Cochabamba, sábado 25 de mayo de 2019

Pan y rosas

| Docente y Consultor en Tecnología de la Información en la Agencia Bithumano marcelo@bithumano.com | 09 mar 2019 | Ed. Imp.

El 9 de agosto de 2012, la destacada periodista británica del periódico The Guardian, Helen Lewis, escribió una ley de internet en Twitter que reza así: “los comentarios en un artículo sobre feminismo, justifican el feminismo”. Al día de hoy, esta premisa es conocida como la Ley de Lewis, y que responde a esa sistemática campaña para desprestigiar cualquier intento de palabra o acción que tenga que ver con ese sustantivo intocable llamado feminismo.

No es el fondo sino la forma lo que molesta e incomoda y te lo explico en un ejemplo. ¿Qué opinas de darle una jubilación a las amas de casa? ¿Estarías de acuerdo? La idea como tal es tan válida que, de pronto, puede tener un impacto igual o mayor que cualquier otro bono que se haya dado hasta ahora, reconociendo el trabajo del hogar como un trabajo más. Pero nadie habló de eso sino, de la enardecida mensajera que pintaba este pedido en una pared de Santa Cruz. Los insultos digitales a María Galindo y su colectivo no se dejaron esperar. Basta leer los comentarios de dicha noticia para que te hagas una idea de qué se trata la Ley de Lewis.

En un mundo donde Mónicas, Zoadys, Marinas, Alejandras, Bertas dan la pelea desde sus bastiones contra los micromachismos y la violencia en algún nivel; también están los Lozas, Justinianos, Percys, Evos que ofrecen mujeres a un ministro “para que se quede en una reunión” o que mejor se vistan “sin calza”. Pero dicen que es “solo un chiste”, sin saber, que “entre broma y broma, la verdad asoma”.

Hablando de bromas, hace unos días, un par de youtubers nacionales publicaron videos en sus redes haciendo alegorías sobre cómo recoger a comadres en carretilla. Las críticas no se dejaron esperar. Destaco especialmente la participación de un colega (Advertiserch), quien puso en evidencia el tema, y la falta de enfoque y responsabilidad en los influencers que usan el humor machista sin sentido. Hace poco, y solo como experimento, publiqué la mentada frase de Lewis en mi muro y mágicamente aparecieron los detractores exigiendo el “justo equilibrio” y observando “la falacia” de la misma, en una discusión bizantina donde si no aportas, solo estorbas. Punto para Lewis. Para no olvidar. El 8 de marzo de 1857, miles de mujeres salieron a las calles de Nueva York para exigir mejores condiciones laborales y el fin de la explotación infantil. El 25 de marzo de ese año, un feroz incendio se desató en la fábrica de camisas Triangle Shirtwaist. Murieron 123 mujeres y 23 hombres, la mayoría entre 14 y 23 años. Murieron porque el dueño de la fábrica le puso candado para evitar que el personal salga en el trabajo. Habrá que pensar qué candados todavía siguen colocados hoy.



Tags: rosas,Pan

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