Cochabamba, sábado 22 de septiembre de 2018

Desgobierno de la ciudad

| Sociólogo vorisv@gmail.com | 09 jun 2018 |

Cuando Marvell José María Leyes ganó la Alcaldía de Cochabamba, muchos nos sorprendimos; había sido el último en las encuestas y la expresión más conservadora de la derecha.

Marvell, protagonista del 11 de enero de 2007 (Enero Negro), no tenía un programa de Gobierno edil claro, por lo que conformó un variopinto grupo de trabajo, pagando deudas electorales y en el que sumó a casi toda la oposición de herencia: “MNRistas” (Movimiento Nacionalista Revolucionario), “ADNistas” (Alianza Democrática Nacionalista), “MIRistas” (Movimiento de Izquierda Revolucionaria) y a renegados del Movimiento Al Socialismo (MAS), que suplieron la necesidad de capacidad técnica por pose mediática y show político.

¿Cómo olvidar al renegado Alex Contreras y su intención de tratar desesperadamente de cubrir los casos de corrupción?

Pero, el ejecutivo edil no solamente resultó una suerte de “megacoalición”, si no que José María también sumó a su gestión a dos sectores conflictivos y que tienen intereses contrapuestos con las y los ciudadanos de a pie: los comerciantes y los transportistas.

Para los dirigentes de los comerciantes el tema se centra en mantener grupos de poder que, con la coerción de la Intendencia Municipal, puedan velar por sus intereses y quieran, por ejemplo, apropiarse del espacio público. Por eso no fue gratuita la promesa demagógica de dar en propiedad a algunos comerciantes los puestos de venta.

Por su lado, los dirigentes de los transportistas federados, que parecen ser los mismos que manejan grandes flotas de buses y minibuses, sueñan con mantener a su merced a miles de usuarios que soportamos desde el mal trato hasta el infame acondicionamiento de sus movilidades que no están pensadas en las y los ciudadanos, sino en el lucro.

Así, Leyes ha sabido controlar cualquier desavenencia social y sindical a su gestión, usando huestes de comerciantes y transportistas y no ha escatimado en fortalecer en equipamiento y número a los gendarmes municipales que aparecen casi como una fuerza para-policial.

Tal vez, el hecho más significativo del Gobierno de Demócratas ha sido un excelente equipo de comunicación que responde rápida y eficientemente por los medios y sabe de la importancia de la presencia en redes sociales, claro que para esto han tenido que hacer recortes a otros ámbitos como el tema de la laguna Alalay.

No hay vuelta que dar, esta forma de des-gobierno es el fondo de la propuesta alternativa que prometió Leyes y que más pronto que tarde muestra que no está pensada en la mayoría de las y los ciudadanos.



Tags: ciudad,Desgobierno

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