Cochabamba, domingo 23 de septiembre de 2018

Explosiones que aún no son esclarecidas

Impunidad. Ha transcurrido seis meses de aquel sangriento hecho, del que los orureños jamás olvidarán. La Policía aún no ha esclarecido. Hasta ahora, solo hay un presunto autor detenido.
| | 14 agos 2018 | Ed. Imp.

Doce muertos y más de medio centenar de heridos. Ese fue el saldo que dejaron las dos sangrientas explosiones que se registraron el 10 y 13 de febrero de este año, justo cuando se celebraba el Carnaval de Oruro.

Han transcurrido seis meses de aquellos hechos, del que los orureños jamás olvidarán. Vivieron momentos de terror e incertidumbre, que ni el tiempo podrá borrar, principalmente de aquellas familias que perdieron a sus seres queridos.

Pese a la numerosa pérdida de vidas, ambas explosiones aún no han sido esclarecidas por la Policía.

Autoridades del Gobierno y de la misma institución verde olivo aseguraron que el hecho no quedaría impune, incluso ofrecieron 150 mil bolivianos a quien otorgue información verídica que ayude a dar con los autores.

"Al hermano o hermana que nos dé información verídica vamos a dar una recompensa de 150 mil bolivianos, porque tenemos que dar con el autor, es mucho riesgo, pero todo para evitar más hechos como los que vivimos... Todos debemos movilizarnos para dar con los autores de este atentado", dijo el presidente Evo Morales el pasado 23 de febrero, durante la entrega de una unidad educativa en la Capital del Folclore de Bolivia.

Sin embargo, ha transcurrido medio año y hasta ahora no se sabe exactamente quién o quiénes ocasionaron las explosiones. Las investigaciones continúan, pero aparentemente sin avances significativos que permitan saber por qué ocurrieron.

Si bien es un caso, según la Policía, complicado, no se conocen mayores indicios de los responsables. Lo único que se sabe es que hay una persona detenida, acusada de ser la principal autora de las dos explosiones y que hoy guarda detención preventiva en la vetusta prisión de San Pedro de Oruro.

A más de esa detención, las autoridades locales y nacionales no han vuelto ha hablar de las investigaciones que se han venido realizando con el fin de esclarecer ambas explosiones.

“Las conjeturas que aún se mantienen sobre las razones de la primera explosión giran en torno a un probable triángulo amoroso entre el detenido, su esposa fallecida y su cuñada, posibilidad que llevó a que el Ministerio Público haga la necropsia del cuerpo de la hija del procesado, que murió en la explosión, ya que se tenía la sospecha de que él podría no ser su padre, pero los estudios de ADN indicaron lo contrario, ya que confirmaron la paternidad de Juan Carlos H. B. Una segunda hipótesis sobre la explosión del 10 de febrero fue el perfil que hizo la Policía del imputado, comparando sus rasgos con los de un sicópata, basados principalmente en la actitud que revelaron las cámaras de vigilancia que lo mostraron llegando al lugar del hecho minutos después de la explosión y alejándose sin prisa y con las manos en los bolsillos, para luego revelar que se había ido del sitio a hacer otras cosas en el mercado central, mientras en el punto de la explosión su hija y su esposa yacían muertas en el pavimento”, publicó el pasado domingo el diario cruceño El Deber.

Así como la Policía se movilizó para esclarecer el insólito robo de la medalla y banda presidencial, ocurrido el pasado 7 de agosto nada menos en las puertas de un lenocinio de una populosa zona de la ciudad de El Alto, la institución del orden también debería agotar esfuerzos para dar con quienes cegaron la vida de 12 personas y dejaron heridas a más de medio centenar.

Es una prioridad conocer qué pasó exactamente ese fatídico 10 de febrero, Sábado de Carnaval, y el 13, Martes de Ch’alla. Ese sangriento hecho no puede quedar impune, debe ser esclarecido.

Ojalá los resultados de las investigaciones se conozcan pronto. Ya pasaron seis meses, tiempo suficiente para saber algo más de lo que ocurrió en las calles próximas por donde se realiza la famosa entrada del carnaval. Sería insólito y a la vez injusto que, cuando llegue el año, aún no se sepa con exactitud quien o quienes se atrevieron a teñir de sangre el carnaval.



Tags: esclarecidas,son,aún,Explosiones

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