Cochabamba, domingo 17 de junio de 2018
COLECTIVO TELARTES

Doctor Honoris Causa para Villalpando

| Psicólogo y docente universitario, compositor de música contemporánea lmoya_salguero@hotmail.com | 11 jun 2018

No hay una sola manera de relacionarse con el mundo, con la realidad social y con la realidad ambiental. El nombrar las cosas a través del lenguaje es una de esas formas. Pero, la música también es un lenguaje y utiliza sonidos en lugar de palabras, y los músicos pueden nombrar y conocer las cosas a través de los sonidos.

En la mente de un compositor las realidades se conciben por las alturas, los tiempos, los timbres, los ritmos, la expansión del sonido, por la melodía y hasta por el mismo silencio; los compositores pueden comunicar, a través de los sonidos, las sensaciones y las emociones que les producen los entornos en los que viven. Construyen así metáforas sonoras de la realidad, de sus pensamientos y emociones.

Para Alberto Villalpando Buitrago, los sonidos y la música han sido las formas para explorar la geografía boliviana, especialmente la andina.

Sus obras discurren sobre el sonido que produce el viento en las montañas, sobre la sensación de esa planicie que se levanta hasta el cielo y que se inscribe en lo profundo de la memoria y del corazón.

Telúrica, por tanto, su música, sin necesidad de las palabras, realiza una reflexión estética y filosófica sobre la geografía y sobre las experiencias místicas que su contemplación le provoca. En esta línea, Villalpando es uno de los pocos compositores bolivianos que ha podido construir, en una labor de varias décadas, un pensamiento estético sonoro propio.

La producción musical de Alberto Villalpando, considerado “padre de la música contemporánea en Bolivia” y Premio Nacional de Cultura (1998), ha marcado el límite histórico de la música boliviana, desde 1964, “entre un antes y un después”, como se menciona en su biografía crítica “La geografía suena”, de Blanca Wiethüchter y Carlos Rosso.

El pasado 8 de junio, el maestro Villalpando, nacido en Potosí en 1940, recibió la distinción Doctor Honoris Causa (Doctor por Causa de Honor), que es la máxima distinción que una universidad puede ofrecer a un ciudadano que, en el caso de Villalpando, se hace en reconocimiento a sus méritos y su significativo aporte como compositor a la construcción de la sonoridad contemporánea en Bolivia; por su trayectoria y su lucha incansable al servicio de la educación musical, al arte y a la cultura. Bien merecido este reconocimiento, para mayor honor de nuestra Universidad Mayor de San Simón (UMSS) y para la Carrera de Música, en particular.



Tags: Villalpando,Causa,Honoris,Doctor

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