Cochabamba, sábado 20 de octubre de 2018
Terror en Vinto ante la delincuencia juvenil

Fiscalía libera a 6 pandilleros acusados de asesinar a joven

La población del Valle Bajo vive atemorizada por el crecimiento de estos grupos delincuenciales que ya no pelean por un barrio, sino que hieren, roban, violan y matan sin piedad. 
| | 09 oct 2018 | Ed. Imp.

UN GRUPO DE PANDILLEROS APREHENDIDOS EN VINTO EN 2016. ARCHIVO



El Ministerio Público liberó el fin de semana a seis pandilleros que fueron indentificados por testigos como los autores del asesinato de Jesús V., de 19 años, y de las graves heridas inflingidas a Daniel Q., quien permanece hospitalizado con pronóstico reservado.

El comandante regional de Quillacollo, coronel Iván Luque, lamentó que el esfuerzo de la Policía al aprehender a los seis pandilleros haya sido truncado por representantes de la Fiscalía, “pese al clamor público y a que existen personas que asistieron a la festividad religiosa donde ambos bandos se enfrentaron. La Fiscalía les entregó citaciones y los liberó”, reveló.

La madrugada del 6 de octubre, en la fiesta de la Virgen del Rosario, en Vinto, decenas de personas vieron a dos pandillas pelear. Los seis detenidos, Luis D., de 24 años; Julio M., de 24; Elio A., de 21; Jesús D., de 18; Ismael M. de 17, y Adalid, de 15, debían ser remitidos a un juez cautelar, por el delito de asesinato contra Jesús V. y tentativa de asesinato contra Daniel Q., pero están libres.

TERROR EN VINTO Muy pocos padres de familia, maestros y directores de colegios de Quillacollo, Vinto, Sipe Sipe, Ch’ulla y Colcapirhua imaginan la amenaza social que se se ha generado a partir del surgimiento de pandillas juveniles cuyos líderes han comenzado a suplir a los padres en el corazón de sus hijos y a enseñar que el delito es sinónimo de poder y de valentía.

En un informe especial publicado por OPINIÓN en 2016, se alertó sobre el surgimiento de feroces pandillas en la provincia de Quillacollo, como consecuencia de la falta de control y autoridad sobre los hijos; el alto consumo de alcohol; el desempleo; la influencia de grupos delincuenciales extranjeros a través del internet; la dejadez de las autoridades y la ausencia de políticas estatales para contener a esos jóvenes. Estos grupos ya no solo pelean por el dominio de su barrio; su objetivo es herir, robar, violar y hasta matar. La Policía capturó el 6 de octubre a El Diablo, un líder pandillero de Vinto que le exigía a un adolescente de 14 años que mate a cinco enemigos del grupo, para que su familia no ocupe esos lugares en una fosa cavada en un sector alejado. En Vinto, la gente esquiva las conversaciones sobre pandillas. Niños y mayores huyen en cuanto es mencionada la palabra “pandilla”. Sin embargo, los graffitis en las paredes de las casas hablan de la presencia de los estos grupos en la localidad. Bajo reserva, los vecinos piden auxilioy cuentan que ya no salen después de las siete de la noche, porque los dueños de las calles son los pandilleros. Expertos psicólogos y cientistas sociales advirtieron que los efectos de la migración comenzarían a sentirse en las familias y la sociedad boliviana a partir de 2010, cuando los niños “huérfanos de padres vivos” crecieran y se convirtieran en adolescentes rebeldes que expresarían su malestar a través de la violencia.



Tags: asesinar,joven,acusados,pandilleros,libera,Fiscalía

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