Cochabamba, martes 18 de junio de 2019
TEXTUAL

El ateniense

| Abogado, docente e historiador del Derecho imcorajq@hotmail.com | 24 dic 2018 | Ed. Imp.

La palabra obsequio nos remite a gratitud, consecuentemente, cuando se da un presente es una muestra de reconocimiento a la lealtad de la amistad o de los lazos de familia.

Hace ya como siete años, en una Nochebuena, alguien muy querido me hizo un presente navideño, un libro voluminoso con un título largo que correspondía a su volumen: Los Constantinopolitanos. Del autor sabía que se hallaba emparentado con dos directos amigos, los hermanos Rivero D´Arlach. Al leer la obra de Raúl Rivero Adrìazola , me trasladó a los inicios del Renacimiento y los albores del descubrimiento del nuevo mundo, constatando, luego, que tuve una confortante manera de invertir el periodo de las vacaciones de fin de año y el descubrimiento de un excelente y ameno escritor de novela histórica, género poco cultivado en el medio.

La satisfacción que provocó su lectura me encaminó a la búsqueda de su producción anterior para luego solazarme con sus posteriores trabajos. De esa manera se crearon vínculos de amistad y mi admiración por un hombre dedicado exclusivamente a la cultura y otras delicadeces, al extremo de postergar su profesión de economista, se mantuvo y creció. Entre sus obras que se encarrilan en la ficción novelada, gran impacto me causó: “Memorias Bajo Fuego”, en las que se narra el holocausto del presidente mártir, a través de la voz de su directo colaborador el mayor Carlos Zabalaga, personaje real que desde los inicios sienta el principio del honor y lealtad. “es decisión del Presidente permanecer en Palacio, así que todos nos quedamos aquí”. Otras obras del autor tienen relación con profundas y minuciosas investigaciones histórica como aquellas que bien podrían considerarse zaga de la Guerra del Chaco. Muy recientemente, este mismo autor ha publicado El Ateniense –Memorias de Alcibíades, el favorito de Sócrates y Pericles- personaje que a decir de la periodista Lupe Andrade, presentadora de esta obra, es oscuro, complicado y no del todo admirable; razón por demás, que para el desarrollo de tal personalidad se requiera un versado narrador que conozca todos los pasadizos de la antigua Grecia, el pensamiento del coloso maestro de Platón, como la actuación del máximo estratega, orador y político, situando a su personaje central, un antihéroe, en medio de ambos.

La maestría de escritor que caracteriza a Raúl Rivero A, va acompañada por la precisión en la investigación, aún en detalles de la vida cotidiana de aquellos tiempos, hecho que demuestra el bagaje cierto de conocimientos obtenidos de un estudio serio y profundo de los clásicos de la antigüedad.

El acto de presentación de este libro merece especial referencia, puesto que debe resaltarse la presencia de distinguidas personalidades del medio y particularmente las palabras vertidas por el autor que, para solaz del auditorio hubo de dar lectura a trozos selectos de su obra, en las que se enfocaban, por un lado, aspectos referidos a la religión politeísta de los griegos, y el pensamiento de los filósofos que dejaban entrever el surgimiento de una corriente monoteísta en ciernes; así también el autor refiere la responsabilidad del gobernante en relación a la comunidad política, la Polis, y la exigencia de altos valores a quienes ofician de responsables en manejo de la cosa pública.



Tags: ateniense,El

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