Cochabamba, martes 21 de agosto de 2018
DIDASCALIA

Usar el cerebro

| Máster en Formación Docente e Innovación Educativa nestor.arinez@gmail.com | 09 agos 2018 | Ed. Imp.

“Los seres humanos solo usan el 10 por ciento de su cerebro”. ¿Ha escuchado esta afirmación? ¿Está de acuerdo con ella? Si su respuesta es afirmativa, usted se encuentra dentro de un regular 30 por ciento de encuestados que responden así. Sin embargo, lamento decirle que los estudios en neurociencia afirman que el cerebro utiliza todos sus recursos a la hora de solucionar problemas o en los procesos de aprendizaje y memoria. Para darle un sencillo ejemplo, cuando usted se dispone a pasear en bicicleta, se tienen que activar las cortezas motoras y premotoras del cerebro, de igual manera se ponen en marcha una serie de neuronas y además funciona el hipocampo para recordar y reconocer la ruta, también se activa la memoria procedimental que exige el procesamiento de información sensorial, cognitiva y motora. Como verá es muy difícil que funcionemos con solo el 10 por ciento de nuestro cerebro.

Otra falsa creencia acerca del desarrollo del cerebro está relacionada con el famoso “efecto Mozart”. Personalmente, me he ocupado en que mis niños, en sus primeros años de vida escucharan, en la quietud de la casa, música de Mozart. Debo confesar que escucharla me pone más alegre. Los estudios neurocientíficos han comprobado que solo escuchar música no produce ningún beneficio claramente evidente en las habilidades de pensamiento, en cambio, la percepción, ejecución y manipulación de un instrumento sí repercute en una mayor comprensión del lenguaje, en la mejora de habilidades como la atención, la percepción y la discriminación de estímulos, la memoria de trabajo y el control motor de la propia conducta.

Siempre preocupado por el desarrollo de mis hijos he asistido a conferencias en las que se me había dicho que el período de mayor aprendizaje se da durante los primeros mil días de vida. Aunque es cierto que un enorme número de neuronas hacen conexiones en ese lapso de tiempo, esto no significa que todo se tiene que aprender hasta los tres años de edad. De hecho, el cerebro todavía tiene que desarrollarse para aprender a leer, por ejemplo, después de los tres años. Lo que ahora afirman las neurociencias es que el aprendizaje durante los primeros años de vida tiene que ser placentero, lúdico y estimulante… como lo debería ser durante toda la vida.

Una docente universitaria me confesaba su molestia por dejar pasar errores ortográficos y gramaticales en algunos documentos de tesis debido a que los autores tienen como lengua madre el quechua. Todos podemos aprender a dominar una segunda lengua y muchas otras, de hecho está comprobado que el aprendizaje de nuevas lenguas otorga ventajas cognitivas y potencia las estructuras lingüísticas del cerebro. Lo importante es la disciplina y la constancia en los procesos de aprendizaje. Entonces, las tesis escritas en castellano tienen que estar bien redactadas.

Me apena escuchar esta afirmación: “Las personas felices utilizan menos su cerebro.” A veces se piensa que las personas que están siempre alegres, no son tan inteligentes. Mi experiencia me dice que las personas más inteligentes que he conocido han sido también las más humildes y alegres. Las investigaciones neurocientíficas sostienen que cuando hay una falta de estímulos placenteros, se produce un déficit de dopamina en el cerebro, lo cual provoca que no esté debidamente estimulado y se le haga más difícil realizar las funciones ejecutivas. Así que no crea todo lo que le digan y comencemos a usar el cerebro.



Tags: cerebro,Usar

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