Cochabamba, miércoles 21 de agosto de 2019
DIOS ES REDONDO

El despreciable arte de rozar la hazaña

| | 03 feb 2019 | Ed. Imp.

Bolivia es un país curioso cuando se trata celebrar sus logros o sucedáneos. Por lo general, solemos festejar los “casi logros”, las derrotas con sabor a triunfo, los segundos lugares, las victorias morales o el eufemismo que se le ocurra al político o periodista de turno. Uno de esos eufemismos es el de “rozar la hazaña”. Somos maestros en “rozar la gloria” o “la hazaña”

Pocos quehaceres lo demuestran tan bien como los deportes y, en especial, el fútbol. Solo esta semana, el balompié boliviano nos regaló siquiera dos muestras cabales de ese indeseable arte de rozar la hazaña. El primero tuvo por protagonista a Bolívar, que jugó la vuelta de la etapa preclasificatoria a grupos de la Libertadores ante Defensor Sporting de Uruguay. Una semana antes, en la ida en La Paz, cayó estrepitosamente por 2-4, un resultado que, en los papeles, se perfilaba casi imposible de remontar. Para colmo, el cotejo de vuelta en Uruguay lo comenzó perdiendo antes de los dos minutos. Todo hacía pensar que la cosa se resolvería pronto y no habría razón para ver el lance, sino solo para esperar su final y pensar en el titular menos manido para dar cuenta de una previsible derrota y desclasificación

Sin embargo, el cuadro paceño se repuso y estuvo a punto de hacer lo impensable. Comenzó a dominar el juego y, en pocos minutos, lo empató y se puso arriba. Para más esperanza, la vedette de la discordia en el fútbol boliviano-temporada 2019, Thomaz Santos, recuperó por unos minutos su mejor nivel en Wilster y anotó el 3-1 para la Academia antes de que finalice el primer tiempo. Al inicio del segundo, los nacionales tuvieron más de una chance para meter el gol que los clasificaría, pero fallaron una y otra vez. Y como les suele ocurrir a los que no lo meten, lo recibieron, el del descuento (2-3), casi al final, tras el que, pese a la victoria en el partido, se despidieron nomás de la Libertadores. Una vez más, rozaron la hazaña

Una historia similar vivió el equipo femenino de fútbol Sub 16 Santa Cruz FC, en la Fiesta Sudamericana de la Juventud, que hizo un gran campeonato en Paraguay y estuvo a poco de pelear la medalla de oro. Sin embargo, el club cayó en la semifinal ante Valle del Cauca de Colombia por 0-5 y debió conformarse con jugar el cotejo por el tercer lugar. Y de nuevo, las muchachas rozaron la hazaña. Difícil que, de la noche a la mañana, superemos el despreciable arte de rozar la gloria, en el fútbol o en lo que fuere. Pero, al menos, podríamos plantearnos dejar de celebrarlo cual si escondiera victorias que solo nosotros podemos ver.



Tags: hazaña,rozar,arte,despreciable

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