Cochabamba, domingo 17 de junio de 2018
NOESIS

Los desafíos de la oposición

| Analista político ivanariasduran@hotmail.com | 05 jun 2018

En el lado opositor, las cosas no terminan de cuajar. Siguiendo el libreto del Gobierno, les ha venido “encuestitis” y narcisismo in extremis. Todos se creen la cereza sobre la torta. Y uno se pregunta: ¿De qué torta? Cada uno cree que sumando uno u otro acompañante la comida está servida. También uno se pregunta: ¿Qué comida? Todos hablan de unidad, pero unidad en torno a sí mismos. "Nos uniremos, ¡Apóyame!" pareciera ser la consigna de cada uno.

Los idílicos de las encuestas ponen también lo suyo al predicar que el mejor candidato de la oposición sería un ángel alado que caiga del cielo, que sea virgen de las vilezas políticas, que sea joven, empático, que jamás mienta y que nunca haya tenido que ver con los males del pasado. Idealismo puro y paralizante. La política se hace con lo que hay.

Por supuesto que uno quisiera tener un novio millonario, honesto, inteligente y con un físico tipo Batman, pero lo cierto es que uno se enamora con lo que se encuentra en la vida y con el que te hace feliz. "No es perfecta, más se acerca a lo que yo simplemente soñé”, dice Pablo Milanés.

Revisando encuestas, a la pregunta: ¿Cuáles deberían ser las cualidades del próximo Presidente? Me encuentro que la mayoría, en orden, coincide con cuatro atributos: 1) Que tenga capacidad profesional para resolver los problemas del país. 2) Que conozca las necesidades de las personas. 3) Que sea un líder firme. 4) Que sea honrado. En definitiva, el país está buscando un o una líder de clase media; una persona letrada (ya no más improvisadas) y que sea honrada.

De esta manera, la oposición haría bien en dejar de hacer y ver más encuestas y ponerse a trabajar desde la ciudadanía y desde sus partidos en la conjunción de voluntades.

La resistencia y acumulación del 21F debe convertirse en alternativa de poder y, por ello, todas las acciones que hagan de aquí en adelante deberían estar coordinadas entre partidos y ciudadanos.

Este accionar conjunto, con los líderes que hay y que están emergiendo, los va llevar hasta finales de año a conformar una red de liderazgos en torno al bien común, próximo a lo que la gente en realidad pide y no sueña.

La confianza entre líderes políticos se debe restituir. ¿Qué pasó con el G6? La confianza entre partidos y ciudadanos se debe trabajar y consolidar. Muchas de las victorias que arrinconaron al régimen, desde el 2016, fueron gracia a esa buena relación. Los ciudadanos deben entender que política se hace con organización, pero también los partidos deben entender que sin ciudadanos son una ficción.



Tags: oposición,desafíos,Los

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