Cochabamba, viernes 17 de agosto de 2018
ABAJO Y A LA IZQUIERDA

Iglesia y Estado

| Feminista y concejala por la ciudad de La Paz ccichacon@gmail.com | 08 jun 2018 |

Razones sobre la suspensión del auto de Buen Gobierno para Semana Santa en el municipio de La Paz.

“El Estado reconoce y sostiene la religión católica, apostólica y romana. Garantiza el ejercicio público de todo otro culto”, así la Constitución Política de 1967 definía a Bolivia como un Estado confesional. Sin embargo, esta situación cambia el 2009 cuando la

nueva Carta Magna establece que “el Estado respeta y garantiza la libertad de religión y de creencias espirituales, de acuerdo con sus cosmovisiones, el Estado es independiente de la

religión”, de ese modo se abre el proceso de laicización o de la separación progresiva de las instituciones del Gobierno de la Iglesia.

El debate sobre el Estado laico y la decisión de dejar sin efecto el auto de Buen Gobierno no son nuevos. Desde el año 2009 varias gobernaciones y municipios han dejado de dictar esta norma para Semana Santa. Sin embargo, el municipio paceño contaba con una disposición de carácter permanente para esa celebración, que requería ser actualizada, a fin de evitar una colisión normativa, precautelando la neutralidad del Estado.

Esto permite la plena vigencia de la libertad de conciencia, de expresión e igualdad de todas las personas; da la oportunidad de ser un verdadero garante de la paz social y la coexistencia religiosa.

Por ello, el 15 de mayo se aprobó la modificación de las leyes 72 y

74, dejando sin efecto el auto de Buen Gobierno en el municipio de La Paz.

Algunas críticas a esta medida surgen de sectores que aún se resisten a la separación del Estado y la Iglesia, y otras, de una legítima preocupación social frente al incremento del consumo de alcohol y la inseguridad ciudadana, pero que erróneamente asumen que una disposición puede frenarlos.

El origen del mal no es la libertad, sino la evasión de nuestra responsabilidad y esto es válido tanto en el ámbito espiritual como en el social. Sin libertad no hay justicia, se colige de las reflexiones de San Agustín de Hipona, presentadas en forma de diálogo y que parten de la premisa: “Si con la libertad podemos pecar, ¿Por qué nos la ha dado Dios?” y concluye que sin el libre albedrio otorgado por Dios, no existe

la responsabilidad humana y no se justifica el ser premiado o castigado. En esto se basa la justicia divina y también la terrenal.



Tags: Estado,Iglesia

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