Cochabamba, viernes 24 de mayo de 2019

Videoarbitraje en Bolivia

| Periodista deportivo moisesrevollo@yahoo.es | 18 abr 2019 | Ed. Imp.

El descontento generalizado, por el arbitraje en el campeonato profesional, provocó la generosa oferta del extravagante nuevo rico boliviano, dueño del club Bolívar, que se comprometió a financiar la instalación y funcionamiento del árbitro asistente de video.

El VAR fue el principal punto de la reunión del Comité Ejecutivo de la Federación Boliviana de Fútbol, con la asistencia de delegados de clubes profesionales y empresas que explicaron técnicamente el sistema experimentado, autorizado e implementado hace poco por la FIFA.

Sin embargo, el oficioso mecenas nunca apareció en la reunión ni su representante, abriéndose una incógnita sobre la seriedad de su ofrecimiento, aceptado por el presidente federativo. Lo único concreto es que por lo menos este año no se aplicará en Bolivia.

El entusiasmo efímero generado alrededor de la posibilidad de instalar el videoarbitraje, puso nuevamente en evidencia el contraste económico de Bolivia con otros países que ya entendieron al fútbol como una gigantesca empresa, que arroja multimillonarias ganancias.

El sombrío panorama, de amenaza permanente de quiebra financiera en los clubes “profesionales”, hace parecer un absurdo monumental y quimera la instalación del VAR, para corregir errores del árbitro y asistentes.

Los empresarios, siempre ávidos negociantes, se esmeraron en brindar información y competir en precios, inaccesibles todos, para la realidad de nuestro fútbol, casi paupérrimo.

Las ofertas para la implementación varían alrededor del millón de dólares y para el funcionamiento fluctúan entre 2.500 y 5.000 dólares por cada partido. Haciendo la multiplicación respectiva por 364 partidos, el presupuesto en dólares alcanza a casi un millón y medio de dólares o más de 10 millones de bolivianos. Cifras inalcanzables para el fútbol nacional.

Los clubes erogan 8.257.50 bolivianos por arbitraje en cada partido, aparte de pasajes aéreos o terrestres. El árbitro con insignia FIFA gana 2.450 bolivianos, los asistentes primero y segundo 2.100 bolivianos. El cuarto árbitro asistente percibe 1.137.50 bolivianos. Ganan menos los que no tienen el rango federativo, aparte de 490 bolivianos por viáticos, para hospedaje y alimentación.

Se debe intensificar la capacitación, para mejorar su trabajo y aumentar sus emolumentos.



Tags: Bolivia,Videoarbitraje

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