencianista

Aún así, Ernesto Valverde, algo cuestionado por el descalabro en Anfield, recuperó a sus tocados: el luso Semedo y los brasileños Philippe Coutinho y Arthur Melo, los tres titulares. Marcelino dejó en el banquillo al galo Kondogbia, recién salido de una lesión

El duelo comenzó como se preveía, con mucha intensidad y con el Barcelona como absoluto dueño del balón, aunque sin hallar las vías para superar el ordenado repliegue, claramente a conciencia, del Valencia, que lo fió todo, o casi todo, a salir rápido a la contra

Y los valencianistas, muy fiables atrás ante los intentos ofensivos azulgranas, siempre sin éxito, gozaron pronto de su primera opción conforme al guión que perseguían.
Messi bajó mucho al medio y con libertad de movimientos para hacerse con balones y tratar de hacer daño a su rival, pero sin recompensa en esta fase del choque, el Barça siguió en busca del gol, pero sin profundidad ni claridad de ideas.
Mientras, el Valencia, aunque dominado territorialmente por los azulgranas, se veía que tenía más controlado un partido que llevó a su terreno, no pasó apuros ante un Barcelona inofensivo y su perseverancia le dio frutos ante un rival desconocido.