Cochabamba, miércoles 21 de agosto de 2019

De compras en el Facebook

| Doctorante en Ciencias Políticas y Jurídicas, docente y experto en gestión pública dpd777@yahoo.com | 08 feb 2019 | Ed. Imp.

No cabe duda de que el comercio electrónico es una realidad en Bolivia, claro muy a nuestra manera, es decir al modo boliviano. Miles de personas están vendiendo y comprando una infinidad de productos nuevos y usados – a través de las redes sociales- sin necesidad de esconderse o de pagar el más mínimo impuesto por el uso de bienes públicos. El contacto es por redes y la entrega en las calles.

Según la Agencia de Gobierno Electrónico y Tecnologías de Información y Comunicación (Agetic), entre el 2007 y 2017 el valor de las transacciones de comercio creció nueve veces. Utilizan como indicador las transacciones realizadas por plataformas de banca electrónica en el sistema financiero de los 290 millones de bolivianos de 2017, frente a los 32 millones registrados en 2007. A 2015, según el Instituto Latinoamericano de Comercio Digital, Bolivia, como la mayoría de los países en América Latina, viene creciendo a tasas superiores al 30 por ciento anual. Sin embargo, estos datos ignoran el volumen de transacciones comerciales informales.

Al decir comercio informal, quiero decir que no tributa, no aporta a los fondos de pensiones para la jubilación y, por supuesto, tampoco a los servicios de seguridad social, es decir, a la salud para los bolivianos.

¿Qué hace impuestos al respecto? Seguramente ustedes como yo se preguntarán: ¿Por qué la persecución cuasi policial a los formales?, ¿por qué el castigo ejemplificador a ellos mismos con multas por todo y nada? Frente a una ceguera, me animaría a decir sospechosa, ante este grupo de actividades comerciales en redes sociales.

Ahora bien, al margen de ello, los productos comprados en el Facebook -por ejemplo- son en una gran mayoría nuevos, “con etiqueta” y con precios tan amigables para los compradores que generan muchas dudas. Cómo ingresaron al país, cómo es que pueden costar lo que cuestan y cómo es que llegan a estos eventuales vendedores. Podrían estar asociados a delitos como el contrabando o el lavado de dinero, y eso deja muchas interrogantes respecto al papel de las instituciones encargadas. ¿Cumplen su función de control o son cómplices?

Entretanto, el seguro de salud y las pensiones solidarias serán universales. No me opongo a ello, pero me pregunto cómo mis aportes obligatorios y del grupo minoritario de aportantes formales alcanzará para beneficiar a nuestros hijos y nietos y esos miles de informales.



Tags: Facebook,compras

TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR:

Opinión en Twitter
Opinión en Facebook
Portada Impresa