Cochabamba, jueves 21 de marzo de 2019

Un Muñeco que se vuelve Napoleón y un mellizo que se marcha “en paz”

La superfinal también se jugó en el banco. Marcelo fue el vencedor. Guillermo no pudo lograr su primera Libertadores.
| | 27 dic 2018 | Ed. Imp.



El fútbol sí tiene lógica. Al menos, la dialéctica viene bien en la idea de perdedor-ganador. Y el banquillo no queda excento a la regla.

En el duelo que declaró a River Plate como campeón de la Libertadores de América, no solo hubo un frente que quedó herido y otro que se catapultó a la cima para la posteridad.

También los que libraron una “batalla deportiva” aparte fueron Marcelo Gallardo, comandante del Millo, y Guillermo Barros Schelotto, ahora exestratega del Xeneize.

Fue el Muñeco el hombre que salió bien parado. En 2015, con la Copa Sudamericana 2014 aún fresca en la memoria de los aficionados, Gallardo consiguió su primera Libertadores. Maximizó la conquista y, de paso, su apellido con el trofeo reciente ante Boca.

Dos Libertadores en su era no son poca cosa para uno de los estrategas más jóvenes de Argentina (tiene 42 años) y quien, a la fecha, se constituye en el tercer mejor técnico en la escala mundial (solo por detrás de Diego Simeone y Ernesto Valverde).

Con la adquisición hecha posible en el Santiago Bernabéu, el DT con sello “bien de barrio” sumó su noveno título. En su poder están: Sudamericana de 2014, Recopa Sudamericana 2015, Libertadores 2015, Suruga Bank 2015, Recopa Sudamericana 2016, Copa Argentina (2016 y 2017) y Supercopa Argentina 2018.

Ese es el frondoso palmarés de Marcelo.

Y a Guillermo le tocó la parte más difícil: masticar la derrota. El mellizo, que desde marzo de 2016 asumió la conducción técnica de Boca, no tiene nada que hacer en la comparación numérica en su etapa como adiestrador. Al menos, no ante su exarchirrival.

Guille, de 45 años, solo le dio al club dos torneos locales. Como futbolista, la historia es distinta y la balanza se inclina a su favor. Ahí sí sale ganando y con un margen muy amplio con relación a Gallardo. Entre sus logros figuran cuatro Libertadores (2000, 2001, 2003 y 2007) y dos Recopa Sudamericana, entre otros.

El ciclo del mellizo al frente del vestuario boquense llegó oficialmente a su fin el pasado 14 de diciembre, cuando la dirigencia de La Ribera comunicó la determinación en conferencia. Ya la prensa argentina daba por terminado su vínculo con el club desde antes de que finalizase el campeonato continental.

El desgaste con la afición y los pocos frutos recogidos de los fichajes carísimos fueron los causantes de la ruptura. Pero Barros Schelotto no deseó marcharse sin antes dedicar lo siguiente: “Me quiero ir en paz. Gracias a la gente”.

Y el fútbol, tras el escándalo por las suspensiones de la superfinal y la “quita” de esencia por llevar el partido a España, dejó un buen mensaje fotográfico en la cancha del Bernabéu. Luego de la definición, jugadores de River como Gonzalo el Pity Martínez y Lucas Pratto atinaron a abrazar y consolar a sus adversarios antes de liberar la adrenalina.

Lo mismo hicieron Gallardo y el presidente del Millonario, Rodolfo D’Onofrio, quienes se acercaron a Barros Schelotto para darle una palmada y decirle que el fútbol es así, a veces se gana y otras se pierde...



Tags: marcha,“en,paz”,mellizo,Napoleón,Muñeco,vuelve,Un

TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR:

Opinión en Twitter
Opinión en Facebook
Portada Impresa