Cochabamba, viernes 16 de noviembre de 2018
Ojo en tinta

La corrupción corporativa

| Comunicador y experto en Gestión Estratégica jmedrano@medranoasociados.com | 13 sep 2018 | Ed. Imp.

A diferencia de lo que usted amable lector podría pensar, la corrupción en las empresas es casi idéntica en todas las compañías y, la mayoría de las veces, se debe a un factor en particular, compartido por todos: la presión de crecimiento a toda costa y una manera irreflexiva de lidiar con la presión del tiempo para el cumplimiento de objetivos y metas de crecimiento.

Por el contrario, las organizaciones con culturas éticas sólidas no son todas iguales. Y, por supuesto, son mucho más difíciles de destruir. ¡Pero ojo! Si el desafío es mantener y preservar nuestras “manzanas frescas”, es preciso considerar el árbol y el propio huerto, ya que la podredumbre no aparece por sí sola.

Es decir, de acuerdo con estudios organizacionales, la “manzana podrida” no explica la cadena de crisis o falta de ética en una organización. Por ejemplo, la impunidad a largo plazo de hombres poderosos que acosan sexualmente a sus compañeras de trabajo, ni cualquiera de los otros escándalos éticos como el de la FIFA. Más bien, se detecta una especie de ceguera deliberada y generalizada, incentivos tóxicos y mecanismos que desvían el escrutinio interno de los pares en una organización (...).

Para los expertos, entonces, el error está en abordar la ausencia de ética como un problema individual y diseñar sistemas de supervisión para identificar a las "manzanas podridas", antes de que contagien a toda la compañía en una descomposición generalizada.

La corrupción debe enfrentarse de manera sistémica e integral, más que individual. Un grupo es más que la suma de sus partes.

Aunque la corrupción, el fraude y otros escándalos de integridad difieren enormemente en la causa y la trayectoria, los estudios aseguran que se correlacionan con las condiciones particulares del grupo con una regularidad notable. Si ingresamos en un grupo mafioso, terminaremos actuando como un gánster. Si somos parte de una asociación ética, seremos consecuentes con nuestro accionar. Por ello, los expertos sostienen que son cinco los rasgos de la cultura corporativa que pueden ser una alerta de que la compañía esta ingresando en un terreno peligroso:

Primero, la llamada urgencia y miedo por una necesidad de resolver escenarios de presión. El segundo factor es el aislamiento. Tercero, la fragmentación. Cuarto, el éxito y su impunidad. Y, por último, el uso del lenguaje dentro del grupo: los eufemismos que usamos para “disfrazar” la corrupción y que a la postre las hace menos cuestionables.



Tags: corporativa,corrupción,La

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