Cochabamba, miércoles 20 de marzo de 2019
SENTIDO COMÚN

Crisis del gobierno municipal

| Arquitecta maryfemi@yahoo.com | 30 dic 2018 | Ed. Imp.

Al finalizar el año 2018, miramos retrospectivamente a nuestro municipio y a nuestra ciudad y la desesperanza nos inunda, porque comprobamos la mala gestión del Gobierno Municipal. En cada elección de autoridades esperamos que el nuevo alcalde sea mejor que el anterior, sin embargo, muy pronto nos decepcionamos porque la calidad edil es peor.

No solo se dieron una tras otra las denuncias negativas: Mochilas I, Mochilas II, Mochilas III, Desayuno Escolar, el tema de los seguros, la seguridad ciudadana, las motocicletas para la Policía, etc.

También se vio incapacidad para resolver conflictos tan álgidos como el problema del transporte, la contaminación atmosférica, los enfrentamientos en los mercados, la ocupación de las aceras, las extorsiones y el maltrato a las vendedoras, la destrucción sistemática de los árboles y lo más alarmante la falta de agua. De la misma manera, se falló en el mantenimiento de las unidades educativas, la destrucción o el remate del patrimonio como la Casa Bickembach. Pero, no termina ahí, hay amenazas terribles como el cambio de uso del suelo de la laguna Quenamari, el abandono de otras lagunas, la ampliación del área urbana, sin justificación, o la ley de edificios sustentables que no tiene definida una zona específica de crecimiento vertical y cuyas ´´medidas ecológicas´´ son de difícil cumplimiento. También los atolladeros causados por la construcción del túnel de la Quintanilla, que perjudica principalmente a los peatones. A pesar de lo evidente de las denuncias, se afirma que es un asunto de oposición política, queriendo soslayar la responsabilidad moral frente a la población.

Otro asunto criticable es el cambio de alcaldes por la crisis y la burla de querer gobernar desde la cárcel. Lo real es que no hay confianza entre ellos, porque no tienen ideología ni principios, ni ética y solo priman sus intereses sectarios. No sabemos hasta cuándo ejercerá el cargo el actual Alcalde Suplente Temporal, lo real es que queda alrededor de un año y medio de gestión, por ello es necesario que se ponga en ejecución el Plan Territorial de Desarrollo Integral 2016 - 2020, que está aprobado por ley. La existencia de ese instrumento de planificación es un avance para trabajar con orientaciones a largo plazo. Allí de definen las políticas y líneas estratégicas para lograr el desarrollo sostenible del municipio. De la misma forma, se define el marco normativo y orientaciones para la matriz de planificación, en base a los lineamientos del Plan de Desarrollo Económico y Social, la armonización de los sistemas de vida municipal, programas y proyectos para la gestión de riesgos y cambio climático y, por último, el modelo territorial que plasma en el territorio las políticas y líneas estratégicas.

Asuntos de urgente solución son la reducción de la contaminación y de los olores fétidos, el cuidado del Parque Tunari, de lagunas y de ríos. Evitar el cambio de uso del suelo de Quenamari, introducir el enfoque de género para conseguir una ciudad inclusiva y aplicar la Ley de Economía del Cuidado para beneficio de la niñez, adultos mayores y familias. Limitar el crecimiento del área urbana, resolver el problema del agua, del transporte y la basura. Optimizar la calidad del trabajo municipal y no estar en función de prebendas.

Pero, lo más importante, es aclarar todos los actos de corrupción detectados. Es lo mínimo que esperamos las y los cochabambinos que amamos esta tierra.



Tags: municipal,gobierno,Crisis

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