Cochabamba, viernes 16 de noviembre de 2018

Cierre de calles y el Qhochalódromo

| | 04 agos 2018 | Ed. Imp.

El cierre de calles y avenidas de la ciudad, cualquier día, cualquier hora y para cualquier evento, se ha convertido en una pésima costumbre en Cochabamba, que trae consigo graves perjuicios a los ciudadanos.

Desde dirigentes de barrio hasta algunas instituciones creen tener el derecho de cerrar las vías para celebrar un aniversario, la fiesta de un santo o una virgen, para que se desarrollen carreras pedestres o una kermesse. Los justificativos son varios y a veces rayan en lo absurdo.

La ciudad ya no es un pueblo. Ha crecido considerablemente, por lo que cerrar una avenida de este a oeste o de norte a sur, ocasiona grandes perjuicios y, por supuesto, malestar en la gente.

Ahora si se pretende hacer una actividad que implique el cierre de vías, principalmente del centro de la ciudad, lo ideal sería que esos eventos se programen para sábado o domingo, cuando el flujo de vehículos es menor, así como el movimiento de las personas. Asimismo, debe ser importante que la gente esté informada de qué avenidas, calles o pasajes van a ser cerrados al tráfico vehicular para que se tomen medidas de prevención.

Lo ocurrido ayer con la maratón que organizaron los militares fue terrible. No solo ocasionó caos vehicular en varios sectores de la ciudad, que amanecieron cerrados, sino que desató airadas protestas de la población que se vio sorprendida e imposibilitada de llegar a su fuente laboral o al sitio que pretendía hacerlo en el tiempo que generalmente lo hace.

Suponemos que los organizadores del evento tenían la autorización respectiva del municipio para que se cerraran varias calles y avenidas, tal cual manda la ley. Sin embargo, no comunicaron a tiempo a la población, como suelen hacer otras organizaciones, para que tomen previsiones.

Desde transportistas hasta peatones expresaron su molestia, porque desconocían las causas de tanto embotellamiento en la ciudad.

Para evitar esto, urge que las autoridades municipales analicen profundamente las solicitudes de permiso de cierre de avenidas o calles que reciban de aquí en adelante. Basta de dar autorizaciones como si se tratara de repartir volantes.

Ahora, si deciden aceptar el cierre para ciertas actividades, estas deberían estar bien justificadas y con la garantía de que la población será comunicada con tiempo y a través de los diferentes medios de comunicación.

Es más, las autoridades municipales deberían pensar en buscar un espacio, así como lo hizo Santa Cruz (Cambódromo) para la realización de desfiles, entradas folclóricas y otros.

En abril de 2017, la Alcaldía de Cochabamba dijo que estudiaría esa posibilidad, pero hasta ahora no hay nada.

En esa oportunidad, el secretario de Planificación de la Alcaldía, Manuel Prado, dijo que han pensado construir un espacio que se llamaría Qhochalódromo para evitar el congestionamiento vehicular y la aglomeración de personas en el centro de la ciudad durante el Corso de Corsos, la entrada universitaria, desfiles cívicos y cualquier actividad masiva.

“Esta idea está a nivel de perfil de proyecto. Se piensa hacer esta construcción en la ladera sur de la laguna Alalay, justo al frente del campo ferial. Hay tres kilómetros de longitud que se puede aprovechar para emplazar la plataforma del recorrido. Se perfila construir graderías para unas 20.000 a 30.000 personas y equipar toda la zona con los servicios básicos y seguridad, pero primero se tiene que sanear la laguna Alalay”, dijo Prado.

Sería importante que la actual alcaldesa suplente, Karen Suárez, retome esa la idea y la trabaje. Seguramente, los cochabambinos le agradecerán.

Por su lado, el Concejo debe valorar bien el pedido de una institución, de un dirigente o de cualquier persona, antes de aceptar el cierre de calles. Además, es importante que aplique drásticas sanciones a quienes, sin permiso alguno, se tomen la atribución de clausurar temporalmente una vía.



Tags: Qhochalódromo,calles,Cierre

TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR:

MÁS NOTICIAS DE «EDITORIAL»:

Opinión en Twitter
Opinión en Facebook
Portada Impresa